Me quedo con tu matrícula: un viaje alrededor del mundo a través de las placas de los coches

Las matrículas de los vehículos pertenecen a esa categoría de objetos que son simultáneamente burocráticos y sugerentes, como las pantallas de destinos de los aeropuertos o la señalización geográfica de las autopistas. Una matrícula es en esencia un objeto puramente administrativo, cuya utilidad es identificar un vehículo determinado y a su dueño, certificar que la maquinaria del Estado ha dado su visto bueno para su circulación. Pero también es más que eso. Un automóvil extranjero es como un pedacito de otro país circulando por nuestros caminos. Cruzarse con un coche, una moto, o una autocaravana con una matrícula extranjera nos evoca el recorrido que habrá realizado el vehículo desde su hogar hasta la calle donde lo vemos aparcado o el cruce donde nos lo topamos. Nos inspira preguntas y nos sugiere itinerarios, y más cuanto más lejano es el país de procedencia del vehículo.

Una furgoneta marca Toyota matriculada en Iowa y fotografiada en Sitges (Barcelona)

En mi ciudad, Barcelona, es extremadamente común encontrar coches de casi cualquier país Europeo. Suelo fotografiar sus matrículas para añadirlas a una colección de fotos que comparto con mi hijo mayor. En el último par de años me he cruzado coches de Malta, las Islas Feroe o las Repúblicas Bálticas, además de varias decenas de miles de vehículos franceses, alemanes o italianos, que en algunos lugares turísticos de la costa catalana son mayoría durante los meses de verano. Pero también me he encontrado una furgoneta de Ohio o un deportivo de Kazajistán, por poner un par de ejemplos. La visión de esos coches me invita automáticamente a imaginar por qué su dueño habrá traído su vehículo hasta tan lejos, cómo será el lugar de donde procede o cuál habrá sido su itinerario. ¿Habrá venido en barco? ¿Le habrán hecho muchas preguntas en la frontera? ¿Regresará por otro camino diferente? ¿Podría ir yo hasta su país en mi monovolumen familiar, con sus sillas infantiles y su colección de juguetes, DVDs fuera de sus fundas y botellas de agua vacías esparcidos por el suelo?

Un Porsche kazajo fotografiado en un semáforo de la Plaza Cataluña de Barcelona
matricula chicago
Un Mini Cooper con matrícula de Illinois fotografiado en el Paseo Marítimo de Sitges (Barcelona)
Coche con matrícula de Argelia localizado también en Sitges. Las matrículas argelinas son de las pocas que utilizan únicamente números, sin letras de ningún tipo.

Mención aparte merecen las matrículas con bandera. Son como pasteles con guinda. Combinan la sugestión de las tierras lejanas con la exaltación de las banderas nacionales y la espesura burocrática de los decretos ministeriales. Los vehículos de la Unión Europea circulan todos con su código de país en la matrícula (bueno, todos no: en el Reino Unido, como son un poco raritos nunca llegó a ser obligatorio), pero en algunos lugares además añaden una minúscula enseña nacional que lleve los colores patrios dentro y fuera del país. Es una reafirmación, tal vez innecesaria, de la pertenencia del vehículo a un Estado concreto, la proclamación a los cuatro vientos del poder de la nación sobre sus habitantes, una muestra, quizás, de patriotismo sobre ruedas. O tal vez es únicamente un elemento decorativo, un añadido colorista que permite identificar más fácilmente aún a los coches ajenos al país. En Fronteras, quede constancia, estamos a favor tanto de las banderas en matrículas como del uso indiscriminado del Nos mayestático.

