Por qué hay una bañera llena de canicas en mitad del Valle de la Muerte

Valle de la Muerte, California. Un desierto de diez mil kilómetros cuadrados en el que se midió hace décadas la temperatura más alta de la Tierra. Un camino tenue abierto hace siglos y sin mantenimiento desde entonces discurre entre el polvo y los guijarros, a más de ciento cincuenta kilómetros de cualquier lugar habitado. Lagartos, cactus y matorrales lánguidos son los únicos signos de vida en muchas millas a la redonda. Y de repente, en un recodo en mitad de la tierra baldía, aparece un objeto que no debería estar allí. Que no debería estar en ningún sitio, de hecho. Una bañera llena de canicas azules, con unos patitos de goma deshaciendose al tórrido sol del desierto. ¿Qué demonios hace allí un objeto así? ¿Cómo ha llegado? Y sobre todo, ¿por qué?

Surrealismo al poder (Isaac West)

Hace unos años tuve una época de salir a caminar cada fin de semana. Salía solo, generalmente antes del amanecer, en ocasiones con una linterna de minero en la cabeza. Recorría caminos de montaña y pistas forestales armado con un par de bastones de diez euros del Decathlon y una mochila del mismo precio y establecimiento cargada de agua y sándwiches. En la ciudad todo el mundo se ignora, pero en mitad del campo, especialmente cuando uno va solo, todo el mundo se preocupa de todo el mundo. Hay un motivo por el que el Decathlon tiene media docena de pasillos dedicados al senderismo, y no es sólo la horrible costumbre vasca y catalana de vestir con prendas Quechua hasta para ir a una boda. Hay muchos excursionistas por todas partes, y algo que llevamos todos, incluso en la era del GPS, es un mapa. Pero a veces los mapas fallan. Y eso es lo que pasó en el Condado de Inyo, en California. Allí, en mitad del desierto, hay un lugar llamado Marble Bath (literalmente baño de mármol), un par de depresiones en la piedra donde se acumula el agua de lluvia y que puede ser una valiosísima fuente de agua dulce para cualquiera que camine cerca. Pero en algunos mapas Marble Bath aparece en otro lugar, alejado del sitio real, y muy próximo al camino tallado por los mineros tiempo atrás. Más de un excursionista se quedó con cara de tonto esperando encontrar agua y hallando, en su lugar, piedras baldías.

La bañera del desierto (Adventure Taco)

Uno de esos caminantes y exploradores fue un tipo llamado Wendell Moyer, un químico reconvertido en montañero que, después de llevarse un chasco, decidió tomárselo con humor y crear el juego de palabras visual definitivo, la dad joke práctica más trabajada de todos los tiempos. Marble Bath tiene dos significados: uno ya lo hemos visto. Pero marble no significa sólo «mármol», también significa «canica». Y bath es otra manera de referirse al bathtub, la bañera. Bañera de canicas. Cualquier otra persona lo habría dejado ahí, pero Moyer, que suponemos que era un cachondo mental, convenció a unos cuantos amigos y entre todos llevaron al lugar una bañera y un montón de canicas azules, y procedieron a instalarla en el lugar donde los mapas erróneos situaban la fuente efímera de agua. Así cualquier persona que llegara allí buscando Marble Bath encontraría exactamente lo que buscaba, ni más ni menos.

¿Un bañito? (Jennifer Frederick)

El bromista y su pandilla colocaron la bañera en el lugar a principios de los 90. Normalmente los mapas reflejan el territorio, pero en este caso, y gracias a un grupo de amigos con un sentido del humor cuestionable, fue el territorio el que se adaptó al mapa. Moyer perdió la vida descendiendo del Ojos del Salado en Chile apenas cinco años más tarde. Sus amigos todavía acuden de cuando en cuando a recordarle en el punto donde dejó su broma más recordada, y animan a que cualquiera que vaya allí lleve sus propias canicas y, por qué no, un patito de goma. Y así homenajear a uno de los mayores cachondos mentales del desierto.

Un refrescante baño en el Valle de la Muerte (Mary-Austin & Scott)

Fuentes y más info: Atlas Obscura, Inyo Portal, Time & Space.

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