Las cuatro esquinas de Australia

Hablábamos la semana pasada sobre las cuatro esquinas de Estados Unidos y Canadá. Hay un tercer país, casi igual de grande, que también tiene sus particulares cuatro esquinas; Australia. A diferencia de las americanas y las canadienses, las cuatro esquinas australianas son, efectivamente, cuatro, no una. A lo largo de la frontera del estado de Australia Meridional, cada punto de interés está marcado con un disco de bronce sobre un poste de hormigón, y tiene su propio nombre, y su propia historia detrás.

Las cuatro esquinas de Australia… Meridional

Las fronteras internas de los estados que componen Australia son un tanto sencillas. Si bien no llegan a las formas rectangulares de Colorado o Utah (reconozcamos que para un escolar de Salt Lake City aprenderse la geografía de su estado debe ser algo más fácil que para un español o un austríaco, pongo por caso), esto es así únicamente porque las costas australianas no son rectas. Los estados australianos son herencia directa de las colonias británicas en el continente, y sus límites vienen establecidos por distintos meridianos y paralelos, salvo en el caso de Victoria, cuya frontera norte (con Nueva Gales del Sur) discurre junto con el río Murray, de 2.500 kilómetros de longitud.

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Los enclaves del tren

En toda Europa hay un total de 33 exclaves puros, es decir, territorio de un país rodeado íntegramente por otra nación. De ellos, 23 están en Baarle, además de los únicos siete metaenclaves de nuestro continente. El siguiente país por número de exclaves es Alemania, con seis. Además de Büsingen, el país germano tiene cinco enclaves más en territorio belga. Pero son unos exclaves un tanto especiales.

Los enclaves de Vennbahn están situados al oeste de Alemania, y separados del resto del país por apenas unos metros de territorio belga. Esos metros corresponden a la anchura de una vía férrea que es, oficialmente, territorio del reino de Bélgica, y que, al cortar la frontera con Alemania en varias ocasiones a lo largo de unos 75 kilómetos, convierte todo lo que queda al oeste en un exclave alemán, cuyos habitantes tienen necesariamente que cruzar territorio belga para ir a cualquier otra parte de su propio país.

Mapa del recorrido de la línea de ferrocarril. Cada vez que la vía corta la frontera alemana se forma un exclave al oeste de ella. En total son cinco los exclaves, si bien en el mapa sólo se aprecian cuatro.

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Las cuatro esquinas

Ya hemos hablado alguna vez de los trifinia. Un trifinium, en inglés tripoint, es el punto donde tres fronteras o límites se encuentran, de manera que uno puede hacer el ganso danzando alrededor de él y canturreando los lugares donde técnicamente se encuentra en cada momento, repitiendo el chistecito de «Ahora estoy en tal, ahora en cual, ahora en talicual» una y otra vez hasta que alguien le arrea una más que merecida colleja. El palabro significa en latín «tres límites». El condado de Treviño, un exclave burgalés dentro de Álava, debe su nombre a esa misma palabra.

Triple frontera entre Letonia (derecha), Lituania (izquierda) y Bielorrusia (centro). © Jan Krogh

En todo el mundo hay varios centenares de triples fronteras. Pero no hay ninguna cuádruple frontera internacional, o quadrifinium. Lo que más se le acerca son dos tripoints al sur de África, en el río Zambeze. Por un lado convergen las fronteras de Namibia, Botsuana y Zambia, y al este de dicho punto, las de Botsuana, Zambia y Zimbabue. La distancia entre ambos puntos es de dos kilómetros en línea recta. Y en realidad, como suele pasar en el continente africano, no está demasiado claro dónde empieza y acaba cada país, por las distintas interpretaciones de cada uno sobre los tratados territoriales.

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Ciudades divididas: Rock Island/Derby Line

Canada 2La frontera entre Estados Unidos y Canadá se comenzó a trazar en el tratado de París de 1783, que puso fin a la Guerra de Independencia de los EE.UU. Entonces Estados Unidos estaba formado por trece estados, mientras que Canadá era la Norteamérica Británica, una parte del imperio. El tratado de Jay, de 1794, sirvió entre otras cosas para crear una comisión bilateral que trazara la frontera entre los Grandes Lagos y las Montañas Rocosas. En 1818, mediante la Convención de Londres, se acordó que el paralelo 49 norte sería el límite septentrional de EE.UU. y el meridional de la colonia británica.