Matrícula británica con la bandera y el código de país de Gales (Cymru, en galés). Fotografiada en Sitges (Barcelona)
Matrícula moldava avistada en Sitges. La mayoría de los países seuropeos, excluyendo micronaciones, utilizan el formato estándar de la Unión, estén o no dentro de ella.
matricula noruega
Matrícula noruega cazada en Sitges. Para fotografiarla, mi hijo mayor y yo perseguimos en nuestros patinetes por todo el pueblo al todo terreno que la portaba, en una persecución que, de, haber sido filmada, formaría parte de la historia del cine. O de la de Youtube al menos. Me gustaría saber qué pensaba el noruego dueño del coche al ver por el retrovisor a un señor con sobrepeso y a su hijo de siete años patinando furiosamente tras él.
matricula malta
Matrícula de Malta fotografiada en un aparcamiento subterráneo en Plaza Cataluña (Barcelona)

La identificación de un vehículo con el país que le expidió su matrícula en ocasiones causa ciertos problemas. En algunos países con importantes movimientos nacionalistas la mera presencia de la letra que identifica al país en la matrícula (no digamos ya la bandera) les resulta molesta  a los movimientos regionales. Pasó en Bélgica, donde al adoptarse el estándar de la Unión Europea con banderita pluriestrellada y la letra identificativa del país (B) en un costado de la chapa, el partido independentista flamenco protestó exigiendo matrículas propias para Flandes con el código VL. Pasó también en Cataluña, donde el gobierno regional catalán colocó una pegatina con las letras CAT sobre la E de España en los coches oficiales (que fueron, lógicamente, multados por ello). Las chapas de los coches son, también, un ladrillo en la construcción de aquello que llamamos Estados-Nación.

Matrícula de numeración antigua francesa grabada en una placa española (ilegalmente, con toda probabilidad). Fotografiada en Carcasona, Francia.

No es de extrañar, por tanto, que las matrículas sean también parte del campo de batalla cuando dos legitimidades entran en conflicto. Kosovo se independizó de Serbia en 2008, tras nueve años bajo administración de las Naciones Unidas. Durante esos nueve años, fue la administración de la ONU la que emitió las placas de matrícula de los vehículos kosovares. Un par de años tras la independencia el ministerio del ramo decidió dar un paso más en la construcción nacional y adoptó el modelo europeo: franja azul con las letras RKS, y escudo del país entre el código de zona y la numeración. Las matrículas de la ONU eran admitidas en Serbia, junto con las emitidas por Yugoslavia antes del 99. Sin embargo, las nuevas, obligatorias desde 2011 bajo pena de multa, están vetadas más allá de Mitrovica. Cuando un vehículo kosovar cruza la frontera se le instalan matrículas temporales serbias. Es un símbolo, uno más, de que hay algo que no encaja, la negación de la normalidad, o la normalidad de la negación.

Matrícula Kosovo

Matrículas de Kosovo y Serbia, la primera facilitada por el Mapache Loco que edita Blog de Banderas y la segunda fotografiada por un servidor en las calles de París.

Matricula Serbia 2

Claro que podría ser peor. Abjasia y Osetia del Sur, los dos pedazos de Georgia en los que Rusia llevó a cabo una limpieza étnica bastante efectiva en los noventa y que ahora reconoce como repúblicas independientes, emiten también sus propias matrículas, en ambos casos con bandera incorporada. Pero ningún coche matriculado en esos dos satélites de Moscú podrá circular nunca por el resto de Georgia, ni por ningún otro país además de Rusia. Más suerte tienen los transnistrios. Moldavia, obviamente, es territorio vedado, pero Ucrania, su otro vecino, y Bielorrusia permiten el acceso a su territorio de los vehículos con la bandera rojiverde en la matrícula.

