Primera parte: El suelo es Bratislava
Cuando compré el billete de avión a Bratislava dejé para más adelante decidir qué hacer después de visitar la capital eslovaca, porque, por más que la ciudad sea muy agradable y merezca mejor suerte, no da para una semana de turismo. En seguida descubrí la existencia de un vuelo interno a Kosice, la segunda ciudad del país, que en poco más de una hora y por la módica cantidad de 19,95 € me transportaría a la que, dicen, es también la ciudad más bonita de Eslovaquia. Así que después de un par de noches en la capital, agarré mis bártulos y me trasladé al lejano oriente del país.









