Bougainville, ¿el miembro número 194 de Naciones Unidas?

Hoy, sábado 23 de noviembre, ha dado comienzo el esperado Referéndum de Independencia de Bouganville, a través del cual la actual región autónoma de Papúa-Nueva Guinea podría alcanzar su independencia. La pregunta que los bouganvillanos deben responder es: «Usted desea que Bouganville obtenga: a) Más autonomía b) La independencia. El plebiscito durará dos semanas,  y se celebrará por regiones y municipios en vez de simultáneamente, por la extrema dificultad logística de llevar a cabo una consulta en un país eminentemente rural con cerca de un 50% de analfabetismo entre la población adulta. Las pocas encuestas que se han realizado predicen entre un 75 y un 90% de voto favorable a la independencia, pero incluso si se diera el caso más favorable, eso no significaría automáticamente la independencia, al tratarse de un referéndum no vinculante. La última palabra la tendrá el gobierno de Port Moresby. Y más allá todavía: en caso de obtener finalmente la independencia, el futuro de un país extremadamente pobre de apenas 200.000 habitantes no sería precisamente sencillo.

Bandera de Bougainville, creada en 1975 tras una primera intentona independentista. El azul representa el Océano Pacífico, los triángulos verdes las islas de la región, el fondo negro el pueblo de Bougainville y en el centro se encuentra un «Upe», un sombrero tradicional del pueblo Wakunai que representa al país.

Seguir leyendo

Las últimas horas del Muro de Berlín

Siete y cuarto de la mañana. Amanece en Berlín. Los primeros rayos de sol funden la escarcha que cubre el muro que divide la ciudad, cubierto de grafitis por un lado y de policías armados hasta los dientes por el otro. En la República Democrática Alemana un grupo de soldados jóvenes recoge la basura que han lanzado desde el otro lado de la frontera. A unos pocos metros, en la Republica Federal Alemana, un jubilado pasea a su perro. Nadie lo sabe todavía, pero el día que recién nace pasará a los libros de historia y será recordado durante generaciones. Hoy es 9 de noviembre de 1989 y es el día en el que caerá el muro de Berlín

Amanecer en el Muro de Berlín, 1986 (fuente)

Seguir leyendo

¿No tienes un dique seco a mano? Te prestamos un barco para que subas encima tu crucero de 300 metros de eslora

El BOKA Vanguard es un buque semisumergible especializado en transporte de grandes cargas. Se suele usar, como la mayor parte de los de su clase, para transportar plataformas petrolíferas desde el dique seco donde se construyen hasta su ubicación sobre el depósito de petróleo o gas natural correspondiente. Lo que lo hace especial es que es el más grande de su tipo jamás construido: 275 metros de eslora, 80 de manga y 110.000 toneladas de desplazamiento, que vienen a ser lo que pesan la Torre Picasso, noventa mil Volkswagen Golf o la totalidad de la población de la ciudad de Barcelona, por hacer comparaciones enloquecidas. El pasado sábado el Vanguard sirvió de dique seco al Carnival Vista, un crucero de 325 metros de eslora de la Carnival Cruise Line basado en Galveston, Texas, y que suele hacer rutas caribeñas de una semana visitando lugares como Aruba o Jamaica.

Boka Vanguard loading Carnival Vista (Royal Boskalis)

Seguir leyendo

2141, el año en que España ganó la III Guerra Mundial… en Tuíter

Una gran parte del Tuíter español ha pasado las últimas semanas haciendo bromas, chistes, memes y comentarios absurdos de todo tipo alrededor de las andanzas del World War Bot, una cuenta de Tuíter (de hecho, una página de Facebook) que simula una supuesta guerra mundial en la que todos los países se enfrentan contra todos. El funcionamiento es sencillo: un algoritmo escoge un territorio de forma aleatoria cada hora y le otorga la conquista del más cercano que no esté bajo su control. Cuantos más territorios posee un país, por tanto, mayores son las probabilidades de que el algoritmo escoja uno que controle ya, y por tanto le permita conquistar uno nuevo. No hay batallas, sólo azar, y todos los territorios, de Rusia a Andorra y de Estados Unidos a las Pitcairn, tienen las mismas posibilidades al empezar. Pitcairn, de hecho, han sido los últimos en caer tras dominar gran parte de Oceanía durante gran parte del juego. Que, bueno, ni siquiera es un juego, es una línea de código que genera un número al azar, y ya. Pero que ha generado, también, una auténtica catarata de memes que nos han hecho reír durante semanas. El verano de 2019 será para el Tuíter peninsular el verano en el que España (o Españita) conquistó el mundo.

 

 

Seguir leyendo

Los próximos referendos de independencia en el mundo (parte 2: Bougainville)

Además del referéndum de independencia en Chuuk del próximo 5 de marzo también hay otro plebiscito por la independencia en Oceanía el año próximo. Se trata de la isla de Bougainville, que actualmente pertenece políticamente a Papúa-Nueva Guinea pero geográficamente forma parte de las Islas Salomón. Separada de su archipiélago natural por esas cosas que tiene el colonialismo, el referéndum de independencia del año próximo es el último acto de la peor guerra que ha vivido Oceanía y el Pacífico. La fecha prevista (todavía provisional) es el 15 de junio, y la pregunta es: «¿Desea usted para Bougaiville a) Más autonomía b) La independencia».

Flag_of_Bougainville.svg

Seguir leyendo

Los próximos referendos de independencia en el mundo (parte 1: Chuuk)

Hace unos días se celebró un referéndum de independencia en el territorio francés de Nueva Caledonia. Tal y como vimos en este vuestro blog fronterizo, el resultado del referéndum fue la permanencia, por ahora, del archipiélago como parte integrante de Francia. El asiento número 194 de la Asamblea de Naciones Unidas tendrá que esperar, por ahora. Pero, ¿cuánto? Quizás en 2019 se estrene. Dos referendos, ambos también en Oceanía, podrían terminar con la creación de un par de nuevos países en el continente. Veámoslos.

