Los últimos territorios que fueron comprados en el mundo

El pasado 17 de agosto, en pleno desierto noticioso estival, nos desayunamos con la noticia de que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, había propuesto a miembros de su equipo la compra de Groenlandia. No era la primera vez que un presidente norteamericano se planteaba dicha adquisición, ya lo hicieron en 1946 y la respuesta danesa también fue negativa. El interés estratégico de Estados Unidos (o de cualquier otro país, ya puestos) en Groenlandia es evidente en plena batalla por el Ártico y sus recursos, pero la razón última por la cual un presidente de Estados Unidos filtra una información así es asunto de los trumpólogos y otros comentaristas políticos. En 2019 es difícil, por no decir imposible, transferir la soberanía de un país a otro simplemente entregando un cheque con el suficiente número de ceros. Las compras de tierra son habituales (una empresa de Corea del Sur posee la mitad de la tierra cultivable de Madagascar, por ejemplo), pero los intercambios de territorios por dinero contante y sonante son algo del pasado. Tanto es así que hace más de sesenta años de la última vez que sucedió, y ha sucedido menos de una decena de veces en los últimos dos siglos. Repasemos la lista de los últimos territorios que trasladaron su soberanía a cambio de un puñado de billetes

Nota previa: en esta lista se incluyen únicamente las transferencias de soberanía no relacionadas con guerras, aunque se pagara por el territorio. Es el caso, por ejemplo, de Filipinas, que fue transferida a Estados Unidos en 1898 por el gobierno español a cambio de 20 millones de dólares, pero después de haber perdido la guerra hispanoestadounidense, o de la mayor parte del territorio Mexicano que fue a parar a manos de Washington tras el tratado de Guadalupe-Hidalgo

Territorio de la Luisiana: Francia –> Estados Unidos, 1803. 15 millones de dólares

La colonización francesa en América del Norte comenzó en 1534 con la exploración del Golfo de San Lorenzo. En el siglo XVIII el territorio francés rodeaba casi por completo a las originales trece colonias. En 1762 Francia le entregó a España la soberanía de la Luisiana (un distrito de Nueva Francia que más o menos equivalía al valle del Misisipí); en total algo más de dos millones de kilómetros cuadrados para evitar la pérdida de sus territorios canadienses tras la Guerra de los Siete años. Apenas 40 años después Napoleón revirtió esa cesión a cambio de entregarle la Toscana a España, quedando los españoles como unos pardillos, y aún más cuando un año más tarde el emperador francés le ofreció el mismo territorio a los ya independientes Estados Unidos, que lo compraron, no sin cierta reticencia por parte de algunos congresistas, por 15 millones de dólares de la época. La compra supuso doblar la superficie del país de la noche a la mañana, aunque la población total del nuevo territorio estadounidense apenas alcanzaba los 50.000 habitantes. El territorio comprado entonces pertenece hoy a quince estados y dos provincias canadienses diferentes.

Florida: España –> Estados Unidos, 1819. 5 millones de dólares

A principios del siglo XIX España se enfrentó a la rebelión generalizada de sus colonias americanas, que acabaron con la independencia de la mayoría de ellas. Sin demasiado presupuesto para mantener la Florida, se decidió venderla a los Estados Unidos, que ambicionaban ese territorio y ya habían avanzado en su conquista de forma evidente. La venta también sirvió para fijar los límites entre la Nueva España (lo que hoy es México) y Estados Unidos. México se independizó seis meses más tarde de la firma del tratado y el límite fue reconocido por ambos países. Hoy la mayor parte de la Florida española es el estado de Florida excepto su extremo occidental, que pertenece a Alabama, Misisipí y Luisiana

Venta de la Mesilla: México –> Estados Unidos, 1854. 10 millones de dólares.

