Ennedi, el remoto rincón del Sáhara que conserva la memoria de un mundo desaparecido

En sus nueve millones de kilómetros cuadrados el Sáhara esconde maravillas sin fin, muchas de las cuales permanecen casi desconocidas para el resto del mundo. Es el caso de la Meseta de Ennedi, una descomunal formación rocosa del tamaño de Suiza que emerge de la arena del desierto y contiene algunos de los lugares más de otro planeta que se pueden encontrar en el nuestro. Arcos de piedra, columnas de arenisca, laberintos de roca, pinturas rupestres prehistóricas y raras especies de animales que sólo de vez en cuando reciben la visita de algún humano. Ennedi está tan aislado por la geografía y por la inestabilidad política que se dice que está menos explorado que la cara oculta de la Luna.

Bienvenidos a Marte (Explore Chad)

Hubo un tiempo en el que el Sáhara era un vergel; extensas sabanas regadas por ríos caudalosos y tachonadas de enormes lagos, habitados por millones de animales y seres humanos. Durante diez milenios lo que hoy es el desierto más grande del mundo era un lugar lleno de vida. Pero entonces el clima cambió. Hace cinco mil quinientos años, mes arriba o abajo, las lluvias pararon de caer y los ríos dejaron de fluir, y la vida se retiró a lugares más hospitalarios. Durante miles de años, las dunas fueron comiéndose todo lenta pero inexorablemente. El viento arrastró la arena hasta cubrir millones de kilómetros cuadrados, y en Ennedi, que aún no tenía ese nombre, esculpió la piedra arenisca dándole formas inverosímiles. Las montañas proporcionaron sombra y los ríos estacionales agua, y la cordillera quedó como uno de los pocos rincones del Sáhara donde la vida todavía existe como lo hacía antes de que los humanos aprendiéramos a ponerle nombre a las cosas.

El viento y el agua tallan formas que parecen hechas con un propósito (Condé Nast)
Un champiñón de arenisca (Valerian Guillot | Flickr)

A lo largo de siglos los ríos de Ennedi excavaron la roca y formaron gargantas y cañones donde los animales se refugiaron del infierno de arena que había más allá. Algunos de ellos, como los cocodrilos del desierto, ya sólo existen allí. La región quedó completamente aislada, rodeada de extensiones infinitas de arena por todas partes, y se conservó prácticamente intacta durante milenios. Además de los cocodrilos, camellos, zorros, chacales, hienas, gatos salvajes y doscientas especies de aves tienen como hogar algún rincón de los cincuenta mil kilómetros cuadrados de la cordillera de arenisca. Pero hace milenios, la diversidad era mucho, muchísimo mayor. Y no lo sabemos porque se hayan encontrado fósiles, sino porque nuestros antepasados más lejanos nos dejaron testimonio.

Las pozas naturales que permiten la vida en la meseta de Ennedi se llaman gueltas. La más grande y conocida es la Guelta d’Archei, donde rebaños de camellos acuden a saciar su sed (Kanaga – Africa Tours)
La Guelta d’Archei, excavada durante milenios en la arenisca por el río (Valerian Guillot | Flickr)

Cuando el Sáhara era algo parecido a un vergel, sobre todo si lo comparamos con lo que es hoy, en Ennedi había jirafas, elefantes, rinocerontes e hipopótamos; la clase de grandes animales que hoy sólo se encuentran al sur del Sahel, donde África sigue siendo verde. Miles de seres humanos vivían en la región como cazadores y recolectores, y dejaron para las generaciones venideras una de las colecciones de pinturas rupestres más grandes conocidas. Más de mil yacimientos arqueológicos, en las paredes y en los suelos de cuevas, oquedades y abrigos, han llegado hasta nuestros días.  Las obras más antiguas, que detallan la vida seminómada de aquellas tribus lejanas rodeadas de vida por todas partes, están datadas alrededor del quinto milenio antes de nuestra era. Posteriormente, y según la aridez avanzaba y los ecosistemas húmedos desaparecían, aparecen pinturas y grabados que muestran rebaños y pastores, además de escenas costumbristas: bailes, vida cotidiana, un funeral y lo que parecen reuniones comunitarias. Los últimos dos mil años de pinturas son sobre todo de camellos y formas geométricas; Ennedi dejó de estar habitada permanentemente y sólo las caravanas de nómadas, que conocían perfectamente cada uno de sus recovecos, pasaban temporadas allí.

