El mejor gol de la historia

En 1966 Ceuta era probablemente la ciudad más aislada de España. Contaba ya con más de setenta mil habitantes y estaba situada a apenas quince kilómetros del resto del país, pero esos quince kilkómetros bien podrían tratase del Océano Atlántico entero cuando el último barco se marchaba cada noche, o cuando arreciaba el temporal y los ferris se quedaban amarrados en el muelle de Algeciras, dejando al enclave español a su merced. En esa Ceuta donde todo el mundo hacía la mili y en la que nadie había escuchado hablar de alambres de espino en la frontera vino al mundo Mohamed Ali Amar. Su nombre probablemente no le diga nada al lector, pero su historia sí. Al fin y al cabo nuestro protagonista de hoy marcó el mejor gol de la historia del fútbol: el gol de Nayim.

Empezaban los ochenta y Nayim era un chaval de catorce años que despuntaba en las categorías juveniles de la Asociación Deportiva Ceuta. Un ojeador del Barça le vio jugar en Sevilla y su informe fue lo suficientemente bueno como para llevarse a aquel chico hijo de marroquíes a La Masía, la residencia de los juveniles azulgranas. