Cuando empecé a viajar regularmente hace unos años, adquirí la costumbre de enviar postales a algunos de mis amigos, generalmente con un chiste o juego de palabras digno de engrosar el código penal del país desde el que la enviaba. Una vez envié postales desde la única oficina de correos bajo tierra del mundo, en las cuevas de Postojna, en Eslovenia. Pero lo que hay en la isla de Mele supera cualquier lugar extraño desde el que yo haya enviado, o incluso recibido una postal. En Vanuatu se encuentra la única oficina de correos del mundo bajo el agua. A tres metros de profundidad, rodeada de aguas cristalinas y de peces de colores. Con sus horarios de apertura y cierre y su trabajador de Vanuatu Post echando horas tras el mostrador.










