En sus nueve millones de kilómetros cuadrados el Sáhara esconde maravillas sin fin, muchas de las cuales permanecen casi desconocidas para el resto del mundo. Es el caso de la Meseta de Ennedi, una descomunal formación rocosa del tamaño de Suiza que emerge de la arena del desierto y contiene algunos de los lugares más de otro planeta que se pueden encontrar en el nuestro. Arcos de piedra, columnas de arenisca, laberintos de roca, pinturas rupestres prehistóricas y raras especies de animales que sólo de vez en cuando reciben la visita de algún humano. Ennedi está tan aislado por la geografía y por la inestabilidad política que se dice que está menos explorado que la cara oculta de la Luna.










