Marfa es un pueblo en mitad del desierto de Texas. Con sus poco más de dos mil habitantes no tiene pinta de ser un lugar muy animado, pero el caso es que es conocido más allá de lo que sería normal para un poblado de sus características. Marfa es en Texas algo así como Bélmez en España, un sitio donde los magufos afirman que suceden «cosas inquietantes e inexplicables», luces que se aparecen sin que los que las ven puedan dar una explicación, y cosas así. Pero en Marfa no solo hay gente crédula, si no no sería interesante en absoluto. El pueblo se encuentra a unos cien kilómetros de la frontera mexicana, y a una media hora en coche de la localidad más cercana, Valentine, una polvorienta aldea de 187 habitantes. El paisaje alrededor de Marfa es el típico de las llanuras semidesérticas texanas, polvo, arbustos y poco más. Sin embargo, a pocos kilómetros de Valentine, en un lugar desolado por completo, uno de esos sitios donde si te pones en cuclillas eres lo más alto en cinco kilómetros a la redonda, encontramos esto:
Una tienda de Prada en mitad de ninguna parte






Ya hemos hablado alguna vez del único casi cuadrifinium del mundo, entendiendo como tal un punto donde se juntan las fronteras de cuatro países. Se encuentra en la desembocadura del río Cuando en el río Zambeze, donde confluyen las fronteras de Zimbabue, Botsuana, Zambia y Namibia. Por un lado, coinciden las fronteras de los tres primeros. A menos de dos kilómetros al oeste de allí, se encuentra el tripoint de los tres últimos. Zambia y Namibia no se tocan, pero por muy poco. Aunque tal vez sí, o a veces sí y a veces no. La zona es uno de los evidentes desaguisados fronterizos coloniales que tantísimo abundan en África. Namibia posee un saliente (o 


