Sesenta temas que probablemente bailaste en los 90 (sexta parte)

Esta es una recopilación siempre en marcha de una de las obsesiones enfermizas del autor de este blog: la música de baile de los noventa. Para leer las entregas anteriores pincha en los correspondientes enlaces:

Parte 1 | Parte 2 | Parte 3 | Parte 4 | Parte 5 |

51.- Army of Lovers – Crucified (1991)

Alexander Bard, Jean-Pierre Barda y Camilla Henemark comenzaron sus andanzas musicales en Estocolmo con el nombre de Barbie. En 1987 el proyecto mutó y se convirtió en Army of Lovers, tomando su nombre de un documental alemán de 1979 llamado en inglés “Army of lovers or Revolt of the perverts” (Ejército de amantes, o la revuelta de los pervertidos), pieza que narraba la lucha por los derechos civiles de la comunidad LGTB desde los disturbios de Stonewall en adelante. Con una estética deliberadamente extravagante y drag, obra de una conocida modista sueca, el segundo disco de Army of lovers se hizo un hueco en las listas europeas gracias fundamentalmente a Crucified, canción que jugaba con la temática religiosa para transmitir un mensaje queer (no hace falta más que ver el vídeo). Un par de años después tuvieron otro éxito considerable  en pistas de baile y emisoras de radio con Israelism, un caso único de adaptación de un himno religioso a los cánones del Eurodance que, pese a las críticas de las autoridades religiosas hebreas por la más que evidente temática profana, alcanzó el número 2 en Israel. En sus años de apogeo llegaron a vender siete millones de copias de sus discos. Peleas entre los integrantes del grupo y el tiempo, que nada perdona, acabaron con la desaparición del grupo en 1996. Se han reunido un par de veces desde entonces y una versión de Crucified fue escogida como tema oficial del Orgullo de Copenhague en 2013. Sigue leyendo

Anuncios

Cincuenta temas que probablemente bailaste en los noventa (quinta parte)

 Esta es una recopilación siempre en marcha de una de las obsesiones enfermizas del autor de este blog: la música dance de los noventa. Para leer las entregas anteriores y posteriores y las introducciones pertinentes pincha en los correspondientes enlaces:

Parte 1 | Parte 2 | Parte 3 | Parte 4 | Parte 6

41.- Double Vision – Knockin’ (1995)

En 1993 Carol McCloskey, valenciana nacida en Londres, y DJ Pedro Cervero fundaron Double Vision en el contexto de la escena dance valenciana, la Ruta Destroy, que por entonces estaba ya en plena decadencia. El techno simpático y que huía de la oscuridad típica en el sector tuvo bastante éxito en la Ruta, pero se hizo extremadamente popular durante unas cuantas semanas en centroeuropa. Knockin’ fue top 5 en Alemania, Holanda y Bélgica, y número 1 en Austria durante siete semanas consecutivas. Como solía pasar en el mundillo Eurodance, la popularidad se fue tan rápido como vino. Un único éxito que entró por los pelos en las listas europeas (All Right) y luego nunca más se supo. Sigue leyendo

Cuarenta temas que probablemente bailaste en los noventa (cuarta parte)

Esta serie de entradas es parte de una obsesión del autor por la música dance de los noventa. Si por casualidad no has leído las entregas anteriores y posteriores de esta prodigiosa lista, ahí van:

Primera Parte | Segunda parte | Tercera parte | Quinta parte | Sexta parte 

31.- Sin with Sebastian – Shut up and sleep with me (1995)

La música de baile de los noventa, al menos su parte más eurodancera, está plagado de one hit wonders, como un repaso a esta larga lista de éxitos puede demostrar. Sin with Sebastian reventó las listas a lo grande allá por 1995 con esta canción ñoña, rosadita y chiclosa con un videoclip de estética queer para acompañarla. Fue número uno en Finlandia, España y Austria, y llegó al top ten de otra docena de países. Sebastian Roth, que ese es el nombre real del alemán detrás de este tema, siguió trabajando hasta 1997 con el mismo nombre, pero no repitió ni remotamente el éxito del Shut Up, ni tampoco cuando en 2007 recuperó el nombre artístico con otros compañeros de viaje.

