Chutar desde Croacia y marcar gol en Bosnia. Estadios de fútbol en dos países.

Un domingo cualquiera el FK Partizan de Kostajnica juega como local en la cuarta división de la liga de fútbol de la República Srpska. Unas pocas docenas de espectadores animan con cierta desgana a los jugadores locales mientras fuman un cigarrillo tras otro con los codos apoyados en las barandillas de un costado del campo. La hierba no está demasiado cuidada y los uniformes blanquinegros del once local lucen manchas de barro como testimonio. En un momento dado, un jugador visitante interrumpe el avance del ataque local despejando con un fuerte chut. La pelota sale por la banda y pasa por encima de la verja del campo. El utillero del equipo, un cincuentón curtido tras media vida en las categorías inferiores yugoslavas primero y serbobosnias después, masculla una maldición y se levanta del banquillo. La precaria economía del club no permite que se pierda material, así que le tocará ir a por él. Se dispone a salir del banquillo cuando recuerda algo. Del bolsillo lateral de una bolsa de deportes con los colores del equipo saca su pasaporte. Porque para ir a buscar la pelota tendrá que ir al extranjero. Bienvenidos al campo de fútbol de Kostajnica, donde se puede chutar desde un país y marcar gol en otro.

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Foto del estadio del FK Partizan Kostajnica, tomada desde la banda bosnia. Al fondo, Croacia.

Kostajnica es un pueblo de poco más de siete mil habitantes al noroeste de la República Srpska, una de las dos entidades administrativas en las que quedó dividida Bosnia Herzegovina tras el final de las Guerras Yugoslavas. Se llamó Bosanska Kostajnica hasta el inicio de las hostilidades, cuando las autoridades serbobosnias le cambiaron el nombre a Srpska Kostajnica; después de la guerra le quitaron el apelativo étnico. No sucedió lo mismo con el hermano gemelo del pueblo. Al otro lado del río Una se encuentra Hrvatska Kostajnica, su contraparte croata. La frontera en la zona discurre mayormente sobre el río, pero justo a la altura de Kostajnica se introduce un  centenar de metros tierra adentro hacia Bosnia, de manera que las dos orillas del río pertenecen a Croacia. El campo de fútbol, construido antes de la guerra, quedó dividido entre los dos países cuando se trazaron las nuevas fronteras. Una parte de una de las bandas queda en territorio croata, de manera que es perfectamente posible chutar desde un país y marcar gol en otro.

El pasaporte no es necesario para lanzar un ataque por la banda norte del campo, al menos. Tampoco para estar en el banquillo, situado en territorio croata. La policía de fronteras croata patrulla regularmente el pequeño bosque que se extiende entre el campo de fútbol y el río, y todavía no se ha dado el caso de que detengan a un recogepelotas por entrar ilegalmente en territorio de la Unión Europea. Sin embargo, la frontera no sólo cruza el campo de fútbol. Algunos edificios del pueblo terminan justo en el límite internacional, y los agricultores serbobosnios con tierras en la margen sur del río sí que han tenido que mostrar sus pasaportes, o incluso alguno ha sido arrestado. La bandera serbia ondea en el estadio, pero sólo en uno de sus bandas. En la otra, colocar una bandera sería algo peor que una provocación, y en un pueblo que conoció la guerra hace menos de un cuarto de siglo hay cosas que es mejor evitar.

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Podría creerse que el caso de Kostajnica es único, pero no, no lo es. Cambiemos de continente. Nos vamos a El Arenal, Guatemala. En el pueblo hay medio campo de fútbol, y digo medio porque la otra mitad se encuentra en El Arenal, Belice. La línea imaginaria aquí es exactamente eso, imaginaria, y cruza por la medio campo la cancha. Los niños de uno y otro lado juegan al fútbol todos las semanas, pero defendiendo siempre la portería de su país. Cada domingo se juega un partido internacional, en el sentido más literal de la palabra.

