Ryanair se supera a sí misma

¿Recuerdan el top 15 del quintopinismo Ryanerense? La política de toponimia creativa de la aerolínea irlandesa nos permitió realizar una colección de los aeropuertos más en el quinto pino de toda la lista de destinos de Ryanair, lista que fue encabezada por el aeropuerto de Fráncfort-Hahn gracias a los estratosféricos 126 kilómetros de distancia que le separan de la ciudad de Fráncfort. Pues resulta que la lista se ha quedado obsoleta. Recientemente Ryanair incluyó en su mapa de rutas al aeropuerto de Vatry, que la web de Ryanair denomina «Paris Vatry (Disney)«. Mal rollo. Cuando en los destinos de Ryanair aparece algo entre parénteseis suele querer decir que hay un mínimo de hora y media de autobús hasta allí. ¿Y a qué distancia de Eurodisney está el aeropuerto de Disney? Supera esto, Frankfurt Hahn: 176 kilómetros de autopista, o 130 de carreteras secundarias. En cualquier caso, casi dos horas de viaje. Según la web de Ryanair, eso es «just a hoop«, sólo un salto. Optimismo con alas.

Las dos rutas de «Paris Vatry», a Oslo (Rygge) (60 kilómetros de distancia a Oslo) y Estocolmo Västerås (a 101 kilómetros de Estocolmo).Un vuelo París-Estocolmo supone, pues, pasar mucho más tiempo en autobuses que en el propio avión…

Seguir leyendo

Un taxi parisino en Barcelona

Dice la ley de Murphy que si algo puede salir mal, saldrá mal. Se quedó corto. Puro optimismo, el de Murphy. Si algo puede salir mal, saldrá peor, y los sindicatos franceses se encargarán de estropearlo todavía más. Mi Santaesposa™ me llamó el jueves para contarme que probablemente llegaría tarde de su viaje a París por culpa de un volcán en Islandia, lo que sin duda me pareció la peor excusa de todos los tiempos. Después de consultar la prensa on line y creerme lo que estaba sucediendo, empezamos a buscar soluciones para traerla de vuelta, pero no contábamos con el carácter francés. El deporte nacional en Inglaterra es el fútbol, en Estados Unidos mirarse el ombligo y en Francia hacer huelgas en el momento más inoportuno. Los trenes franceses, que ya llevaban nueve días de huelga, siguieron parados. Así pues, sin avión, ni tren, recurrimos al autobús, con el éxito esperado. Todos los autobuses llenos durante los siguientes seis o siete días. Quedaba una última opción: alquilar un coche. Negativo. Todos los coches de alquiler en aproximadamente seiscientos kilómetros a la redonda de la capital de la France estaban ya más que alquilados, a un precio entre cinco y veinte veces el habitual. El chaos and disorder estaba ya instalado en toda Europa, y el vuelo de vuelta del viernes estaba ya cancelado veinticuatro horas antes. Así que, finalmente quedó el recurso más obvio: Parar un taxi y decirle al tío «A Barcelona, oiga. Y deprisita».

El taxi parisino en el que regresó mi mujer, en la Avenida Diagonal. Arriba a la derecha, el luminoso del Hospital de Barcelona

Seguir leyendo

Aterriza donde puedas

Es un hecho conocido que cuando uno intenta entrar en la página web de Ryanair el navegador le lleva a un sitio web cercano, desde donde puede coger un autobús que le llevará a su destino final. Volar con Ryanair es el equivalente a navegar por Internet con el bloqueo de pop-ups desactivado; a cada paso que uno da le ofrecen comprar cualquier cosa; a poco que uno proteste, se verá insultado en varios idiomas. A cambio uno puede conocer lugares tan exóticos como Charleroi, Weeze o Nyköping, y otros muchos pueblos y ciudades cuya existencia desconocía antes de disfrutar de la experiencia Ryanair. Sea cual sea la razón que uno encuentre para volar con Ryanair (normalmente, volar de un punto X a un punto Y, siendo uno de los dos puntos una antigua base aérea en mitad de la nada, a un precio inferior al de la revista que leerá durante el viaje), lo cierto es que la aerolínea irlandesa se ha convertido en la primera compañía aérea de Europa en número de pasajeros. En el año 2008 Ryanair transportó a más viajeros que Iberia y British Airways. Juntas.

