Una de las consecuencias más visibles del colonialismo europeo de los siglos XIX y XX (además de las invasiones, genocidios varios y demás) fue la herencia de unas fronteras absolutamente artificiales (quiero decir más artificiales todavía) en los lugares en los que se establecieron. La costumbre de usar meridianos, paralelos y líneas rectas en general dio lugar a fronteras trazadas con escuadra y cartabón, o a cuchillo, simplemente con un lapicero sobre un mapa. La infinidad de problemas que las naciones post coloniales heredaron debido a estas fronteras es enorme. Hoy veremos el caso de la división de la Isla de Nueva Guinea, partida por la mitad a lo largo del Meridiano 141 Este.
La isla de Nueva Guinea, la segunda más grande del mundo tras Groenlandia (clic para ampliar). Papúa-Nueva Guinea ocupa la parte oriental de la isla, Indonesia la otra mitad. La parte indonesia, también conocida como Nueva Guinea Occidental, está dividida en dos provincias, llamadas Papúa y Papúa Occidental. Tres Papúas en Nueva Guinea, oiga.



Kagar, Alemania. Situado a apenas 100 kilómetros de Berlín, Kagar es un pequeño publo que forma parte del municipio brandemburgués de 
Bastardo, Italia. Este pueblo de curioso nombre y, probablemente, padre desconocido, pertenece a la comuna (municipio) del Gianno dell’Umbria, que cuenta con poco más de 3.500 habitantes, de los que la mitad son bastardi. El nombre del lugar proviene de una hostería situada allí hace como tres siglos, llamada «osteria del bastardo». Y así se quedó el pueblo. (Más info 