Sigue leyendo

Cuarenta temas que probablemente bailaste en los noventa (tercera parte)

Para leer las entradas anteriores, que efectivamente no se titulan igual que esta, pincha aquí: Primera Parte | Segunda parte. Para leer las posteriores: Cuarta parte | Quinta parte | Sexta parte 

corre lola corre gif

¡Corre a leer las entregas anteriores!

Decía Jorge Manrique en una de las primeras coplas a la muerte de su señor padre que Cualquiera tiempo pasado / fue mejor”. Manrique vivió en el siglo XVI y por lo tanto nunca conoció la base científica de esa sensación que tenemos todos de que los sucesos que acaecieron en nuestra adolescencia y primera juventud fueron más relevantes, importantes o simplemente “mejores” que los que marcan la actualidad. La adolescencia es la última época en la que nuestra personalidad se está formando y todo lo que en ella nos pasa deja una huella para el resto de nuestras vidas. También la música que escuchamos. Dense una vuelta por cualquier vídeo de Youtube de música noventera y verán a centenares de treintañeros asegurando que Christina Aguilera y la primera Britney Spears sí que molaban y no la mierda que se hace ahora. Tengo una buena y una mala noticia. La mala es que la música de los noventa es mayoritariamente una basura. Específicamente la música dance de los noventa. La buena es que es normal que a los que tenemos treinta y tantos o cuarenta y pocos nos guste. Y total, a los adolescentes de hoy les pondrán tiernotes dentro de veinte años mierdas infames como Katy Perry o Justin Bieber así que tampoco pasa nada. Vayamos, pues con otros veinte temazos, mezclotes y pelotazos de la década de los noventa.

21..- Red Nex – Cotton Eye Joe (1994)

Cotton Eyed Joe (Pepe el cegato, en traducción libertina) es una canción popular del del Sur Profundo de EE.UU. Se ignora su origen y su autor, pero se sabe que fue compuesta antes de la guerra civil norteamericana. Se conocen más de doscientas versiones diferentes, incluidas un par que estuvieron nominadas a los Premios Grammy, pero la de Red Nex es, de muy lejos, la más conocida fuera de EE.UU.. Los Red Nex son una banda sueca, cuyo primer disco Sex & Violins metió cuatro temas en el número uno de varios países. Cotton Eye Joe, una amalgama maravillosa de folk y Eurodance, de banjo y caja de ritmos, reventó las listas de media Europa, y se encaramó a lo más alto en once países, entre ellos el Reino Unido, Austria, Bélgica y los Países Bajos. Red Nex sigue en activo, aunque ni de lejos se acercan a la popularidad inmensa que les granjeó aquella versión espídica de la canción sureña.

Sigue leyendo

Pongámosle “Blas de Lezo” al nuevo rompehielos británico

El National Environement Research Council (NERC) es una organización británica dedicada a la investigación en el campo de las ciencias ambientales. En 2017 botarán un nuevo buque de investigación dotado con los últimos avances tecnológicos. 200 millones de libras esterlinas de presupuesto, 130 metros de eslora y 15.000 toneladas de desplazamiento le convertirán en el barco investigador más grande de la historia británica. El paquebote de momento no tiene nombre, y la gente del NERC ha pedido ayuda a Internet para darle un nombre al barco, a través de una campaña en redes sociales denominada #nameourship. Como era absolutamente previsible, Internet ha respondido con todo el sarcasmo del que es capaz, que es mucho. Y ahí dónde entra en escena Blas de Lezo. Un internauta español ha propuesto llamar así al barco, en homenaje “a la extraordinaria contribución a la investigación subacuática británica” que el marino vasco llevó a cabo durante el sitio de Cartagena de Indias, del que se cumplen 275 años. Así que los que os queráis sumar a tan merecido homenaje al soldado guipuzcoano, o, simplemente trolear alegremente a los británicos por el puro gusto de hacerlo (¡esto es Internet, maldita sea!), podéis votar aquí, pinchando en el corazoncito que encontraréis siguiendo el enlace:

Nameourship – Blas de Lezo

nameourship

La iniciativa, como no puede ser de otra manera, proviene de Forocoches, y ya ha cruzado el charco hasta Taringa, cuyos usuarios también han decidido sumarse a la campaña. De momento Blas de Lezo va en segunda posición, por detrás de “Boaty McBoatface”, lo que demuestra que los propios británicos son al menos igual de cachondos que nosotros, si no más. Fino humor inglés contra descarado troleo español. Veamos quién vence.