Bye bye Latehansa, uno de los aviones de Ryanair (click para ampliar). Ignoro si a la Lufthansa le gustó el nombrecito del avión.

Pero ¿dónde vuela exactamente Ryanair? La política de toponimia creativa de la aerolínea irlandesa permite renombrar aeropuertos con los nombres de ciudades situadas a cien kilómetros o más. Hace unos años la Unión Europea expedientó a Ryanair por asegurar que sus vuelos de Londres a Bruselas tardaban la mitad que el Eurostar, el tren que Circula bajo el canal de la Mancha. Mientras que el ferrocarril tarda dos horas y media, el 737 de Michael O’Leary invierte hora y cuarto en el mismo trayecto. ¿El mismo trayecto? Más bien no. Ryanair vuela de Luton (a 55 kilómetros de Londres) a Charleroi (a 56 kilómetros de la capital Belga). Que el aeropuerto de Charleruá se denomine de forma extremadamente optimista como «Bruselas Sur» no pareció ser suficiente para las autoridades europeas.  No son los únicos casos. Echándole un ojo al mapa de rutas de la aerolínea podemos elaborar una clasificación de Los aeropuertos más en-el-quinto-pino de la red de Ryanair. Y allá vamos con la lista…

Seguir leyendo

Aterrizar en un palmo

Para ser piloto en Alaska hace falta estar hecho de una pasta especial, además de poseer una habilidad fuera de lo común y una avioneta con unas ruedas enormes. En un país a medio hacer, donde casi cada pueblo tiene su aeródromo, y cuando uno se pierde lo hace pero a lo bestia, las habilidades de pilotaje que se le exigen a uno incluyen aterrizar en cualquier parte; en un lago, en mitad del campo, en la nieve o, como en el caso que nos ocupa, en un pedrusco. Loni Habersetzer, un experimentado instructor de Bush Pilots alaskeños consigue aterrizar y despegar su avioneta en el mismo espacio que necesitaría para aparcar un Ford Focus. Espectacular.

(Via Landing Short, donde hay más vídeos chulos para aerotranstornados)

Aeropuertos en la frontera

Hace unos días los Microsiervos dedicaban una entrada al Aeródromo de Casarrubios, situado justo sobre el límite entre las regiones españolas de Madrid y Castilla-La Mancha. La línea divisoria cruza la pista y los hangares, dejando la mayor parte del aeródromo en la provincia de Toledo y el resto en la de Madrid. No es algo habitual, pero en España existe un aeropuerto aún más al límite, puesto que termina exactamente en la frontera internacional; es el de San Sebastián, cuyo extremo norte linda con el río Bidasoa,  límite natural entre España y Francia.

eas

Aeropuerto de San Sebastián a vista de Google. Nótese la frontera junto a los límites del recinto.

Seguir leyendo

Los médicos voladores

Contaba Bill Bryson en un libro de viajes (En las Antípodas) que cruzar Australia de punta a punta es muy sencillo. Uno se pone a moverse desde la costa, en seguida alcanza el Bush, al poco rato entra en el Outback, para después llegar, de nuevo al Bush, y otra vez a la costa. Una cosa sencillísima, en efecto. ¿Qué son unos pocos miles de kilómetros para el viajero experimentado?

Australia tiene una superfcie de, recordemos, cosa de siete millones y medio de kilómetros cuadrados, y algo más de 21 millones de habitantes, que se sitúan de manera masivamente mayoritaria en las costas del país, fundamentalmente en la costa sudeste, donde están Sídney y Melbourne. El resto del país es, en su inmensa mayoría, un formidable desierto absolutamente fascinante. El Outback, que es como se conoce a las zonas interiores y desérticas de Australia, ocupa más o menos el 80% del territorio del país, alrededor de seis millones de kilómetros cuadrados. Doce veces la superficie española, o más del doble de la argentina. En ese descomunal territorio viven menos de doscientas mil personas. O sea, una densidad de población de aproximadamente 0,03 habitantes/km². Necesitamos más de 30 kilómetros cuadrados para encontrar una persona con la que charlar. Sólo Groenlandia tiene una densidad de población menor.

