En el Aeropuerto Internacional de Nicosia un único avión de pasajeros ocupa las pistas. Se trata de un Hawker Trident de la Cyprus Airways; el modelo fue diseñado por la compañía británica de Havilland y entró en servicio en 1962. La mayoría de las compañías lo retiraron del servicio a mediados de los ochenta o, en el caso de algunas compañías chinas, a principios de los noventa. Hace más de veinte años del último vuelo de cualquier avión de esta clase. Nadie se va a subir al avión que espera paciente en las pistas del aeropuerto, entre otras cosas porque le resultaría imposible volar. Sin puertas, corroido por el óxido y el abandono, es una metáfora del estado en el que se encuentra todo el aeropuerto, que en su día fue el más importante de la isla de Chipre y hoy es pasto del polvo y el tiempo.
El avión está tan abandonado como la pista en la que yace (fuentes 1 y 2)


Kagar, Alemania. Situado a apenas 100 kilómetros de Berlín, Kagar es un pequeño publo que forma parte del municipio brandemburgués de 
Bastardo, Italia. Este pueblo de curioso nombre y, probablemente, padre desconocido, pertenece a la comuna (municipio) del Gianno dell’Umbria, que cuenta con poco más de 3.500 habitantes, de los que la mitad son bastardi. El nombre del lugar proviene de una hostería situada allí hace como tres siglos, llamada «osteria del bastardo». Y así se quedó el pueblo. (Más info 








