Tierra de nadie en el corazón de Europa

Aquisgrán es la ciudad más occidental de Alemania; los límites de la ciudad son también los límites del país. A unos cinco kilómetros al suroeste del centro de la ciudad se encuentra lo que los alemanes denominan Dreiländereck, es decir, el cruce de los tres países; el trifinium entre los Países Bajos, Bélgica y Alemania. Este punto se encuentra en el monte Vaals, o Vaalsberg, en flamenco. Es el punto a mayor altitud de los Países Bajos (320 metros). Al lugar se puede acceder desde cualquiera de los tres países sin mayor dificultad; es probablemente el trifinium más accesible de toda Europa. La carretera que lleva allí desde Alemania se llama Dreiländerweg, o camino de los tres países, mientras que la carretera belga recibe el nombre de Route des Trois Bornes, o Camino de los Tres Límites. Pero la carretera holandesa nos reserva una sorpresa. Su nombre es Viergrenzenweg, lo que en flamenco viene a significar Camino de las cuatro fronteras. Y es que el cruce de fronteras de Vaalsberg fue durante casi un siglo el único quadrifinium de Europa; el único lugar donde se cruzaban cuatro fronteras distintas; las de Bélgica, los Países Bajos, Alemania, y nuestro invitado de honor de hoy: Moresnet.

Dreilandenpunt, o punto de los tres países. El trifinium germano-belga-holandés. Foto tomada desde los Países Bajos. A la derecha, Alemania, al fondo, Bélgica.

Moresnet es, en la actualidad, un pequeño pueblo que pertenece al ayuntamiento belga de Plombières. Nuevo Moresnet, por su parte, es un barrio de la población, también belga, de Kelmis. En su día fueron pueblos independientes, no barrios de una ciudad. Están separados por aproximadamente tres kilómetros de carretera. Y sin embargo, durante más de un siglo para ir de uno a otro había que cruzar dos fronteras; Las del territorio al que daban nombre, el Moresnet Neutral. Entre 1816 y 1919 Moresnet existió como un territorio entre Prusia y Holanda, primero, y entre Alemania y Bélgica, después. Oficialmente nunca fue un Estado independiente, sino tan sólo un condominio primero, y fue considerado como tierra de nadie después. Tenía una superficie de poco más de tres kilómetros cuadrados, y llegó a albergar casi cinco mil habitantes: una de las densidades de población más altas de Europa, si no la que más.

Mapa de Moresnet y alrededores en 1843. En azul, el territorio de Moresnet, en verde, Prusia, más tarde Alemania; en amarillo, Bélgica; en naranja, Holanda. La línea discontínua marcada con la letra c corresponde a la frontera belga con Alemania a partir de 1919, tras la derrota germana en la I Guerra Mundial. La a es la frontera entre Bélgica y Holanda a partir de 1830, tras la independencia de los primeros. La línea indicada con la letra b es la carretera de Lieja a Aquisgrán, que servía de frontera sur del pequeño territorio.

El origen de tan peculiar territorio se debe al famoso Congreso de Viena de 1815, donde las potencias europeas redibujaron el mapa del continente buscando un equilibrio de poderes. Prusia y el Reino de Holanda se pusieron de acuerdo en el trazado de su frontera común sin demasiados problemas hasta que llegaron al pueblo de Kelmis. Al norte de la localidad existía una mina de zinc que hacía del lugar un bocado muy apetitoso para cualquiera de los dos países. Ambos reinos no lograron ponerse de acuerdo sobre a quién correspondía la soberanía del territorio; y finalmente se decidió que ni para tí ni para mí, sino todo lo contrario. Tras un año de negociaciones, en 1816 se alcanzó un acuerdo, según el cual el pueblo de Moresnet le correspondería a Holanda, una segunda localidad llamada Nuevo Moresnet pasaría a manos de Prusia con el nombre de Moresnet Prusiano, y el territorio correspondiente al pueblo de Kelmis (que aún existe con la misma extensión y forma), se convertiría en el Moresnet Neutral; un condominio en el que ambos reinos ejercerían una administración conjunta, ocupándose del mantenimiento de los servicios esenciales. Iniciaba así su andadura de un siglo uno de los territorios más peculiares de la Historia de Europa.

Vista aérea hacia el sur desde el monte Vaalsberg. La parte coloreada de la fotografía corresponde al territorio de Moresnet.

En 1818 se terminó la instalación de los hitos fronterizos que delimitaban el territorio neutral. Por esa época Moresnet tenía apenas 250 habitantes, que se fueron incrementando gracias a la actividad de la mina de zinc. En 1830 Bélgica obtuvo su independencia de Holanda, y se hizo cargo de las obligaciones holandesas con respecto a Moresnet (si bien Holanda nunca reconoció la soberanía belga sobre el territorio). En ese momento apareció el único cruce de cuatro fronteras de Europa.

