En El disputado voto del Señor Cayo, el enorme Miguel Delibes contaba la historia de cómo tres miembros de un partido político buscan votos en la España más rural. Eran los setenta, las primeras elecciones democráticas tras la muerte de Franco. En uno de esos pueblos castellanos pasto del olvido se encuentran con el Señor Cayo; uno de los dos únicos habitantes que quedan en el lugar, que además no se habla con el otro. El contraste entre los jóvenes militantes, modernos, urbanitas y concienciados y el casi anciano lugareño y su forma sencilla de ver la vida es el hilo conductor que da forma a la novela. El señor Cayo era un resistente, una rémora destinada a desaparecer, como su propio pueblo. Treinta años después siguen existiendo lugares así. Hoy, en Fronteras, pueblos con exactamente un habitante.
Listas
Los quince territorios más despoblados de la Tierra
En algún momento de los últimos meses la Tierra alcanzó los siete mil millones de habitantes, una cifra que multiplica más o menos por cuatro la que había cuando se hundió el Titanic, y por dos la cifra de de 1970. El planeta se llena y va a seguir haciéndolo en las próximas décadas, pero la distribución de la población no es ni remotamente equitativa por la superficie terrestre. Hay zonas donde es imposible dar un paso sin pisar a alguien (pongamos las piscinas públicas de Tokio o el Metro de Barcelona) y territorios donde podrías caminar semanas sin ver una sola persona. Territorios vacíos, o casi, zonas vírgenes, desoladas, completamente ajenas al trajín humano. El paraíso para cualquier misántropo. Hoy, en Fronteras, los territorios más despoblados del planeta Tierra.
No, si mal no se vive, lo malo es cuando me quedo sin tabaco o tengo que ir a pedirle sal al vecino
El cielo de las aerolíneas (segunda parte)
Para leer la primera parte de esta entrada, pincha aquí.
Aviación y Comercio S.A., que ese era el nombre de la empresa, fue fundada en 1948 tras una más que tímida liberalización del mercado aéreo español. Su primera ruta fue entre Bilbao y Madrid, internacionalizando sus recorridos poco después con rutas a Orán, Burdeos o Ámsterdam. En 1954 el ministerio de Industria nacionalizó la mitad de la compañía y la puso al servicio de Iberia, cubriendo Aviaco las rutas a las que Iberia no llegaba por su orientación más internacional. Aviaco comenzó entonces su política de unir aeropuertos secundarios con Madrid o Barcelona, sirviendo simplemente de alimentador de Iberia, compañía de la que se convertiría en filial en 1959. Durante cuatro décadas Iberia dirigió la política de Aviaco hasta que se decidió reorganizar el grupo tras la liberalización del mercado aéreo y Aviaco fue integrado en Iberia. La marca desapareció el 1 de marzo de 1999.
Fuentes: Wikipedia, Timetable Images.
Un Convair CV 440 en Barajas, en 1965 (fuente). Debajo, un DC-9 en Palma de Mallorca, en 1999, pocas semanas antes de la desaparición de la marca (fuente)
Cuando muere una aerolínea, ¿va al cielo?
Crecer es desilusionarse, que dijo el filósofo. Igual que desaparecen los seres queridos y se marchita la belleza de la juventud, los negocios nacen, crecen y, en un 90% de los casos, acaban desapareciendo. Y las aerolíneas no son una excepción. El vacío que dejan al desaparecer es, quizás, un poco mayor de lo normal. La marca de una línea aérea se identifica en muchas ocasiones con sueños largamente esperados, con esa sensación hormigueante de estar a punto de descubrir un lugar nuevo. Las líneas aéreas son negocios, pero también son símbolos. Y cuando desaparecen, no sólo desaparece la empresa. También aquello que simbolizaba. Hoy nos ponemos manriqueños (cualquiera tiempo pasado fue mejor) y vamos a recordar algunas compañías aéreas de las que sólo queda la memoria y su artículo de la Wikipedia en Inglés.
