Por qué existe San Marino, la república más antigua del mundo

Año 297 de nuestra era. En la isla de Rab, en la costa de la provincia romana de Dalmacia, un cantero al que todo el mundo conoce simplemente como Marinus se entera de que en Rimini están buscando gente para reconstruir las murallas de la ciudad. Así que se embarca en la primera chalupa disponible y se planta al otro lado del Adriático. Después de unos años allí decide ordenarse como diácono, y vive una vida normal, con sus misas y sus piedras hasta que una mujer bastante mal de la chaveta le acusa de ser el padre de su hijo. Marinus, cristiano y poco deseoso de meterse en líos en una época en la que el emperador Diocleciano no les tiene especial afecto a los seguidores de Cristo, decide huir a una montaña cercana, el Monte Titano. Una vez allí se construye una capilla y se encierra en ella a vivir como un eremita. Rápidamente se ganó fama de santo y de curar las enfermedades con la imposición de manos, así que un día la dueña del terreno, también cristiana, decide regalárselo. Era el 3 de septiembre del año 301 de nuestra era, y ese día se considera el de la fundación de San Marino. Cómo un país del tamaño de un bosque pequeñito ha sobrevivido 17 siglos es algo cuanto menos, sorprendente. Y eso es exactamente lo que vamos a ver hoy.

Hoy en Diversión con Banderas

Seguir leyendo

Brunéi, el reino partido en dos

Julio de 1996. Hassanal Bolkiah cumple cincuenta años y decide darse un homenaje. En el aeropuerto de Bandar Seri Begawán aterriza un jet privado. De él se baja nada menos que Michael Jackson. Esa noche dará un concierto para el sultán, sus amigos, su familia y miles de ciudadanos escogidos cuidadosamente. El concierto es gratuíto, un regalo de cumpleaños del soberano para sus súbditos, pero el rey del pop no actúa precisamente por amor al arte. Su tarifa asciende a diecisiete millones de dólares. ¿Es mucho dinero? Habría que sumarle lo que cuesta construir un recinto con capacidad para miles de personas: el lugar donde se celebró el evento fue levantado específicamente para la ocasión. Es sólo una de las muchas excentricidades del Sultán de Brunéi, uno de los últimos monarcas absolutos del mundo, que dirige uno de los países más raros de la Tierra, y goza de una de las fortunas más grandes de la humanidad.

El nombre completo del país es Negara Brunei Darussalam, y el de su capital Bandar Seri Begawan. La pesadilla de las clases de geografía del instituto (PN)

Seguir leyendo

Ferganá, el valle de los enclaves

La caída de la URSS y la consiguiente descolonización de todos los territorios que habían permanecido bajo el dominio de Moscú durante siete décadas no se hizo de manera precisamente pacífica. Decenas de conflictos y guerras aparecieron por doquier, en buena parte alimentados por el trazado arbitrario de muchas fronteras durante los años de ocupación soviética, pensado no para facilitar la convivencia o la administración, sino para hacer más sencillo el dominio del territorio y la población por parte de las autoridades. Uno de los lugares donde más fácil de percibir esto es en el Valle de Ferganá, donde se encuentran, se retuercen y se entrelazan las fronteras de tres antiguas repúblicas soviéticas: Uzbekistán, Tayikistán y Kirguistán.

Mapa de las fronteras en la zona del valle de Ferganá; el término técnico anglosajón en ciencia geográfica para esto es «What the actual flying fuck» (Wikiimedia Commons)

Seguir leyendo

Los túneles bajo el Muro de Berlín

Trece de agosto de 1961. Antes de que salga el sol, tropas de la República Democrática Alemana arrancan los adoquines en todos los cruces entre la zona soviética de Berlín y el resto de zonas de la ciudad. Inmediatamente después instalan alambradas y barricadas para impedir cualquier tipo de tráfico. Batallones de trabajadores comienzan a colocar ladrillos, mientras los soldados impiden por la fuerza el cruce de la frontera. Así comienza la construcción del Muro de Berlín, la barrera que la Unión Soviética levantó para evitar que los ciudadanos alemanes bajo su control se fugaran al mundo libre. Tres días después un soldado germano oriental encargado de vigilar uno de los cruces decidió escapar de la prisión en la que estaban convirtiendo Berlín Oriental. La foto del soldado saltando sobre la concertina se convirtió en una de las más famosas de la historia. Su nombre era Conrad Schumann, y fue la primera persona conocida en fugarse de la Alemania del Este. Pero desde luego no sería la última. A lo largo de los siguientes 28 años los alemanes inventaron infinidad de métodos para escapar de la tiranía comunista, muchas veces con éxito, otras dejándose la vida por el camino. Esta es la historia de una de las más exitosas: los túneles bajo el Muro de Berlín.

«Salto a la libertad», la foto de Peter Leibing que simboliza la Guerra Fría

Seguir leyendo

El día que nos detuvo el ejército armenio, nos interrogaron durante horas sus servicios secretos y nos salvó el Real Madrid (Crónicas Caucásicas, 7)

«Tenéis suerte de que no os pegaran un tiro». Así resumió el coronel armenio la situación. Llevábamos seis horas en su despacho del cuartel, interrogados incesantemente por dos agentes de la policía secreta y unos cuantos oficiales de diversos rangos, desde el teniente que nos hacía de traductor hasta el general que llegó a última hora para aportar su granito de arena al surrealismo del trance. Para entonces estábamos física y mentalmente agotados por la incertidumbre acerca de nuestro futuro inmediato y por el larguísimo interrogatorio, que incluyó la revisión inmisericorde de los chats de WhatsApp y las galerías de fotos de nuestros móviles. Para entender cómo habíamos llegado hasta allí tendremos que recordar la regla número uno del viajero: no te acerques a las zonas fronterizas de dos países que están técnicamente en guerra. Y si lo haces, procura no hacer fotos con teleobjetivo.