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Guatemala y Belice mantienen un contencioso fronterizo desde hace más de siglo y medio. Lo que hoy es Belice fue antes una colonia llamada Honduras Británica. Guatemala y el Reino Unido firmaron un acuerdo en 1859 en el que los primeros reconocían la soberanía de los segundos sobre el territorio a cambio de una serie de contrapartidas económicas, incluyendo la construcción de una carretera. Ni las compensaciones económicas ni la carretera aparecieron, por lo que Guatemala reclama unos 11.000 kilómetros cuadrados de Belice, que viene a ser la mitad del país que España nunca reconoció como británica antes de la independencia guatemalteca. Belice se independizó en 1981 pero Guatemala no reconoció al nuevo país hasta diez años más tarde, y no ha retirado su reclamación territorial. La disputa ha provocado no pocos incidentes, el último de los cuales hace un par de años acabó con el despliegue de tres mil soldados del EJército de Guatemala en la frontera tras la muerte a balazos de un adolescente a manos de soldados beliceños.

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Pese a los incidentes y la tensión fronteriza, en El Arenal, situado a cuatro kilómetros del principal paso fronterizo entre ambas naciones, los vecinos viven en armonía. Los niños de ambos lados juegan juntos y hay numerosos proyectos transfronterizos de cooperación. La gente cruza tranquilamente de un lado a otro sin ser importunada por la policía, y es normal que los beliceños acudan al médico en Guatemala y los niños chapines vayan a clases a Belice, donde la lengua oficial es el inglés. La línea fronteriza fue establecida oficialmente en el año 2001 con la mediación de la Organización de Estados Americanos, y se la conoce como Línea de Adyacencia, o, más comúnmente, como la línea imaginaria. El cruce de la frontera es libre excepto para trabajar, por lo que no se requiere tampoco ningún permiso especial para echar una pachanga. Sólo ganas de defender sobre el campo al propio país de la manera más surrealista imaginable. La alcaldía del lado chapín ha propuesto instalar un estadio de fútbol de verdad, con césped cuidado, líneas de delimitación y tribuna, para recalcar lo excepcional del lugar y elevarlo a símbolo internacional de paz y convivencia entre pueblos. Ojalá le hagan caso.

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¡No se vayan todavía, amigos, aún hay más! Nos trasladamos ahora a San José de Pocitos, un barrio de la ciudad boliviana de Yacuiba, que con sus cien mil habitantes es la capital de la Provincia del Gran Chaco. Yacuiba forma un continuo urbano con la localidad de Salvador Mazza que, por estar al otro lado del estrecho río Itaperenda, pertenece a Argentina. Sin embargo la frontera no sigue exactamente el curso del río, debido quizás al terremoto que sacudió la localidad en 1899. El derecho internacional es claro al respecto: si el río cambia su curso debido a la erosión natural, la frontera le sigue, pero si el cambio se debe a acontecimientos catastróficos o a la mano del hombre, la frontera permanece inmutable. Así pues, la línea fronteriza zigzaguea alegremente a un lado y al otro del río, que discurre ajeno a las cuitas humanas.

Los vecinos de San José de Pocitos llevaban mucho tiempo pidiéndole a la alcaldía que instalara un parque para que los niños pudieran jugar en algún lugar del pueblo. El problema es que, si miramos el mapa más arriba, San José de Pocitos está encajonado entre dos ramales de la frontera argentina y el suelo no abunda. Así que finalmente cedieron e instalaron el parque en uno de los pocos lugares libres, situado justo junto a la frontera. El parque fue inaugurado en octubre de 2017 y cuenta con toboganes, columpios y, atención, un campo de fútbol con porterías metálicas. Para darle algo más de empaque se decidió instalar una pequeña tribuna en el lateral occidental del campo, sin tener demasiado en cuenta que ese trozo de terreno ya pertenecía a Argentina.

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Vista aérea del parque y la cancha de fútbol (clic para ampliar), con los hitos fronterizos señalados.