Las ambiciones territoriales de Estados Unidos dieron como resultado la independencia de Texas, primero, y la guerra mexicano-estadounidense, después. Dicha guerra, que duró dos años, terminó en 1848 con la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo, que supuso para México la pérdida del 55% de su territorio. Unos años más tarde, y debido al interés estadounidense en la construcción de un ferrocarril transcontinental, el gobierno de Washington le propuso a México la compra del norte de los Estados de Sonora y Chihuahua. La propuesta fue trasladada al gobierno mexicano por James Gadsen, embajador useño, y de ahi que en EE.UU. se conozca como “Compra de Gadsen” a la adquisición. En total fueron 76.850 km2 que hoy pertenecen a Arizona y Nuevo México.

El territorio adquirido en 1854, en os estados de Arizona (izquierda) y Nuevo México
Mapa de México en 1853. En rojo, el territorio vendido a Estados Unidos

Alaska: Rusia –> Estados Unidos, 1867. 7,2 millones de dólares

A estas alturas queda bastante claro que un porcentaje importante del territorio actual de Estados Unidos fue comprado directamente a otros países (algo menos de la mitad, sin contar lo obtenido de México en el Guadalupe Hidalgo). La última gran compra fue la de América Rusa, una colonia del Imperio Ruso fundada a principios del siglo XVIII y que se dedicaba al comercio de pieles de foca y nutria en su inmensa mayoría. Rusia se la vendió a Estados Unidos porque no tenía forma de defenderla ante una hipotética invasión británica; en Estados Unidos la compra fue recibida mayormente con agrado (a quién le molesta sumar millón y medio largo de kilómetros cuadrados a su territorio) pero también con escepticismo y en algunos casos, burlas. “La nevera de Seward” o “El jardín de osos polares de Johnson” fueron algunos de los epítetos usados por la prensa para denigrar la adquisición. En total residían unas 50.000 personas en el territorio, un 80% de ellas inuits. El descubrimiento de petróleo en el norte del Estado en los años 50 del siglo XX convirtió los siete millones de dólares pagados por Alaska en una auténtica ganga.

San Bartolomé: Suecia –> Francia, 1878, 320.000 francos

San Bartolomé fue colonizada por Francia en la década de los sesenta del siglo XVIII. Veinte años después Suecia aceptó la isla como pago por los derechos de comecio de la flota francesa en el puerto de Gotemburgo. A principios del siglo XIX el parlamento sueco transfirió la propiedad de la isla a la fortuna personal del Rey Carlos XIII, pero apenas treinta años después este cambio fue revertido. El mantenimiento de la colonia sobrepasó con mucho los beneficios obtenidos por ésta, así que Suecia le propuso a Francia su devolución, que se produjo en 1878. Gustavia, la capital, que había sido fundada con el nombre de Le Carénage y renombrada en honor del rey Gustavo III de Suecia, no recuperó su antiguo nombre y permanece hoy como testimonio del dominio sueco de la isla.

Islas Marianas, Carolinas y Palaos. España –> Alemania, 1899, 25 millones de pesetas

La Guerra Hispano-Estadounidense de 1898 finalizó con la pérdida de las colonias españolas de Cuba, Puerto Rico, Guam y Filipinas y su entrega a Estados Unidos. Las últimas colonias españolas fuera de África eran entonces las Marianas (actualmente Marianas del Norte), Palaos y las Carolinas (hoy parte de Micronesia). Sin la presencia española en Filipinas mantener dichas colonias carecía de sentido, por lo que se llegó a un acuerdo con Alemania, cuya flota era la única capaz de rivalizar con la británica, y se le vendieron las islas por 25 millones de pesetas de la época. Corre por Internet la leyenda de que cuatro islas no fueron incluidas en el tratado y por tanto siguen siendo españolas, pero me temo que es eso, una leyenda.

