Una frontera es una línea imaginaria que separa dos estados, dos países, dos legislaciones, y a veces dos idiomas, dos modos de vida o dos sistemas antagónicos. En muchas ocasiones, la frontera también es una línea imaginaria pero muy real que separa la riqueza de la miseria, la abundancia de la escasez y el futuro de la desesperanza. Hoy vamos a recorrer los abismos económicos que separan países contiguos, los precipicios de la renta per cápita por los que se despeñan las esperanzas de la gente. Al otro lado de la verja son más ricos.
Asia
La frontera más alta de la Tierra
Que el Everest «está en Nepal» es una creencia tan común como errónea. El Monte Everest, el más alto del planeta, se encuentra dividido por la frontera entre China y Nepal exactamente por su cima. El Himalaya es la frontera natural entre Nepal y China, y desde 1961 también la administrativa. Desde el Everest la frontera discurre por la ladera hasta el Collado Sur, el último campo base antes de la cima del pico más alto del mundo, y también pasa por la cima del Lhotse, cuarta montaña más alta del planeta, situada junto al propio Everest. Desde allí va de cima en cima hasta las dos triples fronteras con la India. Pero, ¿desde cuándo se sabe que el Everest es el pico más alto del mundo? ¿Y desde cuándo es la frontera más alta del planeta?

Las puertas del infierno (II): Darvaza, el cráter en llamas eternas
El desierto de Karakum cubre el 70% del territorio de Turkmenistán, con un área total superior a los 350.000 kilómetros cuadrados. Es uno de los desiertos más extensos del mundo y uno de los territorios más despoblados del planeta. En mitad del desierto se encuentra Darvaza, una minúscula aldea de poco más de tres centenares de habitantes a unas cinco horas de coche al norte de la capital turkmena, Asjabad. Muy cerca del poblado se halla una de las maravillas más inquietantes conocidas. Los locals lo conocen como la puerta del infierno; es el cráter de Darvaza, que lleva ardiendo sin cesar cuarenta años.
El cráter de Darvaza (fuente)
Los quince territorios más despoblados de la Tierra
En algún momento de los últimos meses la Tierra alcanzó los siete mil millones de habitantes, una cifra que multiplica más o menos por cuatro la que había cuando se hundió el Titanic, y por dos la cifra de de 1970. El planeta se llena y va a seguir haciéndolo en las próximas décadas, pero la distribución de la población no es ni remotamente equitativa por la superficie terrestre. Hay zonas donde es imposible dar un paso sin pisar a alguien (pongamos las piscinas públicas de Tokio o el Metro de Barcelona) y territorios donde podrías caminar semanas sin ver una sola persona. Territorios vacíos, o casi, zonas vírgenes, desoladas, completamente ajenas al trajín humano. El paraíso para cualquier misántropo. Hoy, en Fronteras, los territorios más despoblados del planeta Tierra.
No, si mal no se vive, lo malo es cuando me quedo sin tabaco o tengo que ir a pedirle sal al vecino
Doce países que desaparecieron en el último medio siglo
A día de hoy existen casi 200 naciones reconocidas en mayor o menor medida por la comunidad internacional, más unas cuantas no demasiado reconocidas o no reconocidas en absoluto. El concepto de nación, pese a lo que nos pueda parecer a los que vivimos en países con varios siglos de existencia, es algo cambiante, como lo son las fronteas y los gobiernos. En el último medio siglo unos cuantos países han dejado de existir, en ocasiones al unirse a una entidad mayor, pero la mayoría de las veces disueltos en otros estados más pequeños. Aquí va la lista de países desaparecidos.
República Árabe Unida (1961)
La República Árabe Unida fue una unión soberana entre Siria y Egipto bajo la tutela de este último país, en aquella época regido por Gamal Nasser, uno de los dirigentes políticos más populares del siglo XX en el mundo árabe. La unión entre los dos países era contemplada originariamente como un primer paso hacia la creación de un estado árabe (panarabismo). La unión se hizo efectiva en 1958 y tuvo serios problemas desde el principio, básicamente por una cuestión de distribución de poderes descompensada para los sirios y de que en ese país la percepción popular era que Egipto se había anexado a Siria. En septiembre de 1961 un golpe militar sirio que no obtivo respuesta por parte de Nasser puso fin a la unión. Egipto siguió usando el nombre de República Árabe Unida hasta 1971.
La Cádiz de Ohio (y la de California, y la de Filipinas, y…)
Cádiz es una de las ciudades más antiguas de España y de Europa. La tradición dice que fue fundada a finales del siglo XII antes de nuestra era, lo que viene a significar que lleva unos 3.100 años habitada. Con semejantes credenciales la Historia gaditana es larga y tortuosa, desde las Guerras Púnicas a La Pepa, como corresponde a uno de los lugares con más solera de España. Pero la Tacita de Plata (sobrenombre que he de confesar que encuentro cursi hasta el horror y que a pesar de ello comparte con media docena de ciudades) no es la única Cádiz que existe. En Estados Unidos encontramos hasta cuatro más, un póker gaditano que no tiene ni tanto nombre ni tanta historia (ni, desde luego, unos carnavales tan espectaculares) pero que bien merece un reconocimiento.