Podría aducirse en defensa de las autoridades municipales Yacuibeñas que no se habían percatado de que estaban invadiendo territorio del país vecino, si no fuera por el mojón de granito de metro y medio de alto situado justo delante de la tribuna, pegado a una de las rayas de cal del campo. El alcalde justificó la invasión con unas palabras que desde aquí suscribimos:

Vivimos en una zona fronteriza, donde, más allá de los límites territoriales y de líneas demarcatorias, está la hermandad de los pueblos

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Hito fronterizo argentoboliviano, con la pequeña tribuna del campo de fútbol justo detrás.

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El Departamento argentino de Salta protestó airadamente por esa violación de todos los códigos municipales, regionales y nacionales (¡han instalado una grada sin permiso de obra!) y el ayuntamiento boliviano se vio obligado a rectificar rápidamente para evitar un incidente internacional, así que cambiaron de lugar las, por otro lado, más bien humildes gradas. Sin duda, una pérdida para el acervo fronterizo mundial.

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Las gradas en su nueva ubicación. Nótese el mojón fronterizo a la izquierda de la imagen.
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Uno de los fondos del campo de fútbol de San José de Pocitos

¿Hemos acabado ya? ¡No! Saltemos de nuevo a la otra orilla del Océano Atlántico. Concretamente al Reino Unido. Como cualquier aficionado al fútbol sabe, cada uno de los países constituyentes del reino tiene su propia selección de fútbol y su propia liga. Chester es una ciudad inglesa y como tal su club disuputa sus partidos en el sistema de fútbol inglés. Pero a un par de kilómetros del centro de la ciudad se encuentra el límite con Gales. Cuando los mandamases del Chester City decidieron cerrar el viejo estadio de Sealand Road y construir uno nuevo, escogieron un lugar justo en la frontera galesa. El límite se encuentra en la parte trasera de la grada principal, así que cada fin de semana los hinchas del Chester F.C., el club que sucedió al Chester City tras su desaparición en 2010, aparcan el coche en Inglaterra y cruzan a Gales para animar a su equipo. El estadio, sin embargo, tiene dirección postal inglesa porque la puerta principal se encuentra, por apenas unos pocos metros, en territorio inglés.

Pero esperad, que todavía no hemos terminado. Volvemos a cruzar el charco en dirección al continente americano. Nos vamos esta vez a la desembocadura del gigantesco Amazonas. Estamos en Macapá, capital del estado brasileño de Amapá. Allí encontramos el estadio Milton de Souza Corrêa, un pequeño recinto con capacidad para diez mil personas. Macapá está a más de 250 kilómetros de la frontera más cercana (con la Guayana Francesa), así que difícilmente podría tratarse de otro estadio binacional. ¿Cuál es su secreto entonces? La respuesta nos la da el nombre con el que se conoce popularmente el lugar: Zerão. Podríamos traducir la palabra como “Cerazo” o “Cero grande”. Y es que el estadio se encuentra justamente sobre el ecuador terrestre; la línea del centro del campo discurre de este a oeste exactamente sobre el paralelo cero, así que cuando se sortean los campos al inicio del partido los capitanes no escogen campo, escogen hemisferio. Y estación del año, también. Uno de los equipos está en el verano y otro en el invierno. El clásico cántico futbolero “Hola fondo norte, hola fondo sur” aquí adquiere una dimensión planetaria. No he encontrado ningún registro de un gol marcado desde más allá del mediocampo en el lugar, pero si alguna vez sucede será la única ocasión en la que se ha marcado un gol desde el otro hemisferio terráqueo. Desde, literalmente, el otro lado del mundo.

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Agradecimientos: A Marcelo Pericic, veteranísimo lector de este blog que me dio la idea y me facilitó cantidades ingentes de información.

Fuentes de las fotografías y más info:

Kostajnica: Mundo Deportivo, Sarajevo Times, Gioco Pulito (en italiano), Moj Kotor Varos (en croata googletraducido al inglés). En este vídeo de Associated Press aparecen algunos protagonistas. No se entiende nada porque está en serbio pero en la descripción del vídeo lo traducen al inglés.