El terraplén inane que nos costó un disgusto. Al otro lado está Azerbaiyán

Seguir leyendo

Viaje a Madha y Nahwa, el huevo frito fronterizo del desierto

Capítulos anteriores: Abu Dabi | Kuwait | Dubái

Nuestro Nissan Sunny de alquiler no estaba ni remotamente preparado para esas pistas de tierra y grava en mitad de la nada. Un grupo de cuatro todo terrenos nos adelantó y nos preguntamos qué hacer, si merecía la pena continuar. No teníamos permiso para estar en el país, no teníamos cobertura en el móvil, la probabilidad de pinchar un neumático era demasiado elevada como para ignorarla, y frente a nosotros había una cuesta abajo vertiginosa que finalizaba en un arroyo que habría que vadear con nuestro automóvil de tracción delantera. Quizá era un buen momento para darse la vuelta. Quizá era la decisión más lógica y sensata. Nos miramos, e inmediatamente decidimos: «Hemos venido a jugar». Bienvenidos a Madha y Nahwa, los enclaves fronterizos del desierto

Hasta el infinito y más allá

Seguir leyendo

Las reservas indias de Estados Unidos, un Estado dentro del Estado.

Existen una serie de territorios en Estados Unidos que oficialmente son parte de un Estado en concreto pero en la práctica no están obligados a cumplir muchas leyes estatales, y en algunos casos ni siquiera las federales. No son naciones independientes, tampoco estados propiamente dichos, pero sí que tienen una voz distinta a la de los Estados en los que se asientan, y su único interlocutor, en teoría, es el gobierno federal de EE.UU. Son las Reservas Indias, unos entes autónomos semisoberanos bastante sui generis, hijos de la historia de la expansión de Estados Unidos hacia el Oeste.

Reservas Indias en Estados Unidos

Seguir leyendo

El pueblo belga de la mantequilla holandesa

[A]hora las medidas que ha traído el coronavirus suponen otro cúmulo de contradicciones para Baarle que se enfrenta a una situación algo más enrevesada. El gobierno belga decretó el cierre de todas las actividades comerciales no esenciales y el confinamiento obligatorio de la población en sus casas, mientras que en el país de los tulipanes se ha implantado un sistema de confinamiento inteligente, basado en la auto-disciplina y en la auto-regulación con medidas que permiten que muchas tiendas y restaurantes con servicio a domicilio permanezcan abiertos.

A la hora de hacer la compra, antes de que la Covid-19 fuera una realidad, todos solían acudir a supermercados holandeses, por la diferencia de precios. Ahora, a los de Baarle- Hertog, cuenta Ivo Verhees, se les permite “comprar comida en los supermercados holandeses porque no tienen otra posibilidad. Sin embargo, los belgas que viven en las cercanías, fuera de los límites del pueblo, no pueden acudir a sus tiendas porque tendrían que atravesar la frontera holandesa y ya no se les concede el derecho a beneficiarse de ese margen”. Inevitablemente este aislamiento esta afectando notablemente al comercio, en el supermercado donde él hace la compra regularmente “ha provocado que las ventas desciendan un 30%” según le contaba un responsable.

 

Natalia Martínez es una enamorada de Baarle que descubrió este blog mientras buscaba información sobre el lugar. Ayer publicó en el diario La Vanguardia una crónica de cómo se enfrentan al cierre fronterizo en un lugar cuyas calles están tatuadas por la frontera, y yo os lo traigo aqui para que lo disfrutéis: El pueblo belga de la mantequilla holandesa.

(Previamente, en Fronteras: Coronavirus en Baarle, cuando la frontera divide tu tienda)

Coronavirus en Baarle: Cuando la frontera divide tu tienda de ropa y en un país puedes abrir y otro no

El reguero de medidas drásticas, propias de tiempos de guerra, que el Coronavirus está dejando a su paso por todo el mundo ha llegado, claro, a Baarle, el pueblo de las mil fronteras, capital no oficial de este vuestro veterano blog. Pero sólo a parte del pueblo. La parte belga, concretamente. El gobierno de ese país decretó el 17 de marzo el cierre de todas las actividades comerciales no esenciales y el confinamiento obligatorio de la población en sus casas, una medida que han tomado la mayoría de los países europeos y muchos americanos. El gobierno neerlandés, por su parte, ha decidido enfocar el asunto desde otro punto de vista y salvo suspender colegios y prohibir reuniones de más de tres personas, el resto de la vida sigue con normalidad, y todas las tiendas abren como si nada sucediera. ¿Qué hacer cuando la mitad de tu tienda está en Bélgica y la otra en Holanda?

DSC_0455_1
La tienda en cuestión, en mayo del año pasado

Seguir leyendo

Viaje a Baarle, el pueblo de las mil fronteras

La camarera nos trajo nuestros platos apenas cinco minutos después de haber pedido, pero ya íbamos por la segunda cerveza. Ella se llamaba Evelyn, había nacido en Bucaramanga, Colombia, y llevaba en el pueblo tres años. Hablaba neerlandés, francés, inglés y ese español para nosotros cantarín y exótico de los nacidos en los alrededores del Caribe. Sirvió primero a un lado de la mesa y luego al otro, y tan cierto es decir eso como que sirvió primero a un país y luego al otro. De los cuatro comensales sentados a la misma mesa dos estábamos en Belgica y los otros dos en Holanda. Sólo hay un sitio en el mundo donde eso puede suceder y es, claro, Baarle. El pueblo de las mil fronteras.

El autor del blog y un amigo brindando en una mesa situada exactamente sobre la frontera entre Bélgica y Holanda

Seguir leyendo