Las islas Marianas del Norte y las Carolinas

Indias Occidentales Danesas, Dinamarca –> Estados Unidos, 1917. 25 millones de dólares

A lo largo de los siglos XVI al XVIII numerosas naciones ocuparon territorios en el continente americano. Además de las cuatro grandes potencias (España, Portugal, Reino Unido y Francia) un puñado de naciones europeas instalaron pequeñas colonias, algunas de las cuales permanecen hoy. Dinamarca conquistó cuatro islas llamadas Santo Tomas, San Juan, Santa Cruz e Isla del Agua entre 1678 y 1714. Con una economía basada en la esclavitud, la abolición de esta en 1848 dañó la economía de las colonias hasta tal punto que a Dinamarca dejaron de resutarle interesantes. Así que empezaron a buscar comprador, y encontraron a Estados Unidos y su larga historia de compra de territorios. El 31 de marzo de 1917 Washington asumió la soberanía de las islas, que pasaron a llamarse Islas Vírgenes Estadounidenses.

Territorio de Jänikoski-Niskakoski. Finlandia –> Unión Soviética, 1947. 700 millones de marcos fineses

Durante la II Guerra Mundial Finlandia y la Unión Soviética se enfrentaron en dos guerras, conocidas como Guerra de Invierno y Guerra de Continuación. Pese a provocar una cantidad desmesurada de bajas en el ejército soviético, Finlandia perdió ambas contiendas, y con ella un porcentaje bastante elevado de su territorio (más del 10%), que contenía también un tercio de su capacidad de generación eléctrica. Unos años después la URSS reconstruyó una de las centrales eléctricas del río Paatsjoki, originalmente en territorio finés, pero se vio que el pantano resultante iba a cruzar la frontera, así que le propuso a Finlandia la compra de 176 kilómetros cuadrados de su territorio, que cambiaron de manos en 1947.

El territorio comprado por la Unión Soviética, en rosa

Gwadar. Omán –> Pakistán, 1958. 5,5 millones de rupias.  

En 1783, en el contexto de guerras civiles en el sultanato de Mascate, uno de los sultanes derrotados recibió el mando de Gwadar, hasta entonces regido por una serie de tribus locales. Poco después recuperó el trono omaní y Gwadar pasó a formar parte del sultanato, en el que permaneció durante casi dos siglos, incluyendo la colonización inglesa de la India y Pakistán. Diez años después de la independencia Islamabad recuperó la soberanía sobre el puerto a cambio de cinco millones y medio de rupias, que en euros de hoy en día no sé cuánto serán, pero muchos. Hasta hoy es el último caso de compra de un territorio soberano por parte de otro país. ¿Volveremos a ver compraventas de territorios como en los viejos tiempos? ¿Anuncios en la prensa de “se vende desierto por no poder mantener”?  ¿”Cambio isla desierta por cabaña en el monte”? El tiempo dirá.

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7 respuestas a “Los últimos territorios que fueron comprados en el mundo

  1. Karji 3-septiembre-2019 / 10:05 pm

    A ver, que nos escaqueas las Filipinas, Puerto Rico, Cuba y Guam porque fueron el resultado de una guerra…pero en contra de lo que suele pasar el que pagó no fue el país que perdió si no el que ganó la guerra.
    Y técnicamente hay quien dice que en el caso de Puerto Rico el tratado no se ratificó en las Cortes y por tanto no es vinculante.

    ¿Como ejemplos valen también los regalos?
    Tienes por ahí una isla de la RDA que Cuba les regaló en el Caribe, y estaban también los egipcios con que si les regalaban una isla a los saudíes en el mar Rojo.

    Anyway, as usual, chapó por el blog.

    • cachas esp 4-septiembre-2019 / 10:05 am

      “Anyway, as usual, chapó por el blog.”
      ¿No te alimentaron bien de niño? Tienes un problema con el idioma..

  2. eceppece 9-septiembre-2019 / 11:08 pm

    Sin ánimo de crear polémico, retomo lo de los territorios perdidos por España tras el Desastre del 98.

    Asumo lo de que, a pesar de haber cobrado por ellos, son consecuencia de una contienda, y como el autor del artículo establece las bases de lo que debe entrar o no en su artículo, pues me parece correcto que no aparezcan.