El Arenal: El Mundo, Hispano Post, Barrancópolis.

Yacuiba: Infobae, Los Tiempos, Gobierno de Yacuiba, El Tribuno, Ejú.tv.

Chester: ABC, Wikipedia. En la página oficial del Chester F.C. publicaron una broma en April Fools (el día de los Inocentes anglosajón) indicando que la frontera anglogalesa se había movido para que todo el estadio estuviera en Inglaterra.

Zerão: Bola sin Manija, Wikipedia. Según estos últimos, el ecuador en realidad discurre a dos segundos (unos cincuenta metros) al sur de la línea que marca el centro del campo, pero, miren, nos da igual. Que los datos y la realidad no arruinen la poesía, o algo.

Si después de estas dos mil palabras quieres seguir leyendo sobre cosas-en-dos-países, ahí te van unas cuantas:

Un hotel donde puedes dormir con los pies en Suiza y la cabeza en Francia (estuve allí, y escribí su correspondiente relato).

Un campo de golf entre Suecia y Finlandia.

Una mesa de billar entre Estados Unidos y Canadá.

Una cervecería entre Holanda y Bélgica (en Baarle casi todo está en dos países).

Una biblioteca de nuevo entre Estados Unidos y Canadá.

Un casino donde Frank Sinatra se tiraba a Marilyn Monroe y cuya piscina estaba entre Nevada y California.

 

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9 thoughts on “Chutar desde Croacia y marcar gol en Bosnia. Estadios de fútbol en dos países.

  1. Toni 22-enero-2018 / 8:37 am

    Magnífico post como siempre.

  2. chamaruco 22-enero-2018 / 10:53 am

    Muy buena recopilación; pero hay una cosa con la que no estoy de acuerdo. En el ecuador no hay estaciones; las estaciones del año en la secuencia “primavera, verano, otoño, invierno” son un fenómeno climático exclusivo de las latitudes medias (y altas aunque en menor medida) del planeta en ambos hemisferios, siempre por encima de las líneas tropicales, debidos a la inclinación del eje terrestre. Por ejemplo cuando en España es verano, en Argentina es invierno; pero no tiene sentido hablar de verano e invierno en el ecuador y, como es lógico, el clima no cambia en absoluto en las zonas adyacentes a una línea en un campo de fútbol.

  3. enzoac 22-enero-2018 / 6:15 pm

    Excelente post, as usual.

    Sólo quiero corregir el hecho de que las entidades subnacionales argentinas se denominan “provincias”, “departamentos” se llaman justamente en Bolivia.

    Los departamentos bolivianos se dividen en provincias y las provincias argentinas en departamentos, normalmente (la provincia de Buenos Aires tiene “partidos”).

    Tampoco se acostumbra llamar “regiones” a las provincias, ya que cada una (por la enorme extensión de las mismas en Argentina) suele contener varias regiones, desde el punto de vista geográfico, humano o cultural.

    Solicitando se disculpe mi celo geográficox agradezco tu vuelta a estas lides.

  4. tucumano 22-enero-2018 / 6:27 pm

    Interesante, el que mas me llamo la atención es el de Argentina con Bolivia, ya que está relativamente cerca de mi casa (unas horas de viaje) Ojala puede llegarme alguna vez.

    Te sugiero que edites, donde dice “Departamento de Salta”, debe decir “Provincia de Salta”

