Freaktoponomics (y IV)

Llegamos, con cierto retraso, al final de la semana del topónimo friki. Hasta ahora hemos encontrado el amor, habitantes en Venus y el infierno congelado. Hoy descenderemos a los abismos más escatológicos y malsonantes de la toponimia mundial. Advertidos quedan. Quien pensara que la ciudad imaginaria de Laputa tenía el peor nombre del mundo, estaba equivocado. Mucho, además. Pasen y vean.

Padre desconocido

Yo no me hago el sueco, es que soy de allí. Eso cantaban los sublimes Siniestro Total en El Síndrome de Estocolmo. Algo así podrían decir los habitantes de cierta localidad italiana. «Yo no soy un hijo no reconocido, es que nací en Bastardo». Bastardo es un pueblo de la provincia italiana de Perugia que cuenta con casi mil quinientos bastardi. Es sabido que los australianos descienden de presidiarios, pero lo de esta localidad les supera. Y no es la única. En la provincia canadiense de Ontario está Bastards Township (litaralmente, municipalidad de bastardos). Los hay que tienen humor a la hora de ponerle nombres a los pueblos. Si a mi pueblo le pusieran ese nombre yo les mandaría a la mierda. O, siendo más preciso, a La Neuville en Hez (¿Villanueva de la Hez?) , que es mucho más fino y además está en Francia, así que pilla relativamente cerca.

 

Bastardo, Italia

Freaktoponomics (III)

Después de viajar por los pueblos con los nombres más largos y más cortos, y de dar la vuelta al mundo en palíndromos, hoy, continuando la semana del topónimo friki, daremos un garbeo por algunos de los lugares con los nombres más curiosos del planeta.

All you need is Love

Love, Saskatchewan (Canadá)Hace unas semanas se celebró el día de San Valentín, presunto patrón de los enamorados, y la alegría de los fabricantes de bombones y los floristeros. San Valentín se celebra en mayor o menor medida en todo occidente, pero hay lugares donde la celebración es más sentida. Como por ejemplo en Love, Canadá. Love es un pueblo en la provincia de Saskatchewan que cuenta con algo más de un centenar de habitantes. Su nombre procede del apellido del fundador, Tom Love. Abajo a la derecha podéis ver el cartel que da la bienvenida al pueblo, en el que se lee You are now in love, que se puede traducir como «Ahora estás en Love», o «Ahora estás enamorado». Criminal, sí. Pero no es lo peor. San Valentín es verdaderamente especial en Love. Hace unos años el jefe de correos local convenció al servicio postal canadiense de que les permitiera tener su propio matasellos, con la idea de promocionar el pueblo a través del correo. El matasellos en cuestión consiste en un osito de peluche sujetandoLove, Saskatchewan (Canadá) un corazón y rodeado por la palabra «Love». Algo capaz de hacer que los sobres exuden miel y los destinatarios de las cartas regurgiten el desayuno. Tras perpetrar el matasellos, iniciaron una campaña para dar a conocer al pueblo a través del correo. La campaña funcionó, y la oficina postal de Love recibe cada año miles de cartas, postales e invitaciones de boda para que sean reenviadas desde allí con el matasellos amoroso.

Pero, estando en España, no hace falta irse tan lejos para encontrar el amor. Basta con acercarse a visitar a nuestro vecino portugués. A poco más de cien kilómetros al norte de Lisboa está Amor, una localidad de cuatro mil habitantes cerca de Leiría. Sin embargo, si uno es viajero, puede buscar enamorarse en lugares más lejanos, como Amour, en la India, Amore, en Nigeria, o el condado de Love, en el estado americano de Oklahoma. El que no encuentra el amor es porque no quiere…

Seguir leyendo

Freaktoponomics (II)

Hablábamos hace un par de días de Aa, Estonia (y también de Ee, Ii, y Oô). Los nombres de estos pueblos, además de ser harto curiosos, tienen una cualidad que los hace, si cabe, más especiales. No, no se trata de que puedan ser pronunciados aún careciendo de lengua, o que leer todos sus nombres de manera consecutiva le haga parecer a uno un lunático. Son palíndromos, palabras que se leen igual del derecho que del revés. Lo que viene llamándose capicúa, vaya. ¿Hay muchas localidades capicúas en el mundo? Unas cuantas. Además de estas cuatro, encontramos, por ejemplo, Tát y Tét en Hungría, La Sal en el estado americano de Utah, Hannah (y su hermana), también en EE.UU, Neuquén, en Argentina, Qaanaaq, en Groenlandia (el palíndromo más septentrional), o Akasaka, en Japón.

 

Letrero en Qanaaq (click para ampliar)
Letrero en Qaanaaq, al noroeste de Groenlandia, mil doscientos kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico, y a 1.400 kilómetros del Polo Norte. 600 personas viven en el capicúa más al norte de la Tierra.

Seguir leyendo

Pongamos que hablo de Madrid

Allá donde se cruzan los caminos/donde el mar no se puede concebir. Así comienza la famosísima canción de Sabina versionada más tarde por Los Porretas. Rafael Alberti cantó lo que se siente cuando uno es hombre de mar y le toca vivir en el centro de la Meseta, en su fantástico libro Marinero en Tierra. Pero la cosa podría haber sido diferente si hubiera vivido en otra Madrid. Porque la capital de España no tiene mar, pero Madrid sí que lo tiene. Y no me refiero a Valencia como Playa de Madrid, conste.

Escudo de Madrid, Surigao del Sur (click para ampliar)La ciudad de Madrid que tiene mar se encuentra en la isla filipina de Mindanao, y forma parte de la provincia de Surigao del Sur. En la actualidad cuenta con algo más de catorce mil habitantes, y fue originariamente un pequeño emplazamiento con unas pocas casas dispersas perteneciente a Cantilán, ciudad fundada por misioneros españoles en 1851. Su nombre original era Linibunan, que en tagalo significa «Lugar cubierto». No fue hasta 1901, tres años después de la independencia de Filipinas, cuando cambió su nombre y pasó a llamarse como la capital de España. El sacerdote español Paulino García, párroco de Cantilán, propuso cristianizar el nombre del barrio, y qué mejor nombre que Madrid, la capital de la potencia colonial que había cristianizado las islas. El nombre fue aceptado por la población local, y así nació la ciudad de Madrid que tiene mar.

Pero hay más Madrides desparramadas por el mundo. Una rápida visita a la Wikipedia nos desvela otra en Colombia y hasta nueve en Estados Unidos, además de otra ciudad llamada Nuevo Madrid, capital del condado del mismo nombre. Veamos dónde están algunas de ellas, y por qué se llaman así.

Seguir leyendo