Pinturas rupestres en la cueva de Manda Guéli. Sobre las imágenes originales de rebaños de ganado alguien pintó camellos, dando testimonio del cambio climático y demográfico de la región a lo largo de los milenios (David Stanley | Flickr).
Sellos chadianos mostrando diversos motivos de arte rupestre encontrados en la cueva de Gaora Halagana. Puede verse una espectacular reproducción 3D de una de las paredes en este enlace

Los nómadas del Sáhara entraron y salieron de Ennedi durante siglos, pero la región no fue conocida en occidente hasta bien entrado el siglo XX. Los ejércitos franceses que recorrieron la zona dieron noticia de su existencia ya a finales del XIX, pero la región permaneció inexplorada durante muchas décadas más: la primera expedición arqueológica seria que exploró el macizo no llegaría hasta 1956, cuando se descubrieron los primeros yacimientos artísticos. Cientos de ellos más fueron explorados y estudiados durante las siguientes décadas, pero el Chad es uno de los países más inestables de un continente que no destaca precisamente por su estabilidad, y todavía hoy hay regiones dentro de la vastedad de la cordillera que permanecen desconocidas para el exterior. Pese a ello, o seguramente por ello, toda la región fue incluida en el Patrimonio de la Humanidad en 2016; es una de las zonas protegidas más grandes del mundo.

Con 77 metros de anchura, el arco de piedra de Aloba es el más grande del mundo fuera de Estados Unidos (Valerian Guillot | Flickr)
Una expedición internándose en el Macizo de Ennedi (Bhavaghure)

Viajar a Ennedi hoy día es probablemete una de las últimas grandes aventuras que quedan en un planeta cartografiado al milímetro. No sólo no existe ninguna infraestructura turística, es que no hay nada remotamente habitado, o habitable, en cientos de kilómetros a la redonda. Un único pueblo, Fada, en el límite occidental de la región, concentra la totalidad de sus habitantes, unos veinte mil; más allá, cincuenta mil kilómetros de territorio tan hostil como espectacular, al que sólo se accede en expediciones bien provistas de agua, comida, combustible y armas. Fue precisamente en Fada donde se libró la batalla más importante de la Guerra de los Toyota, en la que el ejército chadiano, armado exclusivamente con pick-ups japonesas aparentemente indestructibles, tomó la ciudad aplastando a fuerzas libias muy superiores, y destruyendo o capturando por el camino más de cien tanques y vehículos blindados. Fue la primera vez en miles de años en la que una de las regiones más remotas e inaccesibles del Sáhara vio algo de acción.

El escalador James Pearson durante la primera ascensión al Arco de Bishekele (Reddit)

Fuentes y más info: BBC, Kumakonda, Unesco, British Museum, Explore Chad.

Si te gustó esta historia, es probable que también disfrutes como un cocodrilo en una charca sahariana con estas otras

El árbol de Teneré. De todas las historias que han aparecido en este blog, y son ya más de setecientas, una de mis favoritas.

Ksar Draa, la fortaleza del desierto de la que no sabemos nada. ¿Por qué hay un edificio circular en mitad del Sáhara?

