Una de las consecuencias más visibles del colonialismo europeo de los siglos XIX y XX (además de las invasiones, genocidios varios y demás) fue la herencia de unas fronteras absolutamente artificiales (quiero decir más artificiales todavía) en los lugares en los que se establecieron. La costumbre de usar meridianos, paralelos y líneas rectas en general dio lugar a fronteras trazadas con escuadra y cartabón, o a cuchillo, simplemente con un lapicero sobre un mapa. La infinidad de problemas que las naciones post coloniales heredaron debido a estas fronteras es enorme. Hoy veremos el caso de la división de la Isla de Nueva Guinea, partida por la mitad a lo largo del Meridiano 141 Este.
La isla de Nueva Guinea, la segunda más grande del mundo tras Groenlandia (clic para ampliar). Papúa-Nueva Guinea ocupa la parte oriental de la isla, Indonesia la otra mitad. La parte indonesia, también conocida como Nueva Guinea Occidental, está dividida en dos provincias, llamadas Papúa y Papúa Occidental. Tres Papúas en Nueva Guinea, oiga.
En el Aeropuerto Internacional de Nicosia un único avión de pasajeros ocupa las pistas. Se trata de un Hawker Trident de la Cyprus Airways; el modelo fue diseñado por la compañía británica de Havilland y entró en servicio en 1962. La mayoría de las compañías lo retiraron del servicio a mediados de los ochenta o, en el caso de algunas compañías chinas, a principios de los noventa. Hace más de veinte años del último vuelo de cualquier avión de esta clase. Nadie se va a subir al avión que espera paciente en las pistas del aeropuerto, entre otras cosas porque le resultaría imposible volar. Sin puertas, corroido por el óxido y el abandono, es una metáfora del estado en el que se encuentra todo el aeropuerto, que en su día fue el más importante de la isla de Chipre y hoy es pasto del polvo y el tiempo.
El avión está tan abandonado como la pista en la que yace (fuentes 1 y 2)
Que son todas y cada una, incluyendo esta. Hoy, siete de enero, se cumplen cuatro años, cuatro, de la publicación de la primera entrada de este blog. Decir que en estos cuatro años han cambiado muchas cosas sería quedarse un poco corto. Me he casado, he tenido un hijo (al que le regalan mapamundis atroces), he cambiado dos veces de trabajo y otras dos de lugar de residencia, he perdido a mi padre, he conocido Nueva York (y lo que es mejor todavía, Baarle)… y he publicado 28 entradas en el blog (en 22 años). No son muchas (Microsiervos hace eso en un fin de semana malo y sólo con los bots), pero hay alguna que otra más o menos decente que podría incluso ser calificada como pasable. En cualquier caso he disfrutado como un enano durante estos cuatro años. Y espero que vosotros, escasos pero inmerecidos lectores, de vez en cuando hayáis pasado un rato agradable leyendo este vuestro blog fronterizo.
Para la entrada de hoy voy a necesitar uno de estos
Street View, el servicio de visualización a pie de calle que la gente de Google puso en marcha en 2007, alcanza ya a nada menos que 30 países, cubruendo centenares de miles de kilómetros de calles y carreteras. Otros veinte países recibirán o están recibiendo ya las visitas de los coches con cámara de Google; no es raro pensar que en un futuro no muy lejano Street View cubrirá todas las zonas habitadas de la Tierra, y muchas de las deshabitadas. En lo que a este humilde blog respecta, he de confesar que de vez en cuando le echo un vistazo a las regiones fronterizas a ver qué hay. Así pues, aquí va esta segunda entrada de Google Street View en la frontera (la primera, Spanish Edition, la puedes leer pinchando aquí)
Frontera entre Dinamarca y Alemania en Syddanmark (Dinamarca). La frontera la establece uno de los infinitos arroyos, riachuelos y canales que hay por la zona.
Para cualquier españolito que sobrepase la treintena o se acerque moderadamente Verano Azul es un auténtico mito de la televisión. Fue emitida originalmente entre octubre de 1981 y febrero de 1982, pero las constantes reposiciones veraniegas que Televisión Española programó durante la siguiente década y media hicieron la serie conocida por todos los nacidos en los setenta y los ochenta. Ya en el momento de su emisión la serie fue un auténtico éxito, hasta el punto de que algunas reposiciones tuvieron más audiencia que la emisión original. Cuentan algunas crónicas que la muerte de Chanquete (un auténtico trauma) fue desvelada antes de que el capítulo correspondiente fuera emitido, y que se levantaron no pocas voces exigiendo el indulto para el personaje dueño de La Dorada, el barco que inspiró la canción protesta más popular de los ochenta.
La foto sobre estas líneas muestra a un chico de doce años acudiendo a la escuela en bicicleta. El chico se llama Erwin Schabe, y en la foto se le ve con apariencia despreocupada, dando un paseo por el campo. Una típica estampa veraniega de no ser por la tanqueta del ejército británico que le escolta en su recorrido. Media docena de soldados y un vehículo armado para acompañar a un preadolescente a la escuela. ¿Por qué? Baste decir lo siguiente: la imagen está tomada en Berlín, en 1961.
