Iconos de la carretera (II)

Decíamos ayer…

Aunque el viaje de placer por carretera (algo que a muchos les parece un oxímoron) es una tradición norteamericana, lo cierto es que hace ya décadas que en Europa es muy común. El continente europeo tiene un tamaño parecido al de los Estados Unidos, con la diferencia de que sus «Estados» son nuestros países. Entre Barcelona y Cabo Norte (el punto supuestamente más al norte de la Europa continental*) hay aproximadamente la misma distancia que entre Nueva York y San Francisco, por poner un ejemplo, y no son pocos los que al cabo del año recorren distancias semejantes por el puro placer de estar en la carretera.

*Cabo Norte o Nordkapp es, además de un accidente geográfico, un pueblo noruego, más de quinientos kilómetros al norte del Círculo Polar. El cabo se menciona casi siempre como el punto más al norte de la Europa continental, pero es falso. A pocas decenas de kilómetros al oeste se encuentra el cabo Knivskjellodden, que llega unos 1.500 metros más al norte que el más popular Nordkapp, como se puede comprobar en los mapas del fantástico sitio de Jan Krogh.

800px-international_e_road_network_green

Red de Carreteras Europeas

Seguir leyendo

Un trozo de España en Francia

Y cero.

Si uno coge un mapa de España corriente y moliente y observa detenidamente la frontera con Francia probablemente no verá nada extraño, salvo Andorra. Si ampliamos el tamaño del mapa (ojo, 2 Mb de jpg), quizá podamos empezar a notar que la raya fronteriza realiza un quiebro extraño en la provincia de Gerona. Quizá entonces busquemos un mapa de Cataluña para averiguar de qué se trata, y será en ese momento cuando detectemos una silueta con forma de habichuela rodeada de territorio francés. Es posible que alguno se sorprenda, como el que mandó la «noticia» a menéame entre signos de exclamación. Pero es cierto. Hay un trozo de España rodeado completamente por Francia. Se trata de Llivia, una pequeña localidad de poco más de 1.500 habitantes, el único enclave de España en el extranjero.

lliviamap

Llivia en Google Maps (click para ampliar).

La leyenda dice que Llívia fue fundada por el mismísimo Hércules, responsable de la creación de la mitad de las ciudades de España, si hacemos caso al mito (se le atribuyen, entre otras, las fundaciones de Barcelona, Mérida, Sevilla, Cádiz o La Coruña). Lo cierto es que la zona donde se asienta el pueblo, la comarca histórica de La Cerdaña, lleva poblada cosa de cinco milenios, siglo arriba o abajo, y que existe constancia documental de que Llivia fue la capital del Condado de la Cerdaña al menos desde el año 815 de nuestra era. Pero hay dos fechas que marcan claramente la historia local de este bello pueblo pirenaico, y son el 12 de junio de 1528 y el 12 de noviembre de 1660. La primera fecha marca la concesión de unos derechos que se revelarían cruciales por parte  de Carlos I de España, la segunda, la transformación de la localidad en un enclave.

Seguir leyendo

Diez, nueve, ocho, siete, seis…

…cinco…

…cuatro…

…tres…

…dos…

…uno…


welcometolamancha

Esperando en la frontera

Los lectores más habituales se habrán percatado, sagaces ellos, de que Fronteras lleva casi un mes sin actualizarse. Afortunadamente para mí, y desafortunadamente para el nivel de la blogocosa hispana, no he fallecido, ni tampoco he abandonado el blog a su suerte. Una serie de circunstancias, entre las cuales están las vacaciones navideñas y, sobre todo, una mudanza, me han impedido conectarme como es debido a Internet, y, por tanto, bloguear en mis ratos libres. Ratos de los que, dicho sea de paso, ahora mismo carezco, aunque espero que eso se solucione más pronto que tarde.

crossbordervolleyball

Un partidillo de voleibol en la frontera entre México y Estados Unidos. Quién pillara ahora ese solazo.

Seguir leyendo

Iconos de la carretera

road08

Los largos viajes por carretera por puro placer son un invento norteamericano. Hay docenas de canciones, películas y novelas sobre el tema. Desde Viajes con Charley a Easy rider, el individualismo de los estadounidenses se ha manifestado a bordo de dos o cuatro ruedas durante mucho tiempo. Pero Estados Unidos, comparado con cualquier país europeo, es una nación muy joven. La catedral de Colonia o la Grand Place de Bruselas tienen más historia en sus piedras que cualquier ciudad americana. No se trata de la habitual condescendencia y presunta superioridad europea con los malvados yanquis, sino simplemente de la constatación de un hecho. Por esta razón, sus referencias a la hora de viajar suelen ser de otro tipo. Paisajísticas y urbanas, pero, sobre todo, frikis. El monte Rushmore, su hermanastro el monumento a Caballo Loco, o la misma ciudad de Las Vegas (y en general todo el estado de Nevada) son un par de ejemplos evidentes de lo kitsch que pueden llegar a ser. El extenso territorio estadounidense está plagado de obras de arte pop que reflejan el carácter americano, no tanto por su mera existencia, sino por su categoría de iconos de la carretera. Hoy veremos unos cuantos de ellos.

Seguir leyendo

Cuando Estados Unidos quiso comprar Groenlandia

En 1867 los Estados Unidos compraron al Imperio Ruso el territorio americano que estos poseían al noroeste del continente. En su momento se convirtió en un territorio de la Unión, al que se llamó Alaska, palabra que procedía del aleutiano Alaxsxaq, que venía a significar algo así como «la tierra contra la que se dirige la acción del mar». El precio pagado por el millón y medio de kilómetros cuadrados de territorio fue de 7,2 millones de dólares. Desde el punto de vista actual, y teniendo en cuenta los enormes recursos petrolíferos descubiertos allí, lo podemos considerar una auténtica ganga, pero en su momento la compra provocó cierta polémica en la prensa de la época; algunos comentaristas consideraban que comprar una región tan remota e inaccesible, y además separada por varios miles de kilómetros del resto del país era absurdo. A Alaska se le dio el sobrenombre de «la nevera de Seward» (por William Seward, secretario de Estado que impulsó la compra) o «el jardín de osos polares de Andrew Jonhnson«, entonces presidente de los EE.UU.

800px-alaska_purchase_hi-res

Cheque utilizado para pagar la compra de Alaska (click para ampliar; la imagen pesa 4 megas, así que ojito con las conexiones lentas).

Seguir leyendo

Demócratas de toda la vida

Con esta entrada queda inaugurada la sección de mapas curiosos, que se inspira directamente en, aunque intentará plagiar lo menos posible a, Strange Maps.

La democracia es el peor sistema de gobierno posible, exceptuando todos los demás

Winston Churchill, 1947

800px-democracy_claims_2

El mapa sobre estas líneas (click para ampliarlo) muestra en azul los países cuyos gobiernos se autodenominan como democráticos, y en rojo los que no lo hacen. De los 193 países representados en el mapa, sólo cuatro se definen a sí mismos como no democráticos. El Vaticano, Birmania, Arabia Saudí y el Sultanato de Brunei. El resto, incluyendo a China, Bielorrusia, Corea del Norte, Sudán o Zimbabue, se proclaman como democráticos.

Seguir leyendo

Cruzar la frontera

La ruta me llevaba, a veces, a aldeas cercanas a alguna frontera. Pero no muy a menudo, pues a medida que uno se aproximaba a la frontera, la tierra se volvía cada vez más desierta y menguaban las posibilidades de toparse con personas. Aquel vacío acentuaba el misterio de aquellos lugares. También me llamó la atención el silencio que reinaba en las zonas fronterizas. Aquel misterio unido al silencio me atraía y me intrigaba. Me sentía tentado a asomarme al otro lado, a ver qué había allí. Me preguntaba qué sensación se experimentaba al cruzar la frontera. ¿Qué sentía uno? ¿En qué pensaba? Debía de tratarse de un momento de gran emoción, de turbación, de tensión. ¿Cómo era ese otro lado? Seguro que diferente. Pero, ¿qué significaba “diferente”? ¿Qué aspecto tenía? ¿A qué se parecía? ¿Y si no se parecía a nada de lo que yo conocía y, por lo tanto, era algo incomprensible e inimaginable? Pero en el fondo, mi más ardiente deseo, mi anhelo tentador y torturador que no me dejaba tranquilo, era de lo más modesto, pues lo único que me intrigaba era ese instante concreto, ese paso, ese acto básico que encierra la expresión de cruzar la frontera. Cruzarla y volver enseguida, con eso –pensaba– me bastaría, saciaría esa inexplicable y, sin embargo, cuán acuciante sed psicológica.

pldeborder

Ryzsyard Kapuściński. Viajes con Herodoto. Del primer capítulo: Cruzar la frontera.

La fotografía está tomada en la ciudad polaca de Slubice, frente a la alemana de Fráncfort del Óder, y se la debemos a despod.

En la frontera

El programa Callejeros, de la cadena de televisión española Cuatro, emitió ayer la repetición de un reportaje sobre las fronteras españolas. Lugares ya mencionados por aquí como la verja de Melilla o el pueblo dividido de El Pertús desfilan por la pantalla. El vídeo está dividido en cuatro partes, y dura en total algo más de media hora. Que lo disfruten.

(Advertencia: partes del reportaje no son recomendadas para menores, y, sobre todo, no deben verse desde el trabajo).

Seguir leyendo

Los enclaves de Liechtenstein

800px-flag_of_liechtensteinsvgLiechtenstein es un país curioso. Además de ser, por extensión, el sexto estado más pequeño del mundo (por población es el séptimo), es una de las dos únicas naciones cuyo nombre procede directamente de la casa gobernante (la otra es Arabia Saudí). A su vez, la Dinastía Liechtenstein toma su nombre de un castillo situado al sur de Viena. También es uno de los dos únicos países doblemente sin litoral, es decir, que, sin tener salida al mar, únicamente tienen fronteras con otros países en la misma situación (Austria y Suiza). Su sistema político también tiene su aquel. Oficialmente una monarquía parlamentaria, como España o los Países Bajos, en Liechtenstein el Príncipe Hans Adam II tiene el poder de, entre otras cosas, disolver el parlamento, convocar elecciones o vetar leyes emanadas de aquel. Curiosamente, estos poderes se le otorgaron mediante un referéndum, realizado en 2003, con el apoyo de dos terceras partes de la población. La consulta fue celebrada bajo la amenaza de la familia real de marcharse del país (junto con su fortuna de 4.000 millones de euros) si el pueblo no apoyaba la reforma. Otro referéndum, esta vez celebrado en 1984, sirvió para que los hombres les dieran el derecho a voto a las mujeres.

borderaflcows

Frontera entre Austria y Liechtenstein, vista desde Austria. © Ian Kellman, 2003. En el año 2006 las autoridades del principado midieron las fronteras y descubrieron que el país era medio kilómetro cuadrado más grande de lo que se pensaba. No es mucho, pero proporcionalmente es como si España ganara 1.500 kilómetros cuadrados de la noche a la mañana.

Seguir leyendo