La Ruta 66

La aventura de H.Nelson Jackson y sus pasajeros abrió camino a todos los que vinieron después. Jackson y Crocker fueron los primeros hombres en cruzar de costa a costa los Estados Unidos a bordo de un automóvil. Seis años después la primera mujer se atrevió a seguir sus pasos. Se trataba de Alice Ramsey, que junto con una amiga y dos cuñadas hizo el mismo recorrido que Jackon pero en sentido opuesto. Ramsey tenía 22 años en 1909 cuando se montó en un Maxwell de 30 CV y partió de Manhattan. Su viaje duró 59 días; a diferencia del de Jackson, el trayecto de Ramsey cruzó el desierto de Nevada para ahorrar tiempo en su recorrido. Alice contó su experiencia en un libro de 1961, y hasta 1975, cuando contaba con 88 años, realizó más de 30 viajes coast-to-coast. Murió en 1983, a los 96 años de edad.

Alice Ramsey vadeando un riachuelo con su coche, en 1909.

Sigue leyendo

El primer Road Trip de la historia

El concepto de Road trip, un lago viaje en coche, motocicleta o autobús por placer, necesidad, trabajo o cualquier otro motivo, es, como tantas otras cosas, un invento más o menos estadounidense. El individualismo es una de las características más acusadas de la sociedad americana, para bien o para mal, y el coche es el complemento perfecto para cualquier estadounidense medio. Hasta la aparición del automóvl, únicamente el tren garantizaba un viaje a una velocidad aceptable (digamos, superior a los treinta kilómetros por hora), y cruzar un país como Estados Unidos era prácticamente una odisea, como lo era recorrerse cuatro o cinco mil kilómetros en cualquier otra parte del mundo. La llegada del vehículo particular supuso, como hemos podido comprobar en el siglo y pico que ha pasado desde entonces, una auténtica revolución. De repente todo estaba mucho más cerca. Pero en las primeras décadas del siglo XX las carreteras pavimentadas eran escasas, también en Estados Unidos. Aún así, en 1903, un médico llamado Horatio Nelson Jackson realizó el primer viaje en coche coast-to-coast al recorrer los más de cinco mil kilómetros que separan San Francisco de Nueva York a lo largo de más de dos meses de trayecto, del que más de la mitad se hizo campo a través.

Horatio Nelson Jackson al volante de su automóvil, durante el primer road trip de la historia.

Sigue leyendo

Fronteras en la radio

La Transversal es un programa de Radio Nacional de España que se emite las madrugadas del domingo al lunes entre las doce y las dos de la mañana, y que cuenta con una temática entretenida y muy variada. Tan variada que anoche hasta yo mismo pude intervenir brevemente, a cuenta de la minúscula y desconocida República de Goust, que los fieles lectores de Fronteras sin duda recordarán. Cristina Hermoso de Mendoza (si lees esto, muchas gracias) me preguntó si podía comentar algo sobre el tema, y, bueno, aquí está el resultado. Fronteras ya es multimedia.

Aquí dejo el audio… en formato vídeo, que es más cómodo. También se puede escuchar el fragmento en Goear (el momento fronterizo comienza a partir del minuto cinco, aproximadamente), y suscribirse al podcast de la Transversal, aquí. Les dejo con mi voz viril, dulce y, ejem, algo atropellada.

Libros: El Imperio

El Imperio. Ryszard Kapuściński. Traducción de Agata Orzeszek. Editorial Anagrama, 1994.

Poco se puede decir de Ryszard Kapuściński a estas alturas que no se sepa. Se trata de uno de los mejores escritores de viajes y corresponsales de guerra de todo el siglo XX. Fue cronista de excepción del fin del colonialismo, presenció guerras, golpes de Estado y revoluciones, y escribió libros absolutamente imprescindibles para comprender el mundo en que vivimos.

Sigue leyendo

Tierra de nadie en el corazón de Europa

Aquisgrán es la ciudad más occidental de Alemania; los límites de la ciudad son también los límites del país. A unos cinco kilómetros al suroeste del centro de la ciudad se encuentra lo que los alemanes denominan Dreiländereck, es decir, el cruce de los tres países; el trifinium entre los Países Bajos, Bélgica y Alemania. Este punto se encuentra en el monte Vaals, o Vaalsberg, en flamenco. Es el punto a mayor altitud de los Países Bajos (320 metros). Al lugar se puede acceder desde cualquiera de los tres países sin mayor dificultad; es probablemente el trifinium más accesible de toda Europa. La carretera que lleva allí desde Alemania se llama Dreiländerweg, o camino de los tres países, mientras que la carretera belga recibe el nombre de Route des Trois Bornes, o Camino de los Tres Límites. Pero la carretera holandesa nos reserva una sorpresa. Su nombre es Viergrenzenweg, lo que en flamenco viene a significar Camino de las cuatro fronteras. Y es que el cruce de fronteras de Vaalsberg fue durante casi un siglo el único quadrifinium de Europa; el único lugar donde se cruzaban cuatro fronteras distintas; las de Bélgica, los Países Bajos, Alemania, y nuestro invitado de honor de hoy: Moresnet.

