El término tierra de nadie, o Terra Nullius, suele usarse para designar un territorio no reclamado por nadie o sobre cuya propiedad no existe ningún tipo de reclamación. A nivel internacional, Terra Nullius es aquel territorio no reclamado por ningún estado, o sobre el que ningún país o ente tiene soberanía alguna. El concepto fue usado durante la colonización con total alegría para considerar cualquier tierra en la que vivieran aborígenes como no ocupada, y así poder repartirla legalmente entre los colonos. En la actualidad, el caso más evidente es la Antártida. Todo pedazo de tierra que sobresalga del mar al sur del paralelo 60 es, por definición, tierra de nadie, merced al Tratado Antártico, que congela las reclamaciones de soberanía en el territorio polar.
La gran tarta de hielo antártica. En puridad, únicamente el territorio comprendido entre los meridianos 90º O y 150º O puede ser calificado de Terra Nullius, al no existir ninguna reclamación sobre él. Otro día nos ocuparemos de ese asunto.
Además de ese inmenso pedazo de hielo, sólo existe un lugar en todo el planeta Tierra que actualmente se pueda calificar de tierra de nadie. Se trata de Bir Tawil, un pequeño triángulo de desierto entre Sudán y Egipto que ninguno de los dos reclama. De hecho, ambos países lo reconocen oficialmente como territorio del país vecino. Ningún otro país tiene acceso al territorio. No es de nadie. Si siempre quisiste ser David Livingstone, esta es tu oportunidad. Bienvenido al siglo XIX.





Puntlandia es, tras Somalilandia, el estado surgido de las cenizas de Somalia más antiguo y extenso. Se encuentra situado en la esquina noreste del territorio somalí, fronterizo con todas las entidades políticas del país. Al igual que Somalilandia, su territorio está demarcado por un clan dominante, que declaró la independencia de su región poco después que sus vecinos somalilandeses, con el nombre de República de Majerteen. La cosa no pasó de ser una boutade durante varios años, en los que la anarquía, como en casi toda Somalia, fue la única forma de (des)gobierno.


Las entradas anteriores sobre lugares inexistentes se referían a países independientes que, por distintas causas, no eran reconocidos por la mayoría de la comunidad internacional, caso de 



