Hace unos días nos juntamos en Madrid cuatro entusiastas de la geografía bizarra y los viajes disfuncionales. A saber, Javi (a.k.a. Sherlock), Coke González, el Mapache sifilítico de las bandeas y yo mismo. A todos ellos les conozco en persona desde hace más de diez años, y digitalmente al menos un par más. Fue un día de lo más entretenido, desayunamos chocolate con churros en San Ginés como buenos turistas, y luego nos fuimos a Segovia, para acabar el día pelándonos de frío en el Monasterio de El Escorial. Durante el día abundaron los chistes increíblemente malos, los juegos de palabras absolutamente delictivos y los insultos tan despiadados como cariñosos que sólo los viejos amigos se dedican unos a otros sin ningún pudor. Un buen día, en resumen. Un día que sólo existió porque este lugar existe.

Hace un año escribí una entrada larguísima (más de dos mil palabras) conmemorando los quince años de Fronteras. Fue una de las entradas más comentadas del año. Muchos viejos amigos se pasaron a saludar, y me encantó leerlo. Lo cierto es que si soy sincero Fronteras está muy lejos, en cuanto a tráfico se refiere, de lo que llegó a estar hace diez años. Salvo los días en que publico algo y aparece en portadas de agregadores o tuits virales, es raro el día que pasan por aquí más de setecientas personas, cuando en 2014 la media estuvo por encima de las tres mil. Si hablamos de comentarios, la cosa no está mucho mejor, es rara la entrada que consigue seis o siete cuando lo normal hace diez años eran veinte o así. En parte se debe a que la mayoría de los lectores veteranos llevan ya mucho tiempo y no suelen comentar, y en parte a que Google envía un 15% de la gente que enviaba allá por 2014.
¿Es relevante esto? Es una pregunta con dos respuestas, o son dos preguntas diferentes. ¿Es relevante Fronteras? Para mi sí. Disfruto escribiendo, y ahora que efectivamente voy a los sitios de los que hablo, la verdad es que aún más. En cada aniversario he citado a Bryce Echenique cuando dijo que «Escribo para que me quieran», y sigue siendo así. Me gusta que me lean, no escribo para mi mismo, para eso escribiría un diario: «hoy me han rechazado 17 tías en Tínder«, mira, gracias, pero no. El caso, que como a cualquiera que alguna vez le hayan retuiteado algo más de mil veces, me gusta que lo que perpetro en este lugar se difunda por ahí. Es un hobby, sí, en estos dieciséis años quizá he ganado 500 euros en total con publicidad contextual, pero la verdad es que me he gastado más pagando el dominio y sobre todo el peaje de WordPress para que vosotros, lectores, no veáis publicidad. Pago para vuestra comodidad visual, imaginad lo mucho que os valoro. Desgraciaos.
Decía en el párrafo anterior que hay dos respuestas a la pregunta acerca de la relevancia del tráfico en Fronteras. Lo cierto es que por mucho que escriba para que me quieran/lean, lo voy a seguir haciendo incluso aunque el volumen de gente que pase por aquí baje. Pero sí que quiero agradecer públicamente cada comentario que me dejáis; me reconforta con todas las horas que paso frente al teclado o retocando fotos para hacerme parecer más estilizado, sin ningún éxito apreciable. Es la gasolina que mi frágil ego necesita para seguir subsistiendo.
Este último año he viajado más que cualquier otro año en toda mi vida. En total y según he podido comprobar en mi cronología de Google, dormí 87 noches fuera de Barcelona, casi tres meses completos, y visité 24 países diferentes, 16 de ellos por primera vez. La visita a tres de esos países fue narrada a lo largo de como dieciséis mil palabras (Abu Dabi, Kuwait, Dubái, los enclaves de Omán, y un pueblo abandonado en el desierto), y eso que sólo fueron diez días de viaje en total. También conté algunas visitas a ciudades europeas (Nápoles, Skopje, Venecia, Zagreb) y a algún territorio raruno (Åland), además de recuperar algunos viajes del año anterior (Montenegro, Dubrovnik) Uno de mis textos favoritos del año es el que escribí sobre La Fontañera; por lo que fuera provocó cierto revuelo entre los habitantes de ese trozo de La Raya y acabé teniendo una divertida discusión en los comentarios. Este año volví a la misma casa fronteriza para despedirme de Tamara, que la vendió. Quizás vuelva a ir de nuevo en 2024 para conocer al nuevo dueño.
Ciertamente esto es cada vez más un blog de viajes clásico que una sucesión de curiosidades geográficas. Pero es porque ahora me puedo permitir ir al culo del mundo a ver esas mismas curiosidades geográficas, y claro. Mola más. Tengo a medio escribir aproximadamente dos docenas de artículos sobre el resto de viajes de 2023, pero también tengo ya varios viajes planeados para 2024. Curiosamente, por ahora ninguno de ellos es un viaje en solitario. No sé si el lector medio de Fronteras acostumbra a viajar sólo, yo sí, es, a mi gusto, la manera más refinada de hacerlo; todo viaje es simultáneamente un viaje interior y qué mejor manera que hacerlo a solas con los propios pensamientos. Viajar solo me encanta, pero me gusta un 10% de lo que me gusta viajar con gente, y un 1% de lo que disfruto cuando viajo con mis hijos, Al final lo bonito de esta vida está en compartir, y compartir tiempo, risas y conversaciones con la gente a la que quieres está muy por encima de cualquier significado profundo que se le quiera otorgar al hecho de viajar.
Nada más por hoy. Este lugar ha cumplido ya dieciséis años, y mi intención es que se mantenga al menos hasta la mayoría de edad. En las postrimerías de la efímera época en la que parecía que los blogs iban a ser el futuro leí una frase (de Enrique Dans) que afirmaba que no se escribe con las manos sino con los pies: se escribe de lo que se vive, de lo que se lee y de lo que se hace, no de lo que se sabe. Alguien dijo una vez que la mejor manera de aprender sobre algo es escribir un libro sobre ello. Y yo quiero aprender sobre el mundo en el que vivimos. Habrá que pateárselo. Y contarlo. Que ustedes lo disfruten.
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Me confieso culpable de leerte y no dejar un triste like de aprobación. Y fíjate, siendo como eres mi blog de cabecera. Tu musa merece más repercusión de la que estás teniendo, enhorabuena i sigue contándolo!
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Jajaja, no es problema. La idea es seguir, desde luego. Permanezcan en sintonía
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Felicidades, Diego!
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Un auténtico placer formar parte de este largo viaje que es el blog y que es la vida. Porque la vida es un viaje. Y el blog es de viajes. Así que la vida es un blog. Y un placer. El viaje es un blog de vida y un placer. Empanadilla de Móstoles.
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JAJAJAJAJAJAJAJA ve aprendiendo coreano (me la agarras con la mano)
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Por cierto, HAY que ir a conocer al nuevo dueño a La Fontañera.
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Felicidades. Por suerte soy un suscriptor desde hace tiempo.
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Me encanta este blog. No dejes de escribir en él por muchos más años
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Me hubiera gustado compartir la jornada con vosotros. Eso sí, mejor en otoño que en invierno: menos frío, y todos los colores del mundo en las hojas de los árboles de Segovia, que se vuelven de oro después del verano. Otra cosa: falta el menú del almuerzo, y dónde fuisteis a comer. El chocolate con churros da fuerzas para aguantar la mañana, pero a mediodía…
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Judiones de la Granja y cochinillo, obviamente. No en Cándido, que es carísimo y había que reservar con semanas de antelación, pero sí en un mesón tradicional castellano junto a la calle principal de la ciudad.
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¿Y merienda en El Escorial?
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¡MÁS chocolate con churros!
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Yo soy de los que lee siempre, desde hace muchos años… y jamás comenta. Pero bueno, en esta entrada me sentí un poco culpable y decidí hacer un esfuerzo. ¡Felicidades y larga vida al blog!
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Jajajaja, con leer ya va bien. ¡Gracias!
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Siempre me termina dando escalofríos pensar la escasísima diferencia de edad entre el blog y yo.
En abril cumplo los 20…
También me hace poner a pensar que este blog lo habré descubierto quizá con 13 o 14 años, no recuerdo exactamente, y fue con una entrada de febrero de 2024. Apenas estaba en jardin de infantes cuando se publicó.
Felicidades por los 16 años de blog.
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Supongo que te refieres a Abril de 2014, todavía no publico entradas a futuro :-D. ¡Gracias a ti por leer desde tan tierna edad!
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Lo divertido es que no era de 2014, sino de 2008.
Como confundí esos dos años, no me preguntes.
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Felicitaciones, Diego! Por algunos 16 años más.
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Muchas felicidades al mejor blog, madre mia ya 16 años!!
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Sigue con el blog. Mola. Te lo pasas fetén haciéndolo. Nos lo pasamos chipén leyéndolo. Y hasta te perdonamos que seas del Madrí.
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Desde que descubrí este blog hace cerca de 8 años, se volvió mi blog de cabecera. Me atrapó desde el primer momento y no paré de ver entradas anteriores sino hasta haber terminado con todas. Mucho tiempo estuve en la estadística de los que solo llegaba a disfrutar de la redacción sin dejar comentario, pero después de la prolongada sequía en la pandemia, me prometí no solo comentar cada entrada sino compartirla con otros de mis amigos frikis de la geografía. muchas gracias por todos estos años compartiendo tu pasión con nosotros, tus malagradecidos lectores. Ojalá que esta bonanza y abundancia de viajes de la que estas gozando te traiga por el continente americano muy pronto y desde luego a México, que de peculiaridades geográficas estamos bastante sobrados. Desde ya me puedes ir apuntando para la preventa de tu primer libro, no dudes en hacerlo.
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¡Muchas gracias, Marius! Alguna que otra vez he hablado de México, pero mi favorita es aquella en la que descubrí un pueblo llamado… Fronteras https://fronterasblog.com/2011/10/31/un-pueblo-llamado-fronteras/
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Felicitaciones.
Te leo desde hace unos 10 años y si he dejado más de 3 comentarios es mucho.
Saludos desde un pueblo recóndito de la Provincia de Buenos Aires profunda, República Argentina.
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Tienes suerte de que soy uno de los ciento cincuenta españoles que saben que la Provincia de Buenos Aires no es la Ciudad de Buenos Aires y que ésta no forma parte de aquella…
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Ni likes ni comentarios por mi parte pero, desde hace años, tu blog está en la pantalla de inicio de mi móvil. Me encanta leerte. Espero que por muchos años más.
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Muy agradecido, Javier. Yo también lo espero
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Muchas felicidades, Diego. Se está muy a gustito aquí en tu blog, así que te animo a seguir entreteniéndonos durante muchos años más a esta panda de desgraciaos.
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Grande Diego!! Es un placer leerte y viajar de forma virtual contigo… Ojalá sigas por mucho tiempo más con esas ganas, y que tu entusiasmo sea contagioso…
Un abrazo desde Montevideo!!
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Digamos que de momento he renovado para la temporada 2024 xD
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Un año más al pie del cañón! Un abrazo!
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Es un blog que leo religiosamente cada vez que publicas, el mejor rezago de una época del internet que a mí me generó mucha ilusión.
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Desde el lejano Chile en medio del insomnio, te leo, me entretienes y me haces soñar en lugares peligrosos, entrañables y ridículos. Ven a vernos.
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Querido Diego, compañero de tantos años. Tengo que contarte algo: por mucho tiempo tuve un ridículo y absurdo problema para subscribirme a la newsletter, porque cuando me hice la cuenta de WordPress algo falló, y entonces no podía entrar, pero tampoco podía hacerme una cuenta nueva porque me decía que ese usuario ya existía, y tampoco funcionaba lo de recuperar cuenta… En fin, que ese sencillo trámite me hizo sentir como un abuelo con un móvil nuevo. Y era un rollo, porque a la constante frustración que experimentaba se sumaba el tener que entrar periódicamente a ver si había entradas nuevas.
Entoces dije: «Para chulo yo. A mí no me va a ganar WordPress». Le pregunté al chatGPT cómo podría recibir notificaciones en Telegram de tus entradas, me enseñó, lo hice y… ¡Tachán! Resulta que existe un canal en Telegram desde hace casi un año con el nombre Fronterasblog.
No te lo dije desde el principio, porque tenía serias dudas de que eso fuese a funcionar, pero así ha sido.
Por supuesto que me encantaría traspasártelo para que hagas con él lo que mejor te parezca. El canal es https://t.me/fronterasblog
Un fuerte abrazo, siempre vuelvo y vuelvo a tus interesantes y divertidas entradas. Los frikis de la Geografía te debemos mucho.
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¿Puede ser que acabe de leer este mensaje? Totalmente.
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¡¡Grande, Diego!!
Pues ya me dices: si te parece borro ese canal de Telegram, o (lo que me gustaría) te traspaso la propiedad para que lo puedas usar a tu antojo. De momento es un sistema automático que cuelga enlace a las nuevas entradas a través del feed.
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