La expansión hacia el Oeste tanto de los Estados Unidos como de la Provincia de Canadá propició nuevas disputas fronterizas. La disputa fronteriza de 1844 sobre el Territorio de Oregón (del que formaban parte los actuales estados de Oregón y Washington, además de una gran parte de la Columbia Británica) se resolvió finalmente prolongando la frontera a lo largo del paralelo 49 hasta el Pacífico, con la excepción de la isla de Vancouver, que fue íntegramente para Canadá.

Paralelo 49 norte (click para ampliar)

Frontera entre Canadá y EE.UU. a lo largo del paralelo 49 (click para ampliar). El tratado fronterizo entre ambos países señala que debe haber una zona libre de vegetación de seis metros de ancho a cada lado de la frontera. Para mantener limpia la zona se destina un presupuesto anual de 14 millones de dólares por país.

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Fronteras sobre la isla

Las leyes internacionales sobre demarcación de fronteras indican que, en el caso de que el límite entre dos países esté en el curso de un río, si el cauce del río se modifica por la erosión, la frontera también lo hace (no ocurre así en el caso de que la modificación se deba a terremotos o la mano del hombre). Las mismas leyes indican que la frontera seguirá su curso a lo largo de la parte más profunda del río. Pero el lecho de los ríos, como su cauce, no es inamovible, y está sujeto a variaciones con el paso de los años. Hace un par de días publiqué una foto de un hito fronterizo hispanofrancés en uno de los puentes sobre el Río Rahur, que hace las veces de frontera entre España y Francia en el término municipal de Puigcerdá. En una panorámica más amplia del puente, se aprecia un triángulo anaranjado en un lado del puente, y otro idéntico en el costado opuesto. Esos triángulos marcan la frontera exacta, que en este caso no es la parte más profunda del río, sino una pequeña isleta en el centro de éste.

Hitos fronterizos original y actual en el puente sobre el R�o Rahur (click para ampliar)

Hitos fronterizos en el puente sobre el Río Rahur. En la barandilla del puente se puede ver el marcador nº 477, en el suelo la frontera actual. Al otro lado del puente hay un triángulo idéntico, y lo mismo ocurre en un puente moderno contiguo a éste.

Para vigilar el correcto trazado de las fronteras, los países suelen revisar la situación exacta de éstas cada cierto número de años. Una comisión bilateral se encarga de comprobar los lechos de los ríos y la situación exacta de los marcadores fronterizos para delimitar el territorio de cada país.

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Una isla alemana en Suiza

Büsingen es un pueblo alemán de 1.500 habitantes que no tendría demasiado de especial de no ser porque se trata de uno de los escasos exclaves puros de Europa. Completamente rodeada por territorio suizo, la localidad se encuentra a menos de tres kilómetros de la frontera con el resto del país, pero los límites del término municipal (siete kilómetros cuadrados de superficie) están todavía más cerca, a setecientos metros de la frontera.

Localización de Büsingen en Alemania (Click para ampliar)La relación de Büsingen con las fronteras viene de muy lejos. El pueblo se encuentra en la orilla del Rin, que delimitaba las fronteras exteriores del Imperio Romano. La localidad fue fundada en el siglo V d.C., y toma su nombre de un líder germano llamado Buosinga. Hacia el siglo XIV, la localidad pertenecía a la ciudad independiente (y posteriormente cantón) de Schaffhausen, pero en 1330 los Habsburgo de Viena se apropiaron de toda la zona. Schaffhausen recuperó su territorio (incluyendo Büsingen) y parte de su soberanía un siglo más tarde comprándosela a Viena, aunque temas como las relaciones internacionales quedaron en manos austríacas. Büsingen pasó por manos de diversas familias en los siguientes siglos, hasta que, en 1535 la familia austríaca de los Im Thurn se convirtió en dueña del lugar. A partir de 1658 Eberhard Im Thurn, cuyo nombre está íntimamente ligado a la historia y destino de este pequeña localidad, sería el señor del pueblo.

Mapa de Büsingen
Mapa de Büsingen am Hochrhein. El pueblo pertenece al Bundesland de Baden-Wurtenberg.

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Viajes extraordinarios… en taxi

¡Taxi!

Cualquier taxista que se precie tiene centenares de anécdotas que contar, desde los pasajeros famosos que han llevado hasta los mamones que han echado la papilla en la tapicería del asiento trasero. En una ocasión una taxista de un pueblo cercano a Barcelona me contó que la carrera más larga que había realizado consistió en llevar unas piezas de una máquina hasta Málaga. Otro taxista, madrileño esta vez, se reía al recordar a un pasajero que se subió al coche y dijo «Tengo que ir a Sevilla, pero no a la calle, la ciudad». Sin embargo, ninguna de esas carreras puede compararse ni siquiera de lejos con la que el vizcaíno Carlos Arrese y los ingleses Jeremy Levine y Mark Aylett realizaron en 1994.