    Lo de Florida no lo conozco también, pero juraría que también fue consecuencia de contienda con los mismos EEUU,, por lo que no debería aparecer igualmente. Pero esto me hace dudar así que tendré que releer la historia de la Florida para informarme mejor.

    Lo de Puerto Rico si se ratificó en Cortes, junto con las Filipinas y Guam (¿olvido usano de la miríada de islas del Pacífico o simple desinterés?), lo diferente entre Puerto Rico y Filipinas es que, mientras en el caso de las Filipinas se indicaba unos límites haciendo referencia a las líneas de longitud y latitud, (o sea una zona del mapa dentro de la cual todo lo que había pasaba a los EEUU), en el caso de Puerto Rico, no se delimitaba tal zona, indicando tan sólo el nombre de Puerto Rico e islas adyacentes. Mi teoría de esta diferenciación es que mientras que en el Caribe, las posesiones españolas (y del resto de países) eran meridianamente claras, en el Pacífico, sobre todo al sur de las Filipinas, estaba en disputa todavía a finales del XIX. Los límites de Inglaterra, Holanda y España chocaban en esa zona, más concretamente en la isla de Borneo. Aconsejo leer la biografía del obispo gaditano que inspiró a Salgari la creación de Sandokán.

    Lo que SÍ ocurrió un año después del tratado “impuesto” de paz por los EEUU a España, por el que “vendíamos” las Filipinas, es la venta de dos pequeñas islas, que se produjeron (tras su ratificación en Cortes) en 1901, por lo tanto ya en pleno siglo XX. Son las islas de Cagayán de Joló y Sibutú, ambas pegaditas a la isla de Borneo y actualmente parte del territorio de Filipinas.
    Parece que un funcionario español detectó a través de la prensa la ocupación por barcos de la marina estadounidense de esas dos pequeñas islas, y comprobó que se encontraban fuera de los límites impuestos por los usanos en el tratado de Paz de París. Por lo que España reclamó esos territorios a los EEUU con un canje de notas bastante curioso, que culminó con otro tratado distinto, en este caso de cesión (ya no por mor de una contienda, por lo que creo que deberías incorporar estas islitas en tu artículo), a cambio creo recordar de 100.000 dólares.

    En cuanto a esas otras cuatro islas que nombras, es cierto que existe una teoría de la década de los 50 creo, con libro y con reunión de los ministros de Franco incluso para estudiar el tema, que más o menos es similar al caso anterior pero, sin ninguna consecuencia práctica ni demostración verídica de que existan o existieran (en esa zona del Pacífico algunos atolones han desaparecido por la subida del mar), por lo que no llegó a concretarse en nada, como sí lo hizo en el caso de las islas filipinas “olvidadas” en el tratado de paz.

    Fuentes:

    Cuarteroni y los piratas de los Mares del Sur – Alicia Castellanos – Ed. Silex

    Spiegazione e Traduzione dei XIV quadre relativi alle isole di Salibaboo, Talaor….. – Capitano Carlo Cuarteron – Google Books

    Territorios de Soberanía española en Oceanía – E. Pastor y Santos – CSIC

    Tratado de cesión de Sibutú y Cagayán de Joló – Gazeta de Madrid de 24/08/1901 – Colección histórica del BOE

    Tratado de Paz de París – Gazeta de Madrid de 03/05/1899 – Colección histórica del BOE

    Imperialismo, relaciones internacionales y derecho internacional en Extremo Oriente (Filipinas) – Luis Eugenio Togores Sánchez

  3. Andrés 12-septiembre-2019 / 3:06 am

    Pregunta: la isla de La Linea no fue adquirida por Kiribati a Estados Unidos en la década del 70? Era una de las ultimas ventas territoriales según creía.
    Un abrazo y seguimos disfrutando del blog.

  4. eceppece 22-septiembre-2019 / 9:51 pm

    He repetido, lo siento, me lié con lo de la conexión y no ví que ya estaba cargado el comentario. Lo siento de nuevo.

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