Dreilandenpunkt, o punto de los tres países. El trifinium germano-belga-holandés. Foto tomada desde los Países Bajos. A la derecha, Alemania, al fondo, Bélgica.

Sigue leyendo

Fronteras en los premios 20blogs

Como los más avispados lectores habrán notado, en la columna de la derecha ha aparecido un pequeño banner que redirige al diario 20 Minutos, concretamente a su sección de los premios 20 blogs. Fronteras se presenta a la III edición de los premios en la categoría de mejor blog de cultura. Así que ya sabéis. Si tienes un blog, estás inscrito en el concurso y no sabes a quién votar en la categoría de cultura, soy tu hombre. Y Fronteras es tu blog. Así que corre a la letra F de la categoría de cultura y vótame. A la voz de ya. La fecha límite es el próximo 2 de noviembre.

Pero si te caigo gordo porque en diez meses todavía no he hablado de Llivia o Moresnet, o porque una vez te pararon en la frontera de Andorra y te confiscaron el tabaco y este blog te recuerda a ello, o si simplemente no te apetece votarme, te ofrezco dos alternativas, extraidas directamente del blogroll. Los insignes blogs Cabovolo y Un barco más grande también se presentan en la misma categoría. Además de mí y mi ombligo, si alguien se merece el premio son estos dos blogs. En otras categorías se presentan otros de mis blogs favoritos, como son Fogonazos (actualidad) y Kurioso (ciencia y medio ambiente). Recuérdalos a la hora de darle al botoncito.

Como yo tampoco tengo claro a quién votar en el resto de categorías, pido ayuda a mis escasos pero inmerecidos lectores. Así que los comentarios quedan abiertos para cualquier recomendación.

Y hasta aquí el autobombo. Ahora volvamos a la Frontera.

Portmanteau

Un portemanteau, en francés, es un perchero. Es una palabra compuesta, porte-manteau, que lleva o porta abrigos. Lewis Carroll, en su archifamosa novela Alicia en el País de las Maravillas, lo convirtió en un galicismo de uso común en inglés:

“(…) Está lleno de palabras difíciles. “Calentoreaba” significa que eran las cuatro de la tarde, cuando empiezas a calentar las cosas para la comida.

– Eso está muy bien -dijo Alicia-. ¿y “viscotivas”?

– Bueno, “viscotiva” quiere decir “viscosa y activa”. Como ves, se trata de un portmanteau: hay dos significados juntos en una palabra”.

En castellano la voz no existe, y el concepto está dentro de lo que solemos llamar acrónimo. Portuñol o smog son dos términos que pertenecen a la categoría de portmanteau. En geografía encontramos uno muy conocido en Tanzania, nombre y país compuestos a partir de Tanganica y Zanzíbar. Pero los amos en esto del portmanteau son los Estados Unidos. Si uno se sitúa cerca de una frontera estatal es más que probable que en los alrededores haya algún pueblo cuyo nombre esté formado a través de un portmanteau. Hoy recorreremos la mayoría de los que podemos encontrar en el país de las barras y las estrellas.

Un ejemplo de portmanteau. Canusa Avenue, en la frontera entre Estados Unidos y Canadá, entre los pueblos fronterizos de Rock Island y Derby Line, de los que ya hablamos aquí.

Sigue leyendo

Más viajes (extra) ordinarios en taxi

Mick Hogan es taxista en Portsmouth, una ciudad al sur de Inglaterra. La semana pasada estaba detenido en la parada de taxis haciendo esas cosas que hacen los taxistas (leer, revisar el navegador, empujar el coche) cuando un tipo llamado Dave se le subió al coche y pronunció una frase un tanto inolvidable: “Lléveme a Munich”.

Pensé que se estaba echando unas risas a mi costa, o que uno de mis compañeros me estaba gastando una broma pesada, pero resultó que la cosa iba en serio. Le informé de que le costaría 1.700 libras [unos 2.200 euros, o 3.000 dólares], y 250 libras más para el cruce del Túnel del Canal y una noche de hotel en Munich, y accedió.

Según cuenta el taxista, el acelerado pasajero, al que parecía sobrarle el dinero tanto como le faltaba el tiempo, había quedado con unos amigos en pleno Oktoberfest de Múnich para celebrar una despedida de soltero, y había perdido el avión que tenía que llevarle a la capital bávara. Veinte horas después y con 3.500 euros más en el bolsillo el taxista inglés depositó al viajero en la ciudad alemana. Preguntado sobre el hecho, afirmó “Son cosas que pasan a veces, aunque desde luego supera a acercar a las tiendas a algunos pensionistas”. Flema británica, le dicen.

Esto, que es extraordinario en Portsmouth, en la famosa Costa de la Muerte gallega es de lo más común. Ángel Vázquez, un taxista de Baio (La Coruña) lleva más de dos décadas realizando el trayecto entre Galicia y Suiza varias veces al mes por un precio mucho más asequible, unos 150 euros (supongo que por pasajero, si no no le alcanza ni para pagar la gasolina). La colonia gallega en Suiza siempre ha sido muy numerosa, pero cada vez es menor, por lo que, poco a poco, esos viajes van resultando cada vez más raros. Y es que, como decía aquel torero, “hay gente pa to”.

Previamente, en Fronteras: Viajes extraordinarios… en taxi.

Vía Menéame (y 2).

Cabbie! Drive me to Munich, en la edición británica del diario Metro.

De la Costa da Morte a Suiza, en La Voz de Galicia.

Ciudades divididas: Velke Slemence

El gran Ladislao Kubala fue uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos. Consiguió una docena de títulos con el Barcelona de los años 50, marcando más de 130 goles. Pero además fue un trotamundos del fútbol. Además de en España, jugó en clubes de su Hungría natal, Checoslovaquia, Italia, Suiza y Canadá. Como entrenador, además de entrenar en España, Suiza y Canadá, también fue seleccionador de Paraguay y Arabia Saudita. Por si fuera poco, comparte el récord de mayor número de selecciones nacionales en las que participó como jugador, con tres; Hungría, Checoslovaquia y España. (El otro futbolista con el que comparte el registro es un tal Daniel Brailovsky, que jugó con los juveniles de Uruguay, y las selecciones absolutas de Argentina e Israel). Pero si Kubala cambió dos veces de nacionalidad, los habitantes de una aldea llamada Velke Slemence superan con creces ese récord. A lo largo del siglo XX, los más viejos del lugar fueron ciudadanos del Imperio Austrohúngaro, de Checoslovaquia, del Reino de Hungría y de la Unión Soviética. Actualmente, los 850 habitantes que viven en la aldea tienen nacionalidad eslovaca o ucraniana según hayan caído a un lado u otro de la frontera.

Habitantes de las dos zonas (ucraniana y eslovaca) de la aldea de Velke Slemence, colocando dos mitades de una puerta, una a cada lado de la frontera que divide el pueblo. Véanse los hitos fronterizos entre ambas multitudes.

Sigue leyendo

On the road & Chorricontest (Actualizado)

On the road es un viaje virtual, estado por estado, a través de ese país rarísimo y fascinante llamado Estados Unidos. Fue creado por el diario español El Mundo hace cuatro años con ocasión de las elecciones que George Bush le ganó a John Kerry, pero mantiene plenamente su actualidad y su interés, cuando queda menos de un mes para que Obama y McCain se enfrenten en las urnas. Una breve aproximación a cada estado, un comienzo del camino, para que, después, cada uno continúe por donde prefiera.

Aprovechando la ocasión, y también que estamos ya de fin de semana, propongo a mis escasos pero inmerecidos lectores un pequeño…

¡Chorriconcurso del viernes!

Bajo estas líneas encontrarán una decena de fotos. Propongo que averigüen a qué estado (de los Estados Unidos) pertenece cada una, y dejen su respuesta en los comentarios. Sí, ya sé que comentar es duro, pero por una vez no pasará nada. Esta noche, o mañana, o cuando tenga un rato libre y un ordenador cerca, actualizaré la entrada para desvelar las respuestas. Que tampoco son tan difíciles. El primero que acierte las diez se llevará de premio… bueno, algo se me ocurrirá. Allá van las fotos.

Actualización 4 de octubre: Debajo de las fotografías encontrarán las respuestas. Lamentablemente nadie ha acertado todas, aunque he de reconocer que algunas me salieron bastante malvadas. Pero sí me ha sorprendido cuánta gente ha acertado muchas de ellas. Gracias por participar.

Sigue leyendo