En un rincón a orillas del Lago Tahoe del largo límite que comparten Nevada y California se encuentra Cal-Neva, un casino y hotel situado exactamente sobre la raya limítrofe cuya historia merece ser contada. En esta historia aparecen Frank Sinatra, Marilyn Monroe, los Kennedy, Judy Garland, la mafia, túneles secretos y una piscina absolutamente gloriosa. Esta:
Desde 1892 a 1924 la Isla de Ellis se convirtió en el punto donde llegaban todos los inmigrantes que aspiraban a una vida mejor en Estados Unidos. Más de doce millones de personas pasaron por allí venidos en barcos desde Europa. Isaac Asimov, Frank Capra, Rodolfo Valentino, Cary Grant o Max Factor (el de los cosméticos, sí) fueron algunos de ellos. Cien millones de estadounidenses, aproximadamente un tercio de toda la población del país, son descendientes de aquellos que entraron en el país a través de la isla. Ellis Island, por tanto, está fuertemente ligada a la historia de EE.UU, y sobre todo a la de la ciudad de Nueva York. Pero sorprendente la isla no se encuentra en Nueva York, sino en Nueva Jersey. O al menos casi toda ella. ¿Por qué? Repasemos brevemente la historia del lugar.
Vista aérea de Ellis Island, con la Estatua de la Libertad al fondo, en 1994 (fuente)
El video sobre estas líneas, cuyo visionado recomiendo antes de seguir leyendo, corresponde a la canción «I’ve been everywhere» (He estado en todas partes), en su versión más conocida, la que Johnny Cash grabó en 1996. La historia cuenta como un camionero recoge al protagonista camino de Winnemuca (Nevada) y le pregunta si alguna vez ha visto una carretera tan polvorienta. La respuesta del cantante es el resto de la cancion. He estado en todas partes, he cruzado el desierto desolado, he respirado el aire de las montañas y a partir de ahí se desborda una auténtica catarata de nombres, un derroche toponímico que se extiende durante toda la canción y que recorre desde grandes ciudades y países enteros hasta pueblos miserables en mitad de la nada.En total son 91 lugares los que ha visitado Johnny Cash. Podemos hacer un mapa con ellos y nos queda esto (clic en la imagen para ampliarlo):
Si no has leído la primera parte, puedes hacerlo pinchando aquí.
Iggy Pop – The Passenger (1977)
.Según cuenta la leyenda Iggypop escribió The Passenger en el metro de Berlín Oeste inspirado por un poema de Bob Dylan. Ha aparecido en anuncios y películas en todo el mundo (la última vez en ese anuncio de dos horas de American Airlines y Hertz llamado Up in the Air). La idea de la melodía y la letra es captar el espíritu nómada del movimiento punk de la época. Y no sé si lo consiguió, pero lo cierto es que esta canción va a cumplir cuarenta años el año que viene y se conserva casi tan fresca como recién publicada
Rascal Flatts – Life is a Highway (2006)
Un clásico instantáneo de las carreteras secundarias. Esta versión de un tema anterior de Tom Cochrane fue incluida en la banda sonora de la película Cars, de 2006. Lo que significa que, como padre de un niño de 6 años la he escuchado mucho más de lo recomendable. Pese a ello, y a lo manido de las metáforas («la vida es una carretera, hoy estás aquí y mañana allí» y demás) no puede faltar en una recopilación como esta. La melodía casi country del tema, junto con menciones a Mozambique (?) Memphis o Vancouver son ideales para devorar millas en el único país civilizado que no usa el sistema métrico decimal.
Hay quien dice que la mejor parte de un viaje es prepararlo. Estudiar rutas, desplegar mapas (o pasarse horas en Google Maps), escoger cuidadosamente el equipaje, planear excursiones, visitas, rodeos innecesarios para ver ese lugar semidesconocido que no aparece en las guías. Y si el viaje es por carretera no puede faltar la música que pondrá banda sonora a la sucesión de paisajes y escenarios que pasarán por las ventanillas del coche, a la vibración y el tacto del volante mientras tragamos un kilómetro detrás de otro. Ahí van mis veinte canciones favoritas. No hace falta decirlo, esta es una selección exclusivamente personal, y estáis invitados a destrozarla, a recriminarme olvidos imperdonables y a recomendarme cualquier otro tema en los comentarios. Cerramos el maletero de un portazo, metemos primera y comenzamos el viaje.
