Iconos de la carretera (II)

Decíamos ayer…

Aunque el viaje de placer por carretera (algo que a muchos les parece un oxímoron) es una tradición norteamericana, lo cierto es que hace ya décadas que en Europa es muy común. El continente europeo tiene un tamaño parecido al de los Estados Unidos, con la diferencia de que sus «Estados» son nuestros países. Entre Barcelona y Cabo Norte (el punto supuestamente más al norte de la Europa continental*) hay aproximadamente la misma distancia que entre Nueva York y San Francisco, por poner un ejemplo, y no son pocos los que al cabo del año recorren distancias semejantes por el puro placer de estar en la carretera.

*Cabo Norte o Nordkapp es, además de un accidente geográfico, un pueblo noruego, más de quinientos kilómetros al norte del Círculo Polar. El cabo se menciona casi siempre como el punto más al norte de la Europa continental, pero es falso. A pocas decenas de kilómetros al oeste se encuentra el cabo Knivskjellodden, que llega unos 1.500 metros más al norte que el más popular Nordkapp, como se puede comprobar en los mapas del fantástico sitio de Jan Krogh.

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Red de Carreteras Europeas

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Iconos de la carretera

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Los largos viajes por carretera por puro placer son un invento norteamericano. Hay docenas de canciones, películas y novelas sobre el tema. Desde Viajes con Charley a Easy rider, el individualismo de los estadounidenses se ha manifestado a bordo de dos o cuatro ruedas durante mucho tiempo. Pero Estados Unidos, comparado con cualquier país europeo, es una nación muy joven. La catedral de Colonia o la Grand Place de Bruselas tienen más historia en sus piedras que cualquier ciudad americana. No se trata de la habitual condescendencia y presunta superioridad europea con los malvados yanquis, sino simplemente de la constatación de un hecho. Por esta razón, sus referencias a la hora de viajar suelen ser de otro tipo. Paisajísticas y urbanas, pero, sobre todo, frikis. El monte Rushmore, su hermanastro el monumento a Caballo Loco, o la misma ciudad de Las Vegas (y en general todo el estado de Nevada) son un par de ejemplos evidentes de lo kitsch que pueden llegar a ser. El extenso territorio estadounidense está plagado de obras de arte pop que reflejan el carácter americano, no tanto por su mera existencia, sino por su categoría de iconos de la carretera. Hoy veremos unos cuantos de ellos.

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