Pan Am, Estados Unidos, 1927-1991
Hablar de Pan Am (Panamerican World Airways) es hablar de Historia de la Aviación con mayúsculas. Simboliza como ninguna otra compañía lo ha hecho ni lo hará el cosmopolitismo de las líneas aéreas comerciales, el glamour de los cielos. En el imaginario colectivo se identifica Pan Am con la edad de oro de la aviación comercial, esos años cincuenta y sesenta en los que tomar un avión era una cuestión de estatus, antes de la aparición de las low cost y de la democratización del vuelo. Soy de la opinión de que la edad de oro la estamos viviendo en el siglo XXI, pero esa es otra Historia. Pan Am fue y sigue siendo una de las marcas más reconocidas y reconocibles a nivel mundial, gracias a su extensísima red de rutas, que llegó a abarcar, a finales de los sesenta, la friolera de 225 destinos en 86 países
Un Boeing 707 despegando del JFK en los años 60.
Otros clásicos del Planeta Fútbol
Originalmente la palabra derby, aplicada al fútbol, denominaba un choque entre dos equipos de la misma ciudad. Con los años el uso del término se fue ampliando a la provincia, región y finalmente país. En España se habla indistintamente de El Clásico o del Derbi para referirse al Madrid-Barcelona (o viceversa), que se disputa hoy y es con toda probabilidad uno de los partidos de fútbol que más expectación levantan en todo el planeta, si no el que más. Pero el mundo futbolístic oes mucho más amplio que los choques entre merengues y culés; alrededor del globo hay decenas, cientos (literalmente) de Derbis, de Clásicos, que se disputan cada año. Hoy, en la mejor tradición cosmopolita del blog, repasaremos cuáles son esos otros Clásicos en cualquier continente que levantan pasiones similares o incluso mayores. Con todos ustedes, Los otros Clásicos around the world
Nota: Esta entrada no habría sido posible sin la colaboración de Martín, del siempre recomendable Café Fútbol. Vaya por delante mi agradecimiento infinito. Porque lo que es pagarte no pienso hacerlo, lo siento.
Conocido como El Derbi de El Cairo, el choque entre el Al-Ahly y el Zamalek Sporting Club es no sólo un enfrentamiento entre los dos equipos más laureados del país, sino entre los dos con más títulos del continente. Seis títulos continentales del Ahly por cinco del Zamalek los sitúan en los puestos uno y dos de la tabla de mejores equipos históricos de África. El duelo entre los dos equipos es seguido no sólo en Egipto sino en toda África y Oriente Medio como el choque del año. El origen de la rivalidad está en las raíces de cada equipo. El Al-Ahly, fundado en 1907, es el equipo del nacionalismo egipcio anti británico (el color rojo de su uniforme es el de la antigua bandera egipcia); el Zamalek (1911) es el equipo de la burguesía extranjerizada bien vista por los británicos. Es uno de los partidos más violentos del planeta. La tensión es tal que ningún árbitro egipcio pita los derbis; se contrata un árbitro extranjero para la ocasión. El reguero de devastación, caos, heridos y muertos que ha dejado el clásico cairota desde sus inicios ha llegado a provocar incluso la suspensión de la Liga egipcia, en 1971.
Doce países que desaparecieron en el último medio siglo
A día de hoy existen casi 200 naciones reconocidas en mayor o menor medida por la comunidad internacional, más unas cuantas no demasiado reconocidas o no reconocidas en absoluto. El concepto de nación, pese a lo que nos pueda parecer a los que vivimos en países con varios siglos de existencia, es algo cambiante, como lo son las fronteas y los gobiernos. En el último medio siglo unos cuantos países han dejado de existir, en ocasiones al unirse a una entidad mayor, pero la mayoría de las veces disueltos en otros estados más pequeños. Aquí va la lista de países desaparecidos.