Resumen gráfico de los resultados del referéndum de Independencia de Nueva Caledonia

Seguir leyendo

Nueva Caledonia, ¿el miembro 194 de la ONU?

Empecemos por el final: probablemente no. Y ahora recapitulemos. Hoy domingo 4 de noviembre (todavía era  3 de noviembre en parte de Europa y en América cuando han abierto las urnas) se celebra en el territorio francés de Nueva Caledonia un referéndum de independencia, el primero legal en el mundo desde el de Escocia en 2014. Este referéndum se pactó con Francia hace ahora un año, pero tiene sus raíces en el acuerdo de Numea, firmado hace dos décadas, y que otorgó al archipiélago su estatus actual de «colectividad especial», un grado de autonomía dentro de la Francia de Ultramar donde el gobierno local dispone de casi todos los poderes atribuidos a un Estado, siendo las excepciones defensa, justicia y moneda. El acuerdo de Numea, por su parte, fue la consecuencia del pacto del Hotel Matignon de 1988, negociados entre partidarios y detractores de la independencia. Ese pacto fue el modo que se encontró de ponerle fin a una situación extremadamente tensa, con ocasionales ramalazos de violencia muy grave, como la toma de rehenes de ese mismo año que acabó con 21 muertos, la mayoría de ellos secuestradores.

Tanto la bandera francesa como la canaca son oficiales en Nueva Caledonia. Este pastiche de ambas es el que utiliza la FIFA para representar a la selección de fútbol local en las competiciones internacionales.

Seguir leyendo

Quién te cerrará los ojos: los Últimos de Filipinas del campo español

Un 60% de los más de ocho mil municipios españoles tiene menos de 1.000 habitantes. De estos, cuatro quintas partes están por debajo de los quinientos, y aproximadamente un tercio por debajo de los cien empadronados. Las cifras reales en muchos casos son aún menores, pues es común estar inscrito en un lugar y residir en otro durante los meses de invierno. A esas cifras hay que añadirle una aún más inquietante: hay más de tres mil pueblos abandonados en España. La emigración del campo a la ciudad es una tendencia global que se puede observar en casi cualquier país del mundo y en España, como en el resto de occidente, es muy acusada desde los años cincuenta. El problema en España es que arrastra desde tiempo inmemorial una despoblación crónica: a diferencia de nuestros inmediatos vecinos europeos, España siempre ha tenido la población muy concentrada en ciertas zonas, fundamentalmente la costa y Madrid. Todo lo que hay en medio es, a efectos demográficos, un erial con densidades de población escandinavas. Soria, Teruel y Cuenca combinadas tienen el tamaño de Dinamarca, pero su población conjunta no alcanza la del centro de Copenhague.  Para encontrar casos semejantes en el resto de Europa nos tenemos que ir a latitudes árticas, y a veces ni eso. Las Islas Feroe tienen cuatro veces más densidad de población que Soria, el doble que Zamora y, en general, más que 16 provincias españolas. El éxodo rural no ha hecho más que acentuar algo que viene de antiguo. 

Exodo Rural
Éxodo Rural, de José Ángel Álvarez Gala

Seguir leyendo

Macedonia (posiblemente) se llamará Nueva Macedonia (y todos la seguiremos llamando Macedonia)

Como es sabido por cualquier espectador de Eurovisión, Macedonia no se llama así, o al menos nadie la reconoce con ese nombre. El nombre oficial del país en Naciones Unidas y en la mayoría de las organizaciones supranacionales es una cosa horrenda llamada FYROM, o Former Yugoslav Republic of Macedonia, que en español vendría a ser ARYM, Antigua República Yugoslava de Macedonia. La constitución del país, sin embargo, establece que el nombre es República de Macedonia, y todo el mundo, fuera de ambitos oficiales, llama al país «Macedonia», sin cosas raras delante. La razón de esta dislocación entre el nombre oficial, el nombre real y el nombre por el que el resto del mundo les conoce hay que buscarla justo al otro lado de la frontera sur del país: en Macedonia. La de Grecia.

556px-macedonia_overview-es-svg.png

Seguir leyendo

Brexit: El marrón de la frontera irlandesa

La catástrofe producto de la necedad colectiva que conocemos popularmente como Brexit ha llegado por fin a la fase de discutir qué hacer con la frontera irlandesa. A priori es un dilema francamente difícil de resolver. Los quinientos kilómetros de frontera entre las dos Irlandas son actualmente una línea en el mapa mucho más que una barrera física. Cientos de carreteras y caminos la cruzan sin ningún tipo de indicación, salvo, en algunos casos, una advertencia del cambio de unidades de medida de velocidad de millas a kilómetros por hora. Pero en la mayoría de los casos, ni eso. El Brexit supone que Irlanda del Norte, como el resto del país, se encuentre fuera de la Unión Europea, y por lo tanto de la Unión Aduanera y el Mercado Común, mientras que la República de Irlanda permanecerá en todas esas instituciones, algo que, necesariamente, supone la existencia de una frontera exterior de la Unión Europea, una expresión neutral que suele ocultar durísimas condiciones para los que están en el lado malo de la línea, como bien saben en Bielorrusia o Marruecos. Bajo la apariencia de los intereses comunes (una frontera cuanto menos rigurosa mejor) se esconden una serie de incompatibilidades básicas que hacen de la raya irlandesa un puzzle casi irresoluble.

Irishborder1
Frontera entre las dos Irlandas (fuente)

Seguir leyendo