Matrícula_Abjasia
Autobús abjasio (fuente)
Matrícula_Osetia_Sur
Un Mercedes con matrícula de Osetia del Sur. Nótese el evidente parecido con el formato de matriculación ruso (fuente)
Matrícula_Luhansk
Pegatina de la República de Lugansk (uno de los territorios ocupados por Rusia en el este de Ucrania) sobre una matrícula oficial ucraniana (fuente)

Pero volvamos a la matrícula como objeto meramente administrativo. Su historia se remonta a los inicios de la automoción, cuando el volumen creciente de automóviles circulando hizo necesario para los gobiernos un censo de vehículos a motor. El primer país en el que se implantó un sistema de matriculación fue Francia, en 1893, seguido por Alemania tres años después, si bien en ambos casos la “matriculación” consistía en una placa con el nombre y dirección del dueño, y era obligatorio tanto para vehículos a caballo como motorizados. Para 1910 la mayor parte de Occidente exigía ya a los conductores registrar sus bólidos, y cada país adoptó sus propias normas. Originalmente, numerar los vehículos era bastante sencillo: del 1 en adelante. No había tantos como para que la administración se preocupara de disponer de un modelo que permitiera muchas combinaciones. El primer caso de matrícula expedida por una autoridad gubernamental se dio en 1898 en los Países Bajos; la primera matrícula como hoy la conocemos fue una placa de cerámica con el número 1 que un tal Johanes Van Dam Jr. le colocó al automóvil que había encargado a su propia fábrica, la Compañía de Automóviles de Groninga.

matricula 1 groninga
Primer vehículo matriculado de la Historia.

Muy pronto se hicieron patentes las limitaciones del modelo. En 1906 la administración neerlandesa introdujo un código provincial en las matrículas, convirtiéndolas en alfanuméricas, y multiplicando varias veces el número potencial de combinaciones. Fue el mismo modelo que usó España desde el principio, allá por el 1900. Una o dos letras (o tres en algunos casos) para indicar la provincia y seis números. Como el avezado lector habrá deducido por su cuenta y riesgo, eso daba para un millón de vehículos por provincia. Muchos, sin duda. Pero el sistema estaba condenado a agotarse. Madrid, la provincia más poblada, tardó setenta años en llegar a la cifra de un millón de matriculaciones. Así que en octubre de 1971 se instauró un nuevo sistema, que reducía las cifras a cuatro, pero añadía una o dos letras al final de la matrícula. El número de combinaciones (y por tanto de vehículos) por provincia era ahora de seis millones. Se había tardado setenta y un años en alcanzar el primer millón en una provincia. Los siguientes seis millones llegaron mucho más rápido, lógicamente. El sistema implantado en 1971 duró hasta el año 2000, cuando se hizo necesario el cambio al alcanzarse (casi) la matrícula M-9999-ZZ. Así llegamos al sistema actual, formado por cuatro cifras y tres letras, sin vocales ni indicativo de provincia, que permite ochenta millones de combinaciones. En los primeros diecisiete años de vida del sistema se han agotado 28 millones de combinaciones, a un ritmo de 1,65 millones al año. Una sencilla regla de tres nos revela que a este ritmo necesitaremos un nuevo modo de matricular vehículos en 31 años. Seguro que ya hay gente pensando en ello en algún oscuro sótano del Ministerio.

oviedo 0000o
La matrícula más famosa de España: O-0000-O. Su propietario es un señor de Gozón, en Asturias, que compró el coche en 1978 (fuente). El código provincial de Asturias era la O de Oviedo, capital de la provincia entonces y de la Comunidad Autónoma ahora. La leyenda urbana cuenta que algunos habitantes de Gijón, ciudad que mantiene con Oviedo una tradicional y a ratos áspera rivalidad, se iban a Gerona a comprarse sus vehículos para no llevar la “O” de Oviedo en la matrícula. El código provincial de Gerona era “GI” por Girona, su nombre en catalán.