Bandera no oficial de Moresnet

Hacia 1850 el territorio neutral tenía alrededor de quinientos habitantes, mientras que a finales de esa década la población se había quintuplicado hasta sobrepasar los dos millares y medio. De éstos, tan solo poco más de 400 eran de “nacionalidad neutral”. El resto, en su inmensa mayoría, eran belgas, holandeses o alemanes. Únicamente los habitantes originales del territorio y sus descendientes carecían de nacionalidad. Eran apátridas. La principal ventaja de esta condición era la exención del servicio militar (y la principal desventaja es que carecían de una nacionalidad que les representara en cuanto salían de su minúsculo territorio). Hasta 1847, de hecho, nadie en Moresnet estaba obligado a realizar dicho servicio, puesto que ni Prusia ni Holanda, ni posteriormente Bélgica, podían ocupar militarmente el territorio. Después de esa fecha Bélgica procedió a reclamar a sus nacionales que volvieran para realizar el servicio militar. Pero el acuerdo de 1816 permitía a cualquier habitante de Moresnet que no fuera “nacional” del minúsculo territorio elegir en cuál de los dos países quería realizar el servicio, por lo que los prusianos del lugar también acudían a Bélgica para cumplirlo, dado que en Prusia el servicio era más largo. Hasta 1875 Prusia no cambió su postura al respecto, cuando obligó a los habitantes prusianos del territorio neutral a cumplir con el servicio.

El actual trifinium entre Bélgica, Holanda y Alemania muestra en su pavimento tanto las fronteras actuales como la antigua frontera de Moresnet.

Hacia mediados de la década de 1850 la mina de zinc se agotó, y los habitantes del lugar debieron buscar nuevas formas de financiarse. La única moneda de curso legal en el territorio era, sorprendentemente, el franco francés, puesto que la la legislación continuaba siendo la del imperio napoleónico, pero en la práctica las monedas prusiana y belga eran las de uso común. En 1859 los comisionados reales de Bélgica y Prusia nombraron un alcalde y diez consejeros para dotar de mayor autonomía al condominio, que en seguida se buscó la vida para sobrevivir. La legislación de Moresnet permitía destilar alcohol en su escaso territorio, pero sólo para consumo propio. Sin embargo, la producción sobrepasaba con creces el consumo de las aproximadamente sesenta tabernas que alojaba el territorio. La mayor parte del alcohol producido en Moresnet acababa en los países vecinos, llevado por contrabandistas alrededor de la frontera. El extraño estatus del mini estado siguió atrayendo gente; los bajos impuestos o las nulas tasas de importación eran motivo más que suficiente para establecerse allí.

Marcador fronterizo nº 60, en el pueblo de Kelmis. Actualmente quedan unos cincuenta de los sesenta hitos originales.

Uno de los personajes que marcaría el devenir de la pequeña historia del Moresnet Neutral fue el doctor Wilhem Molly. Nacido en Prusia, Molly se mudó al territorio neutral para ejercer allí la medicina. Pronto se hizo popular por los bajos precios de sus tratamientos y curas. Fue el fundador de una organización que llegó a emitir sellos de Moresnet, que, sin embargo, nunca fueron admitidos por las autoridades belgas o prusianas, puesto que el monopolio de la emisión postal, según la legislación francesa vigente, correspondía al estado. Las aspiraciones de independencia de Molly se concretaron en el intento de adopción del esperanto como lengua oficial del territorio. En 1908 una gran manifestación proclamó como himno “nacional” una marcha llamada “Amikejo”, que en esperanto significa “Lugar de la amistad”, y como lengua oficial el esperanto. Tras ello, la prensa internacional recogió la noticia de la creación de un estado esperantista en el corazón de Europa. Un congreso de esperantistas en Dresde proclamó a Moresnet como la capital mundial del idioma, de hecho. Hasta la fecha ha sido el intento más serio de crear un estado con el esperanto como lengua oficial.

Una moneda y un sello de Moresnet. La moneda es de 1848; en ella se ven los rostros de los reyes de Prusia y Bélgica. Nunca tuvo curso legal, al menos oficialmente, puesto que la moneda era el franco francés. El sello es de 1886. Fue prohibido a las dos semanas de emitirse por las autoridades belgas. Las cartas enviadas desde Moresnet podían llevar franqueos belgas o prusianos, o ambos, pero los sellos propios nunca fueron admitidos.