  5. Zamba 22-enero-2018 / 7:10 pm

    Muy buena entrada, y también me sumo a la corrección de que Salta no es departamento sino provincia. Y ya que estamos en el tema Bosnio, sería interesante que le dediques una entrada a la compleja cuestión fronteriza del país. Bosnia y Herzegovina está dividido en dos entidades subnacionales, una bosnia y la otra serbia, los dos grandes enemigos de la reciente guerra de los balcanes. Incluso la capital Sarajevo está dividida en dos, por lo que sólo hay que cruzar una calle para pasar de un “país” a otro. Lo curioso es que, desde pleno centro histórico de Sarajevo, un bosnio debe caminar solamente 1,5 kilómetros colina arriba para encontrarse con un su enemigo (serbio) en la entidad República de Srprska (territorio serbio), aunque el país siga siendo Bosnia y Herzegovina; y esto después del mayor asedio de la historia moderna, ocurrido hace menos de 25 años. Y en Croacia (otro de los contendientes de la guerra, en la que por momentos no hubo dos bandos sino tres) también hay situaciones curiosas con lo territorial: para moverse entre las dos ciudades más turísticas de Croacia (Split y Dubrovnik) hay que enseñar el pasaporte dos veces, una para entrar en Bosnia y Herzegovina (la Federación de Bosnia y Herzegovina, bosnia) y la otra ocho kilómetros más adelante, para volver a cruzar a Croacia. Perdón por extenderme en el comentario (si bien es un resumen repleto de lagunas) pero es un situación muy, muy compleja e igualmente tensa. Saludos, maravilloso el blog

  6. Karji 23-enero-2018 / 12:52 am

    Como siempre, buenísimo post ¡enhorabuena Diego!
    En el caso de Chester, el partido de fútbol podría tornar en drama ya que sigue vigente la ley que dice que se puede matar a un galés pasada la medianoche dentro de las murallas de la ciudad y con un arco y una flecha.
    Vean, vean, que lo dice la BBC: http://news.bbc.co.uk/2/hi/uk_news/wales/6204511.stm
    “It is no more relaxing for the Welsh if they make another expedition just across the English border, to Chester.
    There, an ancient law says Welsh people can be shot with a bow and arrow inside the city walls and after midnight.”
    Afortunadamente los partidos, aún de máxima rivalidad, suelen terminar saltándose esa y otra ley. ¿Cual? La que dice que “It is illegal to be drunk on licensed premises”, vamos que es ilegal estar borracho en el pub.
    Por otro lado, este post lo puedes poner también con el tag de aerotrastornos….sí sí: el Chester FC juega a 4 millas del estadio del “Airbus UK FC” https://goo.gl/maps/Z3Wm93Qmocn
    Afortunadamente juegan en ligas diferentes, uno la inglesa y otro la galesa, no vaya a ser que cumplan la ley y tengamos una tragedia.
    El caso es que a sólo 4 millas del pequeño estadio de tu post se hacen las alas de Airbus, vamos que “the world flies on our wings”: https://www.gettyimages.fr/detail/photo-d'actualité/pair-of-airbus-a330-wings-are-removed-from-a-hangar-photo-dactualité/102366724?#pair-of-airbus-a330-wings-are-removed-from-a-hangar-at-the-airbus-sas-picture-id102366724.
    Las del A380 salen en barco por el “river Dee”, las del resto de modelos viajan en avión para después realizar el montaje final en Tolosa, Hamburgo o Mobile…pero eso es otra historia ; o )

  7. Andrés 23-enero-2018 / 4:27 am

    Otra curiosidad, aunque no es internacional, es el Estadio Corneprat propiedad del Espanyol de Barcelona ya que la exacta mitad del campo de juego divide las ciudades de Cornellá de Llobregat y El Prat de Llobregat y la duda que planteaba es ¿si un jugador patea desde atrás del campo de juego y marca un gol a que ciudad le corresponde anotar la autoría? ¿Se debe calificar el arco de la ciudad donde se cuenta el gol o el pie del pateador que posiblemente no haya pisado la localidad vecina? .
    Un abrazo, excelente el informe

    • fm 23-enero-2018 / 9:21 pm

      Un caso similar, aunque no juega ningún equipo habitualmente, es el “Estadio Olimpico de La Cartuja” entre Sevilla y Santiponce.

  8. Marcelo 25-enero-2018 / 4:41 am

    Hola Diego, la entrada ha sido excelente, gracias por tomar la.idea de este humilde lector y permitirnos ser un poco parte.
    Saludos desde Argentina !!

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