Por no haber, no hay ni peces, y eso que tiene más océano a su alrededor que cualquier otro punto sobre la superficie del Planeta Tierra. Es un lugar tan remoto e inaccesible que su ubicación real no se conoció hasta hace treinta años, y es probable que lo hayan visitado muchas menos personas que las que han paseado por la superficie de la Luna. Es la definición perfecta y redonda de «en mitad de la nada», un lugar donde nunca pasa nada ni nadie, aunque, eso sí, ocasionalmente se estrella allí una nave espacial. Es, claro, el Punto Nemo.