Esta historia también aparece en El Mapa de Fronteras, igual que todas las demás

Y si todavía tienes ganas de más, para eso me encargaron escribir HISTORIONES DE LA GEOGRAFÍA; más de un centenar de historias como esta narradas con el mismo tono serio y académico que caracteriza este lugar. Incontables horas de entetenimiento y diversión para toda la familia. Ideal para leer en el baño mientras haces la descomición, en el bus mientras acudes a tu odioso puesto de trabajo o en una tumbona en una playa de las Maldivas, país del cual se habla en el libro. YO NO SÉ QUÉ MÁS NECESITAS PARA COMPRARLO. COMPRA MI LIBRO. 

El mapa de los países conquistados

España. Madrid, 21 de junio de 1964

Austria y Suiza. Viena, 29 de junio 2008

Sudáfrica. Johannesburgo, 11 de julio de 2010

Polonia y Ucrania. Kiev, 1 de julio de 2012

Australia y Nueva Zelanda. Sídney, 20 de agosto de 2023

Alemania. Berlín, 14 de julio de 2024

Estados Unidos, México y Canadá. Nueva York, 19 de julio de 2026

(Hace dieciocho años que hice este post por primera vez. Lo actualicé un par de veces. Ya iba siendo hora de ponernos al día. Feliciadades a todos los españoles por otra de las noches más felices de nuestras vidas)

Bahréin hundió en el mar un Boeing 747 para convertirlo en un centro de buceo… y luego se olvidó de él

Era el año 2019. La agencia de noticias de Manamá distribuye una información de la que se hacen eco numerosos medios internacionales. «Bahréin hundirá un Boeing 747 como parte de un parque temático submmarino para buceadores». CNN, Fox News, Huffington Post, The Sun, Le Parisien, Der Spiegel, el ABC… decenas de medios internacionales llevaron a sus páginas de viajes o de curiosidades la apertura del que, decían, era el parque subacuático más grande del mundo. Y a partir de ese día, nunca más se supo de la aeronave. Es como si se la hubiera tragado la tierra, o bueno, el mar. Hoy en Fronteras, el misterioso caso del Jumbo desaparecido.

Remolcadores arrastrando el Jumbo para su inmersión (Der Spiegel)

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Por qué hay una bañera llena de canicas en mitad del Valle de la Muerte

Valle de la Muerte, California. Un desierto de diez mil kilómetros cuadrados en el que se midió hace décadas la temperatura más alta de la Tierra. Un camino tenue abierto hace siglos y sin mantenimiento desde entonces discurre entre el polvo y los guijarros, a más de ciento cincuenta kilómetros de cualquier lugar habitado. Lagartos, cactus y matorrales lánguidos son los únicos signos de vida en muchas millas a la redonda. Y de repente, en un recodo en mitad de la tierra baldía, aparece un objeto que no debería estar allí. Que no debería estar en ningún sitio, de hecho. Una bañera llena de canicas azules, con unos patitos de goma deshaciendose al tórrido sol del desierto. ¿Qué demonios hace allí un objeto así? ¿Cómo ha llegado? Y sobre todo, ¿por qué?

Surrealismo al poder (Isaac West)

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La guerra de Google Maps

Octubre de 2010. Tropas nicaragüenses se establecen en un terreno pantanoso y despoblado en la frontera con Costa Rica. Inmediatamente el gobierno Tico protesta: Isla Portillos es territorio costarricense desde el siglo XIX y Nicaragua no tiene ningún derecho a situar tropas allí. Se trata de una invasión en toda regla. La Organización de Estados Americanos llama al diálogo y la contención, pero se niega a reconocer siquiera la reclamación del gobierno de Managua: los mapas son claros, la isla es de Costa Rica. El máximo responsable nicaragüense en la zona, Edén Pastora, aseguró en una entrevista: «Vea la foto satelital de Google y ahí se ve la frontera». ¿Un choque militar provocado por un error en el mapa o una excusa como cualquier otra? Hoy en Fronteras, la guerra de Google Maps.