Otras opciones igual de maravillosas si no queréis votar a Blas de Lezo o a Barquito Carabárquez: Ship Happens, Not The Titanic, Fish-N-Ships, Boatimus Prime, WHAT ICEBERG?, Usain Boat, I like big boats & I cannot lie, Boatasaurus Rex, Boatback Mountain, Titanic 2, la venganza… y así.

Si no sabes quién fue Blas de Lezo, puedes leer este artículo de Arturo Pérez Reverte cargado de objetividad y equidistancia.

Actualización 29-3: Lamentablemente, los amigos del NERC no han compartido el buen humor con el que les estábamos troleando y han retirado la candidatura de Blas de Lezo. Como dicen en Reddit, parece que 275 años después, le siguen teniendo miedo.

Las 20 mejores canciones del rock para un viaje por carretera (y 2)

Si no has leído la primera parte, puedes hacerlo pinchando aquí

Iggy Pop – The Passenger (1977)

.Según cuenta la leyenda Iggypop escribió The Passenger en el metro de Berlín Oeste inspirado por un poema de Bob Dylan. Ha aparecido en anuncios y películas en todo el mundo (la última vez en ese anuncio de dos horas de American Airlines y Hertz llamado Up in the Air). La idea de la melodía y la letra es captar el espíritu nómada del movimiento punk de la época. Y no sé si lo consiguió, pero lo cierto es que esta canción va a cumplir cuarenta años el año que viene y se conserva casi tan fresca como recién publicada

Rascal Flatts – Life is a Highway (2006)

Un clásico instantáneo de las carreteras secundarias. Esta versión de un tema anterior de Tom Cochrane fue incluida en la banda sonora de la película Cars, de 2006. Lo que significa que, como padre de un niño de 6 años la he escuchado mucho más de lo recomendable. Pese a ello, y a lo manido de las metáforas (“la vida es una carretera, hoy estás aquí y mañana allí” y demás) no puede faltar en una recopilación como esta. La melodía casi country del tema, junto con menciones a Mozambique (?) Memphis o Vancouver son ideales para devorar millas en el único país civilizado que no usa el sistema métrico decimal.

Sigue leyendo

Las 20 mejores canciones del rock para un viaje por carretera (parte 1)

Hay quien dice que la mejor parte de un viaje es prepararlo. Estudiar rutas, desplegar mapas (o pasarse horas en Google Maps), escoger cuidadosamente el equipaje, planear excursiones, visitas, rodeos innecesarios para ver ese lugar semidesconocido que no aparece en las guías. Y si el viaje es por carretera no puede faltar la música que pondrá banda sonora a la sucesión de paisajes y escenarios que pasarán por las ventanillas del coche, a la vibración y el tacto del volante mientras tragamos un kilómetro detrás de otro. Ahí van mis veinte canciones favoritas. No hace falta decirlo, esta es una selección exclusivamente personal, y estáis invitados a destrozarla, a recriminarme olvidos imperdonables y a recomendarme cualquier otro tema en los comentarios. Cerramos el maletero de un portazo, metemos primera y comenzamos el viaje.

Bon Jovi – It’s my life (2000)

Viajar por carretera se asocia a la libertad y a los grandes paisajes abiertos. El Medio Oeste norteamericano, las infinitas extensiones cobrizas de la meseta española, el inabarcable y sediento desierto chileno, la desolación de la Patagonia Argentina. It’s My Life, de Bon Jovi, pone el perfecto fondo musical a esa sensación de libertad total, a esas ganas de devorar kilómetros, de comerse destinos, de llegar al fin del mundo sobre cuatro ruedas. La vida como metáfora del viaje y viceversa: “Es mi vida, es ahora o nunca, no viviré para siempre y quiero vivir la vida mientras dure”. Las referencias a Frankie (Sinatra, obviamente) y a una carretera despejada (open Highway) completan el plus viajero del estribillo.

Sigue leyendo