Bon Jovi – It’s my life (2000)
Viajar por carretera se asocia a la libertad y a los grandes paisajes abiertos. El Medio Oeste norteamericano, las infinitas extensiones cobrizas de la meseta española, el inabarcable y sediento desierto chileno, la desolación de la Patagonia Argentina. It’s My Life, de Bon Jovi, pone el perfecto fondo musical a esa sensación de libertad total, a esas ganas de devorar kilómetros, de comerse destinos, de llegar al fin del mundo sobre cuatro ruedas. La vida como metáfora del viaje y viceversa: «Es mi vida, es ahora o nunca, no viviré para siempre y quiero vivir la vida mientras dure». Las referencias a Frankie (Sinatra, obviamente) y a una carretera despejada (open Highway) completan el plus viajero del estribillo.
Cuando uno piensa en «arquitectura soviética» lo primero que le viene a la cabeza son grises y monótonos bloques de hormigón alineados como si fueran parte de un desfile norcoreano. Pero en la felizmente extinta URSS pueden encontrarse rincones donde la creatividad se desbordaba. No en grandes palacios de congresos o mastodónticos edificios gubernamentales sino en pequeñas marquesinas de autobús dispersas aquí y allá por todo el vasto territorio del imperio soviético. El fotógrafo canadiense Christopher Herwig descubrió este fascinante microcosmos viajando en bicicleta de Londres a San Petesburgo, allá por el año 2002. Durante la siguiente década recorrió más de treinta mil kilómetros en catorce países, de Estonia a Georgia y de Moldavia a Kirguistán, buscando esas pequeñas explosiones de imaginación en las cunetas de los caminos soviéticos.
Que la población no se distribuye de manera uniforme por el territorio es una obviedad. En los países industrializados o en vías de desarrollo la población se concentra en grandes núcleos urbanos, algo que tiene consecuencias de todo tipo, que van desde la ecología a la política. Pero, ¿cómo de concentrada está la población? Bastante; según estimaciones del Banco Mundial aproximadamente el 55% de la población ya reside en áreas urbanas, y las previsiones del organismo indican que el porcentaje seguirá creciendo hasta el 60% en 2030 y el 66% en 2050. La concentración demográfica, como también es lógico, no es la misma en todos los países. Bélgica, Singapur o Qatar tienen una tasa de población urbana del 100% o casi, mientras que en países del tercer mundo como Burundi o Nepal la tasa apenas sobrepasa el 15%, o ni llega. En el caso de España la población urbana supone ocho de cada diez habitantes, lo que, teniendo en cuenta que España no es un país con una densidad de población especialmente alta, supone un desequilibrio muy grande entre las zonas y regiones rurales y sus contrapartes urbanas. En la entrada de hoy vamos a ver gráficamente (léase a base de mapas con colorines) qué áreas concentran la mitad de la población de España y de sus comunidades autónomas.
Las provincias marcadas en rojo tienen más habitantes que toda la superficie amarilla.
Con su estilizada línea y su aspecto futurista el Concorde parecía un avión de combate hiperhormonado al que le habían retirado las armas, más que una aeronave de pasajeros. Fue considerado desde su puesta en servicio como una maravilla de la ingeniería y uno de los iconos más relevantes de la Historia de la aviación. Estuvo en servicio 27 años, entre 1976 y 2003, en los que fue operado fundamentalmente por las compañías de bandera de los dos países fabricantes, Francia y el Reino Unido. Menos conocido es su breve servicio para la Singapore Airlines con un aparato que presentaba la librea de la compañía asiática en el lado de babor y la de la British Airways en la de estribor. La mayor parte de los destinos del Concorde eran los grandes centros económicos, como Nueva York, Río de Janeiro o Singapur, pero en ocasiones podía verse la inolvidable figura del avión supersónico en otros lugares. En España aterrizó en contadas ocasiones, siendo la más recordada aquella en la que trajo a los integrantes del equipo norteamericano de la Ryder Cup a Málaga, en 1997. También visitó Madrid en 1977 y Barcelona en dos ocasiones, en 1979 y en 1998. Incluso llegó a aterrizar en Ibiza, en 1987. Pero éstos son destinos turísticos y de negocios, donde el avión más exclusivo del mundo quizás no desentonaba tanto. Sin embargo, el Concorde visitó varios aeropuertos secundarios en España. Hoy vamos a recordar esas visitas.
