El 21 de septiembre de 1955, un helicóptero de la Marina Británica aterrizó en un minúsculo islote en mitad del Océano Atlántico Norte y depositó allí a tres militares y un científico, que procedieron a izar una Union Flag y a fijar con cemento una placa según la cual tomaban posesión del lugar en nombre de Su Majestad La Reina Isabel II. El tamaño de la isla donde habían aterrizado superaba por poco el de una pista de baloncesto. 31 metros de largo por 25 de ancho, y era notablemente escarpado; en su punto más alto alcanzaba los 21 metros. La tierra habitada más cercana estaba en las costas de las Hébridas Exteriores, a más de 350 kilómetros de distancia. En definitiva, el lugar era un peñasco en mitad de la nada oceánica. ¿Para qué demonios quería el Reino Unido una roca enorme completamente aislada? Esta es la historia de Rockall, la piedra donde termina Europa.
Islas Desiertas
La tragedia de Clipperton
La Isla Clipperton es un pequeño atolón coralino situado en el Océano Pacífico, a unos 1.300 kilómetros al suroeste de Acapulco, en la costa mexicana. Es un islote completamente aislado; la tierra emergida más cercana está a casi mil kilómetros de allí (se trata de la Isla Socorro). Con apenas 9 kilómetros cuadrados de superficie, incluyendo la laguna interior, es un pedazo de tierra sin apenas interés de ningún tipo, tampoco humano, porque está completamente deshabitada. La soberanía sobre el atolón la ostenta Francia, formando parte de las posesiones francesas de ultramar. Pero la isla no fue siempre francesa, y tampoco estuvo siempre deshabitada. Hace cien años fue escenario de una tragedia digna de cualquier drama shakesperiano. Esta es su historia.
Vista satelital de la isla
En mitad de la nada (I)
Hace unos días veíamos en este blog el mapa de la accesibilidad global. En él se observan las áreas más aisladas de la Tierra, encabezadas por Groenlandia (excluyendo siempre la Antártida), seguida por selvas impenetrables, desiertos y parajes polares. Sin embargo, una de las características más acusadas de los seres humanos, o de la mayoría de ellos, es la adaptación al medio. Prácticamente en todas las regiones del planeta encontramos gente. Desde la Antártida a Siberia y desde el Outback australiano al desierto del Sáhara, hay personas que hacen su vida en lugares extremadamente inhóspitos o aislados, por lo que encontrarse verdaderamente lejos de un lugar habitado es muy raro. Hoy recorreremos la Tierra en busca de los lugares más aislados y solitarios del planeta.
Nada por aquí, nada por allá. © Krzysztof Pakulski.