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Fronteras sobre el puente (y II)

Frontera canadienseLa frontera terrestre entre dos países más larga del mundo la comparten Estados Unidos y Canadá, y tiene algo menos de nueve mil kilómetros de largo, de los que casi dos mil quinientos corresponden a Alaska. La más corta, como ya vimos aquí, es la que comparten España y el Reino Unido en la verja de Gibraltar, con mil doscientos metros de longitud. Sin embargo, la línea fronteriza continua más larga del mundo corresponde a la frontera entre Rusia y Kazajstán, con 6.800 kilómetros de extensión, mientras que la más corta también nos corresponde a nosotros, y se trata del límite entre el Peñón de Vélez de la Gomera y Marruecos, que apenas llega a los 85 metros de longitud.

Estas son las fronteras reconocidas internacionalmente como tales. Sin embargo, como ya vimos ayer, hay fronteras que se podrían considerar terrestres, puesto que se puede pasar caminando por ellas. Sin embargo no son reconocidas como tales, porque técnicamente no están en tierra propiamente dicha, sino sobre el mar, o bajo él, en el caso del Eurotúnel. Es decir, se consideran como parte de la frontera entre las aguas territoriales de dos estados. De no ser así, la frontera más corta del mundo sería la del Puente de Oresund, con sus 23,5 metros de ancho. Pero tendría competidores. Existen dos países insulares que también tienen fronteras pseudoterrestres con otras naciones.

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Fronteras sobre el puente

Las fronteras entre los Estados o entre las diferentes regiones dentro de una nación se trazan muy a menudo siguiendo los ríos que surcan el territorio. El Miño o el Guadiana en España son un par de buenos ejemplos. Durante gran parte de su trazado sirven como frontera natural entre España y nuestros vecinos lusos, conformando La Raya. Los puentes que se levantan sobre estos ríos suelen denominarse de la Amistad o algún nombre similar, por lo que suponen de comunicación entre vecinos que, en ocasiones, no se llevan demasiado bien. Los marcadores fronterizos, dado que no se pueden colocar en el centro del río, se suelen situar en el centro de los puentes que lo cruzan, como en el caso de este marcador hispanofrancés que se encuentra en un puente sobre el río Rahur, en Puigcerdá.

Marcador fronterizo nº 467 entre Francia y España (click para ampliar)

Marcador fronterizo hispanofrancés nº 477 en un puente sobre el río Rahur, en Puigcerdá, Gerona (click para ampliar). España a la derecha (el oeste), Francia a la izquierda (el este). Foto tomada mirando hacia el sur. El punto exacto se puede ver en Google Maps.

Pero la entrada de hoy no trata sobre esta clase de puentes fronterizos; si así fuera se titularía El puente sobre la frontera, y no al revés. Seguir leyendo

Asesinato en la frontera

Dos detectives, dos cuerpos de policía, y un solo caso. Cada uno de los detectives sólo tiene accceso a la mitad de las pruebas, y, más aún, a la mitad del escenario del crimen. Una situación perfecta para una novela de Donna Leon o Henning Mankell si el comisario Brunetti o el gran Kurt Wallander vivieran cerca de una frontera. Lamentablemente la situación no está sacada de una novela sino de la pura realidad. Concretamente, de la ciudad holandesa y belga de Baarle, de la que ya se han comentado aquí otras historias.

Frontera entre Holanda y Bélgica en una cafeter�a de Baarle (click para ampliar)A finales del pasado mes de febrero se descubrió el cuerpo de una mujer bielorrusa de 26 años en un edificio dividido entre los pueblos de Baarle Nassau y Baarle Hertog. El primer problema, antes de siquiera identificar el cadáver, fue precisar en qué país se encontraba éste. Para ello se requirieron los servicios de un geógrafo que, finalmente, dictaminó que el cuerpo se encontraba íntegramente en los Países Bajos. Pero el escenario del crimen, aún así, seguía dividido entre los dos países, por lo que ambos cuerpos de policía, el belga y el holandés tuvieron que analizar su respectiva mitad del edificio en busca de pruebas, con mucho cuidado de no recoger nada al otro lado de la frontera, pues cualquier prueba obtenida en el otro país podría ser invalidada por defecto de forma (es sabido que las fuerzas de seguridad de un país no pueden penetrar en cualquier otro mientras estén de servicio). Mientras tanto, el principal sospechoso, que no es otro que el marido de la víctima, ya se había dado a la fuga con la hija de cuatro años de ambos.

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