Las fronteras entre los Estados o entre las diferentes regiones dentro de una nación se trazan muy a menudo siguiendo los ríos que surcan el territorio. El Miño o el Guadiana en España son un par de buenos ejemplos. Durante gran parte de su trazado sirven como frontera natural entre España y nuestros vecinos lusos, conformando La Raya. Los puentes que se levantan sobre estos ríos suelen denominarse de la Amistad o algún nombre similar, por lo que suponen de comunicación entre vecinos que, en ocasiones, no se llevan demasiado bien. Los marcadores fronterizos, dado que no se pueden colocar en el centro del río, se suelen situar en el centro de los puentes que lo cruzan, como en el caso de este marcador hispanofrancés que se encuentra en un puente sobre el río Rahur, en Puigcerdá.
Marcador fronterizo hispanofrancés nº 477 en un puente sobre el río Rahur, en Puigcerdá, Gerona (click para ampliar). España a la derecha (el oeste), Francia a la izquierda (el este). Foto tomada mirando hacia el sur. El punto exacto se puede ver en Google Maps.
Pero la entrada de hoy no trata sobre esta clase de puentes fronterizos; si así fuera se titularía El puente sobre la frontera, y no al revés. Seguir leyendo


Durante muchos años fui usuario habitual de la línea de autobús Madrid-Barcelona de la Alsa. A falta de un presupuesto digno de ese nombre, los 42 euros que costaba el billete de ida y vuelta entre las dos ciudades eran lo único que mi economía se podía permitir. El servicio de línea regular oscilaba entre lo surrealista (he visto compañeros de viaje que vosotros no creeríais) y lo espantoso (he olido compañeros de viaje…). Por poner un ejemplo de las rarezas de la ruta, la primera parada técnica (así lo llamaban) solía ser en Esteras de Medinaceli, un pueblo soriano a 140 kilómetros de Madrid. Bueno, concretamente parábamos en un área de servicio que yo llamaba El Supermercado Más Caro De La Tierra, por los inconcebibles precios de la mercancía, que harían palidecer de envidia a los más consumados atracadores aeroportuarios. Otros sobrenombres que recibió el lugar fueron Este Sucio Agujero o La Capital Mundial De La Nada.