Solemos asociar, no sin cierta lógica, el concepto de matrícula al de vehículo. Sin embargo la asociación no es necesariamente correcta. Existen países donde la matrícula no está asociada al vehículo sino a su dueño. Nos resulta extraño porque matricular un coche, camión o tractor no deja de ser añadirle un número de serie a un objeto inanimado. Matricular a un ser humano es otra cosa. Sin embargo, no hay ninguna diferencia entre esta matrícula personal, y el número de la Seguridad Social, Documento de Identidad o pasaporte que todos tenemos. Cuando una persona se compra un coche, sea nuevo o de segunda mano, le instala sus propias placas de matrícula, que deberá retirar cuando se deshaga del vehículo, y colocar, si corresponde, en aquel que lo sustituya. Las nuevas matrículas no se conceden a cada coche, sino a cada nuevo conductor, o a aquellos conductores que registren a su nombre un segundo o tercer vehículo. Este es el caso, por ejemplo, de Bélgica o la Isla de Man. Yendo un paso más allá,  en algunos países es el conductor el que elige su matrícula. Son las denominadas en inglés “vanity plates“, que podríamos traducir libremente como “matrículas para presumidos”, “chapas presuntuosas” o “placas-mira-cómo-molo”. La matrícula se transforma de objeto administrativo en sello personal; su significado burocrático se ve sobrepasado por el deseo de destacar e individualizarse entre la gran masa de vehículos que llenan las calles y carreteras.

¿Es esta la mejor matrícula de la historia de la humanidad? Yo digo sí
Nunca falta gente con sentido del humor (fuente)
Matrícula personalizada belga fotografiada en el aeropuerto de Bruselas
Además de letras y números el departamento de carreteras de California permite utilizar algunos símbolos (fuente)
Genius. Fucking genius (fuente)
Hay que ser muy amo de la vida para matricular un Smart con la leyenda “Es grande”
Esta matrícula fotografiada en Cannes (Francia) debió ser extremadamente cara, como veremos a continuación
Matrícula andorrana personalizada avistada en las calles de Sitges. Andorra permite la personalización de sus matrículas a precios que oscilan entre 300 y 6.000 €.

Entre los países que permiten las matrículas personalizadas están, como es sabido, los Estados Unidos y Canadá, pero también varios países europeos, como Bélgica, Noruega o el Reino Unido. También Australia y la mayoría de estados del Golfo recaudan unos cuantos millones gracias a la vanidad de sus conductores. Podríamos dividir las matrículas presuntuosas en dos grupos. Las personalizadas y las especiales. Las primeras las componen a su gusto los felices propietarios utilizando los caracteres disponibles y salvando las lógicas limitaciones: palabras malsonantes, mensajes incendiarios (o simplemente políticos) y cosas así. Las matrículas especiales son las que, dentro de un sistema de numeración establecido poseen alguna característica curiosa, como un número muy bajo, cuatro cifras iguales o cosas por el estilo. En algunos casos uno simplemente paga una tasa por disponer de su matrícula personalizada. Por ejemplo, en Bélgica son mil euros, independientemente del contenido de la placa. Pero en algunos lugares de Estados Unidos, así como en Gran Bretaña o los Emiratos Árabes, algunas combinaciones de matrículas se sacan a subasta, con lo que pueden alcanzar precios absolutamente absurdos. Veamos algunos casos.

Rolls Royce propiedad del magnate ruso y propietario del Chelsea FC Roman Abramovich. La matrícula “VIP 1” le costó casi 300.000 libras (unos 400.000 euros de la época) en 2006 (fuente)
Un Bugatti Veyron (precio: 1 millón de euros) con la matrícula británica “F1”, por la que el empresario Afzal Khan pagó 440.000 libras esterlinas en 2008. En 2013 se filtró que había rechazado una oferta de seis millones de libras por ella, suficiente para comprarse media docena de Bugattis Veyron.
Por esta matrícula de Alaska de 1921 se pagaron 60.000 dólares en el año 2.000. Era una de las cuatro que existían por entonces. Ningún vehículo la lleva puesta, eso sí. El coleccionista la expone en su casa, eso es todo.
En una subasta en Hong Kong se llegaron a pagar el equivalente a 2 millones y medio de dólares americanos por una matrícula con el número “28”, que, según cuentan, en chino cantonés suena parecido a “hacerse rico”. En la cultura china el 8 es el número de la buena suerte (porque suena como “prosperar” o “dinero”), lo que lleva a cosas como que los JJ.OO de Pekín se inauguraran el 8/8/2008 a las 8 horas y 8 minutos de la tarde, hora local (UTC + 8). Los números de teléfono con muchos ochos son muy cotizados: no importa el móvil que lleves, sino que tu número sea de los que traen buena suerte
La placa de matrícula más cara de todos los tiempos la adquirió el jeque Saeed Abdul Ghafour Khouri en Abu Dhabi, pagando el equivalente a 14 millones de euros por la matrícula número 1.

