Las columnas de Eratóstenes

Están ahí cuando subimos una montaña o los vemos en las azoteas de algunos monumentos. No hay montañero (o dominguero) que se precie sin una foto al lado o encima de uno de ellos, aunque no tenga muy claro lo que es ni para lo que sirve. Toda España -todos los países desarrollados, en realidad- están plagados de esas pequeñas columnas de hormigón blanco sobre una base también de hormigón y con una placa informativa de las consecuencias de alterarlas o destruirlas. Se encuentran en los lugares más recónditos, aunque siempre con buenas vistas, y no es ningún capricho, ni tampoco están porque el fabricante de hormigón fuese amigo de algún primo de un director del Instituto Geográfico Nacional: son vértices geodésicos, y son los pilares sobre los que se sostiene la cartografía nacional.

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Hace unos días le pedí a Víctor Soriano, mi geógrafo de guardia en Tuíter, que escribiera algo sobre vértices geodésicos. Ni corto ni perezoso se puso a ello y este es el magnífico y esclarecedor resultado, que podéis (y debéis) continuar leyendo en su blog: Las columnas de Eratóstenes.

Un milenio de fronteras en Europa

NOTA: Los vídeos subidos originalmente habían sido deshabilitados, así que he buscado otros. Avisad en los comentarios si los vuelven a deshabiltar.

Espectacular este vídeo que refleja en apenas tres minutos y medio todos los cambios de fronteras habidos en Europa en el último milenio (1000-2005). Desde la llegada al Danubio de las hordas mongoles hasta la conquista de Europa por parte de la Alemania Nazi, pasando por la Reconquista española y por cinco siglos de imperio otomano, Europa es un permanente ir y venir de fronteras e imperios. Es una buena manera de reflejar la diversidad casi desquiciante del continente más pequeño del mundo. Y también da para una reflexión algo sombría. Cada metro que se han movido las fronteras en Europa (y en cualquier parte del mundo) ha costado un par de hectolitros de sangre. Así que haced los cálculos y calculad cuántas piscinas olímpicas se podrían llenar con lo que costó todo ese movimiento de fronteras

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