El primer Concorde que visitó Barcelona era el que tenía media librea de Singapore Airlines (fuente)
De lagos Finlandia sabe bastante. Según la Wikipedia en el país hay 187.888 lagos de más de quinientos metros cuadrados de superficie. Pero lo que son montañas en Finlandia más bien poquitas. De hecho el pico más alto de Finlandia, el Ridnitsohkka, alcanza apenas los 1.316 metros. Eso es más bajo incluso que el punto más alto del Reino Unido, que todos sabemos que es ridículamente plano. Ahora bien: el Ridnitsohkka no es el punto más alto de Finlandia, sino sólo su montaña más alta. Eso está bien porque no vamos a hablar más de él y me voy a ahorrar hacer un copypaste cada vez que quiera mencionarlo. El punto más alto de Finlandia no está en la cima de una colina sino en una ladera. Se trata del Monte Halti, que con sus 1.331 metros sería la montaña más alta de Finlandia de no ser porque su cima está en Noruega, a unos cien metros de la frontera finesa. El punto más alto de Finlandia está precisamente en el límite entre ambos países, a 1.324 metros sobre el nivel del mar. Queda un poco cutre que el punto más alto del país esté en una ladera de un monte cuya cima, en el país vecino, ni siquiera entraría en la lista de los doscientos picos más altos. Y por eso unos noruegos de lo más simpático han lanzado una campaña. Una campaña que consiste en regalarle a Finlandia la cima del Halti como regalo de cumpleaños en el centenario de la independencia (6 de diciembre de 2017), para que así los fineses tengan un nuevo punto más alto en su país. ¿Es o no es una idea fantástica?
El punto más alto de Finlandia, señalizado por un hito fronterizo (fuente)
En Fronteras no nos tomamos las cosas con demasiada prisa. Hace casi un año que se publicaron las dos primeras partes de esta serie. Las puedes leer aquí: Uno y dos.
Oceanía
Papúa Nueva Guinea-Papúa Occidental (Indonesia)
El origen del nombre de Papúa es desconocido. Hay un par de teorías al respecto, que procedo a copiar sin ningún tipo de decoro del blog de al lado:
Ahora, el origen de [la palabra] Papúa, es bastante incierto y hay varias teorías al respecto. La primera de ellas afirma que la palabra proviene de los vocablos papo y ua en idioma tidore y que significan “unir” o “unificar” y “negación” respectivamente. Así, el nombre de la isla sería “no unida”, o en una traducción menos rígida, “territorio que geográficamente está lejos y no ha sido unificado” haciendo referencia a la imposibilidad que tuvo el Sultanato de Tidore para tomar posesión de la isla. Otra teoría afirma que la palabra Papúa podría provenir del vocablo malayo pua-pua que significa “cabello rizado”
El lector hará bien en leerse la serie completa del origen del nombre de los países en el blog del Mapache, algo que puede hacer siguiendo este enlace y todos los que encontrará en el destino. Por lo que a nosotros respecta, la isla se llamó Papúa desde su descubrimiento por parte de los colonizadores europeos, y es debido a éstos que existen dos Papúas. La isla de Nueva Guinea (nombre posteriormente dado por un español debido a las, para él, semejanzas de los nativos de la isla con los habitantes de la región africana) fue dividida en tres pedazos por los colonizadores europeos. Los Países Bajos se quedaron la mitad occidental (junto con el resto de lo que ahora es Indonesia) y la otra mitad se dividió entre Alemania y el inevitable Reino Unido. Tras la I Guerra Mundial la parte alemana quedó bajo control británico primero y australiano después, cuando la ex colonia británica recibió el mandato de la Sociedad de Naciones a tal efecto, y después de la II Guerra Mundial toda lo que hoy es la Papúa independiente quedó a cargo de Canberra, con el nombre de Territorio de Papúa y Nueva Guinea. Este territorio se independizó en 1975 y pasó a ser el país que todos conocemos.