Poco se podían imaginar en el pueblo almeriense de Laujar de Andarax que las andanzas de uno de sus hijos predilectos acabarían dando forma a uno de los conflictos territoriales más complejos del siglo XXI, sobre todo porque Pedro Murillo Velarde nació allí a finales del siglo XVII. Y sin embargo así es. Velarde se metió a misionero y acabó en Filipinas, donde en 1734 publicó el mejor mapa del archipiélago hasta la época, que se conoce precisamente como Mapa de Velarde. Casi tres siglos después ese mapa fue uno de los que utilizó el gobierno del país para defender su postura en una disputa, la del Mar de China Meridional, que involucra a al menos seis países y cuyas ramificaciones se extienden mucho más allá de su área geográfica, hasta llegar hasta la lucha por la primacía mundial en el próximo siglo.