Pero a Moresnet, a principios del siglo pasado, ya no le quedaba mucho tiempo. Prusia, que desde 1871 formaba parte del Imperio Alemán, seguía considerando el territorio como propio. La única razón de existir de Moresnet era la mina de Zinc, agotada hacía casi medio siglo. Desde Alemania comenzaron entonces una serie de acciones agresivas dirigidas a integrar Moresnet en su territorio, tales como cortar la electricidad o las comunicaciones. Las autoridades de Moresnet, viendo la que se les venía encima, y careciendo de posibilidad de defenderse (el territorio no podía formar un ejército según la legislación vigente) solicitaron formalmente la anexión a Bélgica, acabando así con un siglo de neutralidad. En 1914 Alemania invadió Bélgica en el marco de la I Guerra Mundial y se anexionó el territorio, terminando con casi un siglo de existencia de la micronación. Tras la derrota germana, en 1919 Bélgica se anexionó oficialmente Moresnet y parte del territorio circundante. La localidad de Kelmis conservó el esperanto y el territorio del Moresnet Neutral, pero nada quedó del minúsculo país que vivió una de las aventuras nacionales más raras y curiosas de la era contemporánea.

Para saber más:

En castellano, además del correspondiente artículo en la Wiki, encontramos una entrada en Anfrix (blog recomendado); Moresnet, la tierra de nadie y un pdf de una asociación filatélica: Moresnet, territorio neutral.

En inglés encontramos una página holandesa sobre Moresnet muy buena, Moresnet.nl; contiene mapas, fotos y la historia del lugar. Muy recomendable. También se puede leer la historia en un artículo del New York Times de 1903 (PDF). También, por supuesto, la entrada en la Wiki, algo más completa que la española.

12 thoughts on “Tierra de nadie en el corazón de Europa

  1. lafló 17-octubre-2008 / 11:06 am

    Excelente, como siempre. No conocía nada del tema, el caso es que por lo del esperanto sí me sonaba algo, pero vagamente.

  2. martin 17-octubre-2008 / 10:09 pm

    Siempre me hicieron gracia estos territorios “neutrales”. Aun recuerdo los mapas de los que estaban situados en la zona entre Irak, arabia saudi y Kuwait, de pequeño me costaba horrores eso de que existiera territorios que no pertenecian a nadie….

    La localidad de Kelmis tiene su gracia, porque es una de las pocas de belgica donde no hablan flamenco o frances, sino aleman(bueno, seria mejor decir que es bilingue, de hecho, y es por eso por lo que la conozco, el equipo de futbol de alli tiene el nombre en frances, La Calamine).

  3. Raquel 23-octubre-2008 / 1:56 pm

    Primo! En cuanto vengas a vernos, nos vamos de excursion a Moresnet, que esta aqui al lado. De hecho, hace 3 semanas nos dio el punto e hicimos el tour de los 5 paises en un dia: desayuno en Luxemburgo, manyana en Belgica, comida en Maastricht, cafe en Aquisgran y vuelta por Francia.

  4. Ronald Kyrmse 23-octubre-2008 / 2:18 pm

    Desculpe-me o português, mas meu espanhol não é suficiente…😉
    Aprecio muitíssimo seu blog, e este artigo é de excelente qualidade (como todos). Tenho apenas uns poucos reparos a fazer –
    O “Caminho das Quatro Fronteiras” em flamengo deveria ser “Viergrensenweg”, com _s_, não com _z_, e o “Ponto dos Três Países” é “Drielandenpunt”, com _ie_, não com _ei_. Coisas de brasileiro lingüista pedante…
    Uma última observação: Na legenda da primeira foto, parece-me que, se a cena foi tomada dos Países Baixos, a Alemanha deveria estar à _esquerda_ e a Bélgica à direita (ou talvez mesmo ao fundo), não?!
    Mantenha o bom trabalho, informando-nos sobre essas curiosidades geográficas, que são fascinantes – ao menos para mim!
    Um abraço!

  5. Elentir 28-octubre-2008 / 7:55 pm

    Interesantísimo artículo. Mira que he leído cosas de geografía e historia, pero jamás había leído nada sobre este territorio.

  6. kitzOgen 23-marzo-2009 / 8:30 pm

    Gracias por la infomación.

    ĝis Baldaŭ

  7. Jose 1-enero-2014 / 11:16 am

    El lunes estuve allí. Un paseo precioso por Dreilanderweg y una experiencia única. Mientras mis compañeros de viaje gastaron dos horas en comer en Aquisgrán yo aproveché para ir a Bélgica, subir al punto más alto de Holanda y adentrarme en un micropais desaparecido.

  8. Pingback: Un libro del mundo
  9. deunladoaotroblog 28-marzo-2016 / 1:02 pm

    Para los cazadores de tierras de nadie o “terra nulis”, tenemos entre Croacia y Serbia el autoproclamado estado de Liberland que, si bien su acceso se encuentra ahora cerrado, pude visitar en la primavera de 2015, pocos días antes del cierre, y creo que siendo el primer o unico turista en hacer noche allí. Entre mosquitos, ranas y culebras.

    Un placer siempre leer este blog, gracias por él.

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