Nuestros lectores más recalcitrantes recordarán la decisión que tomó el gobierno samoano de saltarse el 30 de diciembre y pasar directamente del 29 al 31 de este año. Resumiendo la situación, Samoa tiene muchos más vínculos económicos con Australia y Nueva Zelanda que con EE.UU., pero al encontrarse al otro lado de la línea de cambio de fecha, cuando en Samoa amanecía el viernes en Sídney ya era sábado, y cuando en Australia comenzaban la semana, en Samoa estaban en pleno descanso dominical. Como resultado, sólo coincidían tres días laborables a la semana, lo que perjudicaba la economía. Así pues, ayer a las 11 de la mañana (hora española) en Samoa se pasó de las 23:59 del día 29 a las 00:00 del día 31 de diciembre. Lo cual abre posibilidades curiosas para celebrar el año nuevo.
Mira, me he ahorrado hacer un gráfico chulo mangándoselo a los de Channel 4
Probablemente uno de los grupos más exitosos, si no el que más, de la música electrónica de principios de los noventa, 2 Unlimited eran una pareja de holandeses radicados en Amberes (Bélgica) que arrasaron en las pistas de baile de toda Europa entre 1992 y 1995. El sonido terriblemente maquinero de 2 Unlimited era capaz de sobrecargar los baffles de cualquier discoteca a base de sintetizador en dosis masivas; No limit, grabado en 1992, fue su segundo tema de éxito, tras Get ready for this, lanzado unos meses antes. La letra repite la palabra «No» exactamente 72 veces, lo que la llevó a ser parodiada como «No lyrics«. Otros éxitos de la pareja fueron el bollywoodiense Tribal Dance o Máximum Overdrive, que también editaron en una versión en castellano absolutamente prodigiosa, titulada «A toda marcha». Actualmente siguen en activo a los cuarenta años, con el nombre de Ray & Anita.
Joaquín «Chimo» Bayo es un icono de la década de los 90 en la misma medida que el Pocero lo es de la burbuja inmobiliaria. Recoge lo mejor y lo peor de la música noventera; innovación, drogas, fama, fiesta, marcha, desvergüenza masiva, desfase, sonido industrial, vanguardia, descontrol, todo lo que de bueno y de espantoso tuvo la Ruta del Bakalao se resume en este tema y en el estrafalario aspecto del showman valenciano. Del tema han quedado para la posteridad dos pedazos de la (por otro lado) absurda letra: «Exta si, exta no», más que obvia referencia al consumo de drogas, y la remítica «Chiqui tan chiquiti tan tan tan quetumban…» etcétera, lejana predecesora del Aserejé en cuanto a complejidad y significado. La frase caló tan hondo que más que quince años después fue utilizada para anunciar atún en conserva, en una de las campañas mas absolutamente surrealistas jamás creadas:
En este recopilatorio estaba Christina Aguilera. Y eso es de lo mejor. Cómo sería el resto.
Durante los últimos diez años el remember de los 80 ha sido una constante en todas las radiofórmulas españolas (y apostaría que internacionales). A-ha, Bonnie Tyler o los Communards han venido sonando sin parar desde el año 2000; y lo de sin parar es literal: se calcula que cualquier oyente de Kiss FM ha estado expuesto al Sweet Dreams de Eurythmics al menos ocho mil horas durante el último decenio. Pero señores, hemos cambiado de década. Hace ya dos años, de hecho. Para mi hijo, nacido en 2010, los 80 significan lo mismo que para mí los años 50, o sea caspa en blanco y negro. Y eso da vértigo. Así que reivindiquemos los noventa antes de que en 2020 nos pongamos a reivindicar «los 2000». Podríamos recordar el suicidio de Kurt Kobain, la voz de falsete de los Cranberries (eh-EH, eh-EH oh-OH), el coñazo de Alanis Morrisette y muchos otros sucedidos de los noventa, pero vivimos en una época en la que la radiofórmula está dividida en dos bloques: las canciones de Pitbull Feat. Quiensea y el resto. Y las primeras son mayoría. Así pues y dado que las listas de éxitos de Los 40 principales y Maxima FM se parecen cada vez más hoy vamos a revisitar aquellos temas que si fuiste adolescente o jovencito imberbe en la España de los 90 probablemente acabaste bailando alguna vez con mayor o menor destreza. Ahí van mis veinte temazos de los 90. Seguir leyendo →
Hace un par de semanas mi cuñada le hizo un regalo a mi hijo, que también es su ahijado. Conocedora de mi frikismo geográfico obsequió a Diego Jr. con una pelota sólo un poco más pequeña que él en la que se representa un globo terráqueo. Se me saltaban las lagrimillas de pura emoción. Mi hijo dándole patadas a Francia y mordiscos al Reino Unido. ¿Hay algo más mono? El caso es que después le eché un vistazo a la cartografía propiamente dicha y se me paró el corazón. Dioses del Cielo. Atrocidades geográficas nunca antes cometidas, masacres de meridianos, genocidios de paralelos, aniquilamiento de los conceptos de forma y proporción. Todo es poco. Pasen y vean esta galería de los horrores cartográficos.