El Minarete de Jam, un faro en mitad de las montañas
Un remoto valle entre montañas de hasta 2.500 metros de altitud, en el corazón de Afganistán, esconde uno de los tesoros de la Humanidad más espectaculares y extraños que se conocen. El Minarete de Jam es una torre o alminar de ladrillo de nada menos que 65 metros de alto, situado en mitad de la nada, a decenas de kilómetros de la población más cercana. Es también una de las muestras más espectaculares de arte islámico oriental, y probablemente la más aislada. Fue descubierto para occidente en la década de los 80 del siglo XIX tras permanecer olvidado durante siglos y dado a conocer al resto del mundo a mediados del siglo XX por un equipo de arqueólogos franceses. Con casi un milenio de historia, el Minarete de Jam ha sobrevivido a guerras, revoluciones, terremotos y tempestades.

Fronteras con escuadra y cartabón: Indonesia y Papúa-Nueva Guinea
Una de las consecuencias más visibles del colonialismo europeo de los siglos XIX y XX (además de las invasiones, genocidios varios y demás) fue la herencia de unas fronteras absolutamente artificiales (quiero decir más artificiales todavía) en los lugares en los que se establecieron. La costumbre de usar meridianos, paralelos y líneas rectas en general dio lugar a fronteras trazadas con escuadra y cartabón, o a cuchillo, simplemente con un lapicero sobre un mapa. La infinidad de problemas que las naciones post coloniales heredaron debido a estas fronteras es enorme. Hoy veremos el caso de la división de la Isla de Nueva Guinea, partida por la mitad a lo largo del Meridiano 141 Este.
La isla de Nueva Guinea, la segunda más grande del mundo tras Groenlandia (clic para ampliar). Papúa-Nueva Guinea ocupa la parte oriental de la isla, Indonesia la otra mitad. La parte indonesia, también conocida como Nueva Guinea Occidental, está dividida en dos provincias, llamadas Papúa y Papúa Occidental. Tres Papúas en Nueva Guinea, oiga.
Nicosia, el aeropuerto congelado en el tiempo
En el Aeropuerto Internacional de Nicosia un único avión de pasajeros ocupa las pistas. Se trata de un Hawker Trident de la Cyprus Airways; el modelo fue diseñado por la compañía británica de Havilland y entró en servicio en 1962. La mayoría de las compañías lo retiraron del servicio a mediados de los ochenta o, en el caso de algunas compañías chinas, a principios de los noventa. Hace más de veinte años del último vuelo de cualquier avión de esta clase. Nadie se va a subir al avión que espera paciente en las pistas del aeropuerto, entre otras cosas porque le resultaría imposible volar. Sin puertas, corroido por el óxido y el abandono, es una metáfora del estado en el que se encuentra todo el aeropuerto, que en su día fue el más importante de la isla de Chipre y hoy es pasto del polvo y el tiempo.
El avión está tan abandonado como la pista en la que yace (fuentes 1 y 2)
Quince pueblos que deberían cambiar de nombre pero ya
15.-
Kagar, Alemania. Situado a apenas 100 kilómetros de Berlín, Kagar es un pequeño publo que forma parte del municipio brandemburgués de Rheinsberg. Obviamente kagar en alemán no significa nada parecido a lo que quiere decir en castellano. Para mayor diversión, a apenas unos kilómetros se encuentra la pedanía de Repente, lo que permite ir «de Repente a Kagar«. Eso sí, hay que parar justo antes de Kagarsee (see significa lago o estanque en alemán; Kagarsee es «el lago de Kagar». Sus aguas deben ser prístinas y cristalinas).
Kagar y Kagarsee
14.-
Bastardo, Italia. Este pueblo de curioso nombre y, probablemente, padre desconocido, pertenece a la comuna (municipio) del Gianno dell’Umbria, que cuenta con poco más de 3.500 habitantes, de los que la mitad son bastardi. El nombre del lugar proviene de una hostería situada allí hace como tres siglos, llamada «osteria del bastardo». Y así se quedó el pueblo. (Más info 1, 2)