Todas las matrículas que hemos visto hasta ahora tienen algo en común: utilizan el alfabeto latino. Pero como nuestros lectores saben, existen un buen puñado de lugares donde el alfabeto usado es otro. En los países que usan el alfabeto cirílico la matriculación suele realizarse únicamente con los glifos comunes con el alfabeto latino , usando su versión local. En total son doce letras las utilizadas: А, В, Е, К, М, Н, О, Р, С, Т, У, Х. Así lo hacen, por ejemplo, Rusia, Ucrania, Bulgaria o Kazajistán, entre otros. Grecia hace exactamente lo mismo y únicamente utiliza aquellas letras de su alfabeto que se parecen a otras del latino. En su caso, ΑΒΕΖΗΙΚΜΝΟΡΤΥΧ, en su orden alfabético. Georgia o Armenia países que cuentan con su propio alfabeto, no lo usan en ningún caso, y emiten matrículas únicamente usando el alfabeto latino.

Matrículas rusa y ucraniana fotografiadas en Cannes (Francia) y Sitges (Barcelona). Nótense los caracteres pretendidamente latinos (corresponden a letras del alfabeto cirílico)

En el resto del mundo la cosa va según país. Por ejemplo, la India o China no utilizan sus propios sistemas de escritura (China sólo lo usa para identificar el lugar de origen del vehículo). Japón, único país del mundo donde las matrículas pueden ser fosforescentes, utiliza sólo números y un hiragana, además de indicar en japonés la oficina donde la matrícula fue expedida. Mongolia y Tailandia utilizan el mismo sistema que algunos países occidentales, pero únicamente con su alfabeto (cirílico y tailandés, respectivamente). Algunos países donde se utiliza la escritura arábiga utilizan conjuntamente ésta y la latina. Es el caso, por ejemplo de Arabia Saudí o Egipto.

matricula arabia saudita
Un Lamborghini violeta de 300.000 euros con matrícula de Arabia Saudí fotografiado en el Paseo Marítimo de Cannes (Francia). Nótese la doble numeración arriba y abajo, en árabe y latino.

Pero hay casos donde no sólo utilizan un alfabeto distinto sino que también el sistema de numeración es diferente: en lugar de utilizar los números del 0 al 9 como todo Cristo desde hace milenio y pico, usan sus propios sistemás numéricos. El Lamborghini saudí de la foto de arriba, por ejemplo, incluye el 1 en numeración convencional y arábiga oriental (la convencional también es arábiga, pero dejémoslo ahí). En Egipto también combinan ambos sistemas, pero en otros países (Siria, Irak, Iran), sólo utilizan alguna variante del sistema oriental de numeración, haciendo de las placas algo ininteligible para el ojo poco entrenado. Lo mismo sucede en Bangladés, donde usan tanto el alfabeto como la numeración bengalí.

Afgan Plates
Matrícula afgana con numeración alfanumérica arábe y latina. Las matrículas acabadas en “39” tienen muy mala reputación en Kabul hasta el punto de que los conductores las rechazan debido, según cuentan, a la mala fama de un proxeneta iraní que llevaba ese número en su coche (fuente)
Cuando un vehículo iraní sale al extranjero necesita cambiar las placas de matrícula locales, dada su ininteligibilidad fuera del mundo árabe.

Hemos visto matrículas de todo el mundo con diferentes formatos, sistemas alfanuméricos, colores e historias, pero incluso dentro de esta variedad, hay algo en común entre todas las placas que hemos visto: su forma. La práctica totalidad de las matrículas del mundo son rectangulares o cuadradas. Como en todo, hay excepciones, eso sí, más bien escasas: algunas prefecturas japonesas expiden matrículas para motocicleta con formas y colores variados (y ridiculos). La otra excepción son los Territorios del Noroeste canadienses. Su matrícula es la única conocida con forma de oso polar. Hasta 2011 también sus vecinos de Nunavut usaban la misma silueta (al fin y al cabo Nunavut fue parte de los NWT hasta 1999), pero actualmente sólo los noroccidentales utilizan semejante chapa.

Matrícula NWT 1

Dos coches con matrículas de los Territorios del Noroeste (fuentes 1 y 2)

Matrícula NWT 2

Para terminar, vamos a unir las matrículas con otro de los conceptos-fetiche de este su blog fronterizo: los mapas. En Estados Unidos los diseños de las matrículas varían de estado a estado, y también van cambiando con el tiempo. De vez en cuando aparece un mapa delineado en el fondo cromático de la chapa, y a veces se utilizan las siluetas de los estados como guión separador entre la parte alfabética y la numérica de la matrícula. Sin embargo, sólo en una ocasión la propia matrícula ha tenido la forma de un mapa estatal: Tennessee, entre 1936 y 1956. Con el único caso conocido de matrícula-mapa nos despedimos por hoy, pidiendo disculpas por el enorme tiempo transcurrido desde la última vez y prometiendo tardar menos en actualizar este vuestro blog fronterizo.

Matrícula Tennesee

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23 thoughts on “Me quedo con tu matrícula: un viaje alrededor del mundo a través de las placas de los coches

  1. Toni 16-octubre-2017 / 8:27 am

    Excelente entrada como siempre.

  2. guguseti 16-octubre-2017 / 8:53 am

    personalmente, en BCN, la matricula mas curiosa que he visto, y que aparte tenia un especial significado para mi, y para toda la familia perramon fue la de una moto, una moto con matricula de Toronto, ciudad especialisima en la historia de los perramon/navarro ya que alli y por circunstancias que no vienen a cuento, nacio nuestra hija Carla, y que ademas nos pillo en un momento que nos estabamos planteando repetir todo lo que hicimos en toronto, fue sin duda una pequeña señal

  3. JMG 16-octubre-2017 / 11:01 am

    En matrículas ibéricas te faltó la de Portugal y la de Gibraltar, en la isla de Santa Helena también usan sólo números para la matrícula.

  4. Sergio 16-octubre-2017 / 11:37 am

    Genial entrada! Aquí otro friki de las matrículas te da las gracias. Estuve en Jordania este verano y en Ammán se ven matrículas de todo Oriente Medio, disfrutarías como un enano!

    Me permito un pequeño apunte como arabista: las matrículas iraníes son ininteligibles fuera de Irán, ya que los numerales usados en Irán son (en parte) diferentes a los usados en el mundo árabe! Que yo sepa, esos números también pueden usarse en Pakistán y Afganistán pero son menos comunes, con lo que en la práctica nadie se enteraría. La numeración de ambas matrículas en la foto tampoco corresponde, deben tener un registro aparte de matrículas “de gente que viaja”.

