Hace un par de semanas mi cuñada le hizo un regalo a mi hijo, que también es su ahijado. Conocedora de mi frikismo geográfico obsequió a Diego Jr. con una pelota sólo un poco más pequeña que él en la que se representa un globo terráqueo. Se me saltaban las lagrimillas de pura emoción. Mi hijo dándole patadas a Francia y mordiscos al Reino Unido. ¿Hay algo más mono? El caso es que después le eché un vistazo a la cartografía propiamente dicha y se me paró el corazón. Dioses del Cielo. Atrocidades geográficas nunca antes cometidas, masacres de meridianos, genocidios de paralelos, aniquilamiento de los conceptos de forma y proporción. Todo es poco. Pasen y vean esta galería de los horrores cartográficos.
¿Antar…QUÉ?








Hace unos años trabajé durante un tiempo de profesor de Geografía de 2º de Bachillerato en una academia madrileña. Mi trabajo, básicamente, era intentar que los chicos y chicas allí presentes aprobaran el examen de selectividad de dicha asignatura. Dado que una de las preguntas del examen consistía en identificar sobre un mapa una serie de provincias españolas, obligué a los chicos a rellenar mapas con las cincuenta provincias hasta que pudieran recorrerse la 