Sigue, valiente, sigue…

Seguir leyendo

Sobre vuelos muy largos, muy cortos, y viajes en el tiempo

Desde que los hermanos Wright consiguieron levantar del suelo una máquina más pesada que el aire hasta que que se programó el primer vuelo regular de la historia pasaron 11 años, los que van de 1903 a 1914. El 1 de enero de ese año, un hidroavión llamado Safety First (La seguridad, lo primero), pilotado por Tony Jannus, y con un solo pasajero, Abraham C. Pheil, voló entre San Petersburgo y Tampa, dos ciudades del estado de Florida. El señor Pheil pagó 400 dólares de la época por ser el primer pasajero de una línea aérea regular. La línea duró cuato meses, con unas tarifas de 5 dólares por trayecto, y dos vuelos diarios de ida y vuelta. El trayecto de 35 kilómetros se cubría en veinte minutos. En total se transportaron 1.204 pasajeros, sin un solo incidente.

Jannus y Pheil posan ante el primer avión que realizó vuelos comerciales, en 1914.

Mucho ha llovido desde entonces. A día de hoy las distintas líneas aéreas operan más de setenta mil vuelos diarios en todo el mundo, que transportan a más de seis millones de pasajeros de media. En poco más de veinticuatro horas se puede alcanzar tranquilamente el otro extremo del mundo, si bien no existe ningún vuelo sin escalas tan largo. ¿Y cuál es el vuelo sin escalas más largo del mundo? A ello íbamos.

Seguir leyendo

Países, aeropuertos, fronteras (actualizado: y provincias)

Hoy tocan mapas y curiosidades para aficionados a la geografía y los viajes, aerotranstornados y borderfreaks.

Mapa de países visitados

Hace ya bastante tiempo que fue publicado tanto en Microsiervos como en CPI, entre otros, pero no está mal recuperarlo. Marcando los países que has visitado en un sencillo formulario te sale un mapita con los países en los que has estado sombreados en rojo. ¿Qué cuenta como «haber estado» en un país? Cada cual que ponga sus propias normas. Yo excluyo Canadá de mi lista porque únicamente he estado en tránsito en el Aeropuerto de Montreal, y dado que fue hace un cuarto de siglo, ni siquiera llegué a pisar suelo canadiense. Mi mapa es éste (click para ampliar)
Pa�ses Visitados Diego G.

En total sumo 18 países, que no son demasiados. Eso sí, en tres continentes, que suena mejor. Otra de las listas mentales que llevo es la de «países conducidos», es decir, aquellos en los que he puesto en serio peligro la seguridad de los locales conduciendo un coche. La lista se reduce, en este caso, a siete (España, Francia, Andorra, Mónaco y el Benelux). ¿Y a vosotros, escasos pero inmerecidos lectores? ¿Qué tal os sale el mapita?

Enlace: Visited Countries (también se puede hacer aquí).

Seguir leyendo

Libros: Jet Lag

Jet Lag: Aventures i ensurts a 9.000 metres d’altura. Francesc Miralles, Ara Llibres, Barcelona, 2006.

Jet Lag, de Francesc Miralles

Uno, además de friki geográfico, es lo que comúnmente se denomina un aerotranstornado. Me encantan las rutas aéreas, los aeropuertos y los aviones. No llego al extremo de situarme en la cabecera de pista de El Prat a spottear, pero por falta de tiempo y de una cámara réflex, básicamente. Además, soy un madrileño que vive en Barcelona, y aunque hablo y entiendo el catalán, lo de leerlo y escribirlo lo llevo bastante peor. Así que cuando encontré este libro en la Aeroteca, una librería aeronáutica en el barrio barcelonés de Gracia, tiré de Visa y me lo llevé para casa.

Seguir leyendo