República Árabe Unida (1961)
La República Árabe Unida fue una unión soberana entre Siria y Egipto bajo la tutela de este último país, en aquella época regido por Gamal Nasser, uno de los dirigentes políticos más populares del siglo XX en el mundo árabe. La unión entre los dos países era contemplada originariamente como un primer paso hacia la creación de un estado árabe (panarabismo). La unión se hizo efectiva en 1958 y tuvo serios problemas desde el principio, básicamente por una cuestión de distribución de poderes descompensada para los sirios y de que en ese país la percepción popular era que Egipto se había anexado a Siria. En septiembre de 1961 un golpe militar sirio que no obtivo respuesta por parte de Nasser puso fin a la unión. Egipto siguió usando el nombre de República Árabe Unida hasta 1971.
Veinte temas que probablemente bailaste en los noventa (segunda parte)
Puedes leer la primera parte pinchando aquí. También las continuaciones, que se publicaron entre cuatro y ocho años más tarde: Tercera parte | Cuarta parte | Quinta parte | Sexta parte | Séptima parte | Octava parte | Novena parte | Décima parte
Los noventa en una imagen (via)
10.- 2 Unlimited – No Limit (1992)
Probablemente uno de los grupos más exitosos, si no el que más, de la música electrónica de principios de los noventa, 2 Unlimited eran una pareja de holandeses radicados en Amberes (Bélgica) que arrasaron en las pistas de baile de toda Europa entre 1992 y 1995. El sonido terriblemente maquinero de 2 Unlimited era capaz de sobrecargar los baffles de cualquier discoteca a base de sintetizador en dosis masivas; No limit, grabado en 1992, fue su segundo tema de éxito, tras Get ready for this, lanzado unos meses antes. La letra repite la palabra «No» exactamente 72 veces, lo que la llevó a ser parodiada como «No lyrics«. Otros éxitos de la pareja fueron el bollywoodiense Tribal Dance o Máximum Overdrive, que también editaron en una versión en castellano absolutamente prodigiosa, titulada «A toda marcha». Actualmente siguen en activo a los cuarenta años, con el nombre de Ray & Anita.
9.- Chimo Bayo – Así me gusta a mí (1991)
Joaquín «Chimo» Bayo es un icono de la década de los 90 en la misma medida que el Pocero lo es de la burbuja inmobiliaria. Recoge lo mejor y lo peor de la música noventera; innovación, drogas, fama, fiesta, marcha, desvergüenza masiva, desfase, sonido industrial, vanguardia, descontrol, todo lo que de bueno y de espantoso tuvo la Ruta del Bakalao se resume en este tema y en el estrafalario aspecto del showman valenciano. Del tema han quedado para la posteridad dos pedazos de la (por otro lado) absurda letra: «Exta si, exta no», más que obvia referencia al consumo de drogas, y la remítica «Chiqui tan chiquiti tan tan tan quetumban…» etcétera, lejana predecesora del Aserejé en cuanto a complejidad y significado. La frase caló tan hondo que más que quince años después fue utilizada para anunciar atún en conserva, en una de las campañas mas absolutamente surrealistas jamás creadas:
Veinte temas que probablemente bailaste en los noventa (primera parte)
Esta lista de veinte temas se amplió a cuarenta en 2016, a sesenta en 2018, a ochenta en 2019 y a los definitivos cien en 2020. Puedes leer el resto de la lista aquí: Segunda parte | Tercera parte | Cuarta parte | Quinta parte | Sexta parte | Séptima parte | Octava parte | Novena parte | Décima parte
En este recopilatorio estaba Christina Aguilera. Y eso es de lo mejor. Cómo sería el resto.