Dos interpretaciones de la frontera en Google Maps, en 2010 (izquierda) y 2011 (derecha)

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Todos los partidos fronterizos de la historia de los mundiales

Cuando hoy a las dos de la tarde (hora local) el árbitro haga sonar su silbato, España y Portugal estarán protagonizando el primer enfrentamiento fronterizo del Mundial de fútbol de 2026. Un duelo ibérico, casi podríamos decir que fratricida, que se produce por tercera vez en las últimas cinco ediciones del campeonato. Pero, ¿cómo de comunes son los partidos entre países que comparten una frontera terrestre? Pues, sorprendentemente, o no tanto, bastante. Aprovechando el partido de hoy, vamos a repasar la historia de los encuentros al límite (internacional).

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Niue, la nación más pequeña del Pacífico

No figura entre los miembros de la ONU ni aparece nunca en las noticias. Prácticamente nadie en este lado del globo ha escuchado una sola palabra sobre el lugar, una remotísima isla del Pacífico con la población de un pueblo más bien pequeño. Y sin embargo son un país prácticamente independiente, con autogobierno desde hace medio siglo y, esto es lo más sorprendente, que mantiene relaciones diplomáticas con una treintena de estados de cuatro continentes, incluidos Estados Unidos, Francia, China o la India. Bienvenidos a Niue, la nación más pequeña del Pacífico.

Lo de ponerle estrellitas a la Union Jack es *chef kiss*

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La «casa más solitaria de la Tierra» no lo es tanto

Fronterasblog, también conocido como Guía para Misántropos

Cada cierto tiempo se hacen virales videos y fotos como la que encabeza este texto. Una pequeña construcción en mitad de una isla tan verde como desierta, en lo que parece ser un rincón ignoto y aislado del océano. El lugar de retiro definitivo, el culmen de la misantropía, la cima del aislamiento. La casa más solitaria del mundo. Como es habitual, los tik toks en cuestión acaban con una pregunta para fomentar el engagement y darle alas al algoritmo. «¿Te mudarías a un lugar así?». Dos cosas. Una: no, ninguno de vosotros lo haría, o ya lo habríais hecho. Y dos: hay otras preguntas más interesantes, como ¿dónde está esta casa? ¿Y por qué demonios existe? Seguir leyendo

Prudentópolis, la pequeña Ucrania de Brasil

De la fachada de la Iglesia de San Josafat, un templo católico de la Iglesia Griega de Ucrania, cuelga la bandera amarilla y azul que representa ante el mundo al país de Europa Oriental. Las misas se celebran en ucraniano, y siguiendo el rito bizantino, como también se hace en la Catedral de la Resurrección de Kiev, la sede apostólica global de la denominación. Al otro lado de la calle, el centro parroquial luce el escudo de Ucrania, y junto a él una decena de Pysanky, los tradicionales huevos de pascua decorados propios del país. Sin embargo, en un cartel se lee Igreja de São Josafat, y en otro aparece el nombre de la calle junto al templo: Rua Marechal Floriano. Porque este lugar, Prudentópolis, está a más de once mil kilómetros de Ucrania; de hecho ni siquiera está en su mismo hemisferio. Es la pequeña Ucrania del sur de Brasil

La Iglesia de San Josafat en Prudentópolis, Paraná (Getty)

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Por qué China se está comiendo poco a poco a Bután

El pez grande se come al chico. El refranero y la geopolítica a menudo se llevan mejor de lo que sería deseable. Bután, vimos ayer, es un pequeño reino de cuarenta mil kilómetros cuadrados, el tamaño de Holanda o Extremadura. Sus ochocientos mil habitantes están encajonados entre las dos potencias poblacionales más grandes del mundo, la India y China, pero su problema no es demográfico, es diplomático. China se está quedando con trozos de Bután porque quiere un pedazo muy concreto, pero Bután no puede dárselo porque la India se lo prohíbe. Así que la pequeña monarquía tibetana se las ve y se las desea para hacer equilibrios entre la espada y la pared.

Un puesto fronterizo butanés (Asia Times)

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