    Nosotros 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9
    Árabes ٩ ٨ ٧ ٦ ٥ ٤ ٣ ٢ ١ ٠
    Persas ۰ ۱ ۲ ۳ ۴ ۵ ۶ ۷ ۸ ۹

  5. Jose Arias 16-octubre-2017 / 1:33 pm

    Dos curiosidades latinoamericanas. En Colombia, las matrículas (que aqui llamamos placas) no llevan el nombre del país escrito ni código, por lo que al salir de Colombia con el auto hay q agregarle un adhesivo con el nombre COLOMBIA, para transitar sin problema. Las matrículas aquí llevan el nombre del municipio o ciudad de donde se inscribe el vehículo, por lo que debe haber mas de 300 tipos de nombres de ciudades o municipios que expiden matriculas a su nombre. Sin embargo, todas las matrícuñas respetan en el pais tener iguales dimensiones, colores y diseños, así como numeración que no se repite en ningún otro municipio. Lo anterior me hace pensar en el pobre funcionario que debe velar porque ningún número de matrícula se repita en todo el pais. Segunda curiosidad. Uruguay es probablemente el pais con menor poblacion de suramerica (excluyendo guyanas), y yo esperaría que fuese de los q menos vehículos tiene circulando. Pues me pareció muy curioso que en Uruguay, cada Departamento (división política en la q se subdivide el pais) tenga su propio diseño y color de matrícula, lo que hace en el país con probablemente la menor cantidad de vehículos, estos se distribuyan entre alguna de los 10 o 12 tipos de placas de los diferentes departamentos.

    Un saludo desde el otro lado del charco

  6. Andres 16-octubre-2017 / 2:50 pm

    Felicidades por una nueva entrada

  7. chonchon 16-octubre-2017 / 3:10 pm

    Viajando por Croacia y Bosnia os puedo comentar el caso curioso siguiente:

    Croacia está dentro de la UE y no utiliza la placa de matrícula estándar. No encontré ninguna. Todas son de este estilo:

    En cambio en Bosnia Herzegovina, todas las placas están en formato UE y no pertenecen a la UE. Únicamente les falta las estrellas.

    Aquí se puede ver:

    Un dato curioso y me gustaría saber por que Croacia estando en la UE no utiliza el formato de la UE.

  8. Andres Retamozo 16-octubre-2017 / 3:21 pm

    Festejo que vuelva a publicar, ya que nos tenia con ganas desde hace mucho de leer sus magnificos articulos.
    Soy un lector de Argentina que lo descubrio hace poco tiempo, lo encontre buscando material para un libro de ficcion que oportunamente se lo hare llegar.
    Me interesa las curiosidades de la geografia y si usted quisiera le podre mandar algunas planillas en Excel sobre comparaciones entre asociaciones y paises que son por demas llamativas.
    Desde ya agradecido por sus notas, un abrazo y espero volver a leerlo pronto

    • Diego González 16-octubre-2017 / 6:02 pm

      Hola, Andrés. Cualquier cosa que me quieras mandar será bienvenida. El email es fronterasblog (arroba) gmail (punto) com 🙂

  9. Adam 16-octubre-2017 / 4:07 pm

    Wapo wapo.
    Y mas si es sobre matriculas.
    Yo también soy de Barcelona.
    Y casi siempre veo matriculas del extranjero y me quedo con la duda de “de donde será?”.
    He visto muchas de algunas que se indican en el articulo. Francia, Belgica, Holanda, Portugal, Reino Unido, Marruecos…etc.etc.
    Gracias por esta gran información y espero que encontreis mas matriculas o agais articulos como estos.
    Suerte.

  10. Ignacio 16-octubre-2017 / 5:51 pm

    Las matrículas francesas eran antes blancas y amarillas, ¿por qué era?

  11. Fran J 17-octubre-2017 / 12:56 am

    Simplemente fantástico! he quedado satisfecho. Muchas gracias, de parte de un admirador.