Durante los últimos diez años el remember de los 80 ha sido una constante en todas las radiofórmulas españolas (y apostaría que internacionales). A-ha, Bonnie Tyler o los Communards han venido sonando sin parar desde el año 2000; y lo de sin parar es literal: se calcula que cualquier oyente de Kiss FM ha estado expuesto al Sweet Dreams de Eurythmics al menos ocho mil horas durante el último decenio. Pero señores, hemos cambiado de década. Hace ya dos años, de hecho. Para mi hijo, nacido en 2010, los 80 significan lo mismo que para mí los años 50, o sea caspa en blanco y negro. Y eso da vértigo. Así que reivindiquemos los noventa antes de que en 2020 nos pongamos a reivindicar «los 2000». Podríamos recordar el suicidio de Kurt Kobain, la voz de falsete de los Cranberries (eh-EH, eh-EH oh-OH), el coñazo de Alanis Morrisette y muchos otros sucedidos de los noventa, pero vivimos en una época en la que la radiofórmula está dividida en dos bloques: las canciones de Pitbull Feat. Quiensea y el resto. Y las primeras son mayoría. Así pues y dado que las listas de éxitos de Los 40 principales y Maxima FM se parecen cada vez más hoy vamos a revisitar aquellos temas que si fuiste adolescente o jovencito imberbe en la España de los 90 probablemente acabaste bailando alguna vez con mayor o menor destreza. Ahí van mis veinte temazos de los 90. Seguir leyendo
A diez mil kilómetros de casa y sin embargo en casa
Cuando uno estudia geografía por primera vez, le enseñan los países como algo consolidado, sólido, con unos límites definidos, que se sabe dónde empieza y dónde acaba. Uno no piensa que se puede encontrar en un determinado país y a la vez estar a diez mil kilómetros del mismo país. Las naciones y las fronteras, como toda construcción humana, distan mucho de ser algo perfectamente definido y definible, y a veces hay islas que forman parte de un país pero a la vez están a dos continentes de distancia. Y eso es lo que vamos a ver hoy, queridos lectores. Cómo pisar Francia sin acercarse a Europa, o como estar en el Reino Unido y a la vez en América.

Esto es Francia. En serio.
Doce distopías de pesadilla (que no son 1984 ni Un Mundo Feliz)
La distopía, el antónimo de la utopía, es un género que da mucho juego para criticar, en clave de ficción, situaciones actuales. Mil Novecientos Ochenta y Cuatro es la más conocida y una de las mejores, y era, al igual que Rebelión en la Granja, una de las más ácidas críticas a las sociedades totaliarias, especialmente al estalinismo, en auge a finales de los 40 y principios de los 50. Una retahila interminable de conceptos y latiguillos de uso común hoy en día tienen su origen en esa novela, o en Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley. Pero las distopías ni empezaron ni acabaron en esas dos novelas. Una larga lista de distopías han salpicado la historia de la literatura, tanto dentro de la ciencia ficción como fuera de ella, y nos han servido para reflexionar sobre la civilización y su fragilidad, y el poder y sus excesos. Descartando las dos más obvias y conocidas, este es mi top 12 distópico.
12.- Fahrenheit 451, Ray Bradbury, 1953
Tipo de distopía: Política
Resumen: En una sociedad donde pensar por uno mismo está prohibido, el cuerpo de bomberos tiene como misión quemar libros. Según el gobierno, leer libros hace que la gente no sea igual, y además les hace infelices al generarles angustia. Guy Montag, el protagonista, es uno de esos bomberos que en lugar de mangueras trabajan con un lanzallamas. Una serie de acontecimientos le hace replantearse si realmente es feliz y si será cierto eso de que leer es tan malo.
Comentarios: Como es sabido, 451º Fahrenheit es la temperatura a la que arde el papel. Es probablemente la tercera novela distópica más conocida tras las dos mencionadas en el título de esta entrada. Escrita en pleno Macarthismo, la novela denuncia la censura estatal pero, según su autor, sobre todo la autocensura de los ciudadanos y la alienación que producen los mass-media. En el mundo de Bradbury el hedonismo es la única guía, y la televisión y la radio son las únicas actividades de ocio de sus habitantes. Hay quien ve paralelismos con la era actual, pero son, en mi opinión, forzadísimos. La novela ha envejecido mucho y no demasiado bien, pero merece ser leída y releída, y de hecho se sigue reeditando con frecuencia.