  12. Panch 17-octubre-2017 / 1:02 am

    Grande Diego! Quiero una matrícula con oso polar para lucirla encima de la chimenea cual trofeo de caza metálica. Me ha encantado. Entrada a la altura de nuestro frikismo geográfico 👏

  13. Luis Alberto Mené Giménez 17-octubre-2017 / 8:28 am

    Genial entrada Diego, como siempre. A mí también siempre me ha despertado la curiosidad el tema de las matrículas.
    Como apunte, hace unos años estuve en Casablanca (Marruecos) por motivos laborales. Como muchos ya sabréis, las matrículas del país vecino son blancas con la numeración en negro, muy parecidas a las españolas.
    Y lo curioso es que algunas de ellas añadían a su izquierda la bandera del país y la silueta de Marruecos… y muchas con el Sahara Occidental incorporado (territorio ocupado por Marruecos y bajo conflicto) y además destacado, como símbolo de reivindicación.
    Me pareció curioso la verdad.

  14. Manuel 17-octubre-2017 / 1:21 pm

    “sólo en una ocasión la propia matrícula ha tenido la forma de un mapa estatal: Tennessee,”
    ¿No tienen todas las matrículas actuales la forma del estado de Colorado? 😀

  15. Manuel MdM 17-octubre-2017 / 1:26 pm

    Muy buen artículo! echaba de menos leer el blog. Utilizo la ocasión para añadir información de los países en los que he vivido: en Alemania también se puede personalizar la matrícula. La primera letra(s) representa la ciudad, luego son 1 o 2 caracteres seguidos de un número del 1 al 9999, que se puede elegir.
    Lo curioso es que no son por provincias, como en España antiguamente, si no por ciudad. Aquí si te mudas al pueblo de al lado (por ejemplo de Cornellá a L’Hospitalet) tienes que rematricular el coche.
    En Suiza también se compran o subastan matrículas. Siguen el ejemplo que pones de matrículas por persona, y llevan casi un siglo con el mismo sistema (letras del cantón – número del 1 al 1000000, secuenciales). Tener una matrícula con un número bajo significa que tu familiar tiene coche desde hace generaciones y que llevas mucho tiempo en Suiza. Por tanto hay gente que las compra, para ganar caché de suizo auténtico.

    • Tul 23-octubre-2017 / 11:32 pm

      Iba a comentar el caso de Austria, pero de Alemania es muy parecido.
      Más detalles: Si vives en Salzburgo, tu matrícula será S-escudo del Bundesland-3cifras-3letras. Lo gracioso es que sí vives a las afueras, llevarás un “SU”, la U indicándo alrededores de Salzburgo. Sólo las capitales de las Bundesland llevan una sóla letra al principio, el resto tanto como si es el municipio como las afueras de la capital, llevan dos.
      Ocurre lo mismo que arriba, si te cambias de municipio o simplemente te mudas a las afueras de tu ciudad, hala, a cambiar matrícula, hacer papeleo y desembolsar €200+.
      Personalizarla no sale tan caro como en otros lugares, suele rondar los 300pavos. Mi vecino que es muy chocolatero lleva Milka1 y Milka2 su hija, y el abejero de mi barrio lleva Honig1, Honig2 y Honig99 (me pregunto si las abejas se han comido el resto de matrículas 😊)

      Genial post, sigue así

  16. Danilovic 19-octubre-2017 / 2:02 am

    Matricula bretona fotografiada por mi en Quiberon

  17. Danilovic 20-octubre-2017 / 2:17 pm

    Mola que no haya salido nada jajaja! te la paso al mail!

  18. alvaromars 30-octubre-2017 / 11:22 pm

    En un país de Centroamérica que ahora no recuerdo exactamente (Honduras? Guatemala?) hubo unos años que los coches no tenían placas sino un papel que exibían sobre el salpicadero, ya que, según se decía, el ministro/subsecretario/concesionario encargado de fabricarlas se había dado a la fuga con el presupuesto destinado a las placas

  19. Dabis 3-noviembre-2017 / 6:38 pm

    Muy bueno y muy completo, gracias por la publicación. Ya se te echaba de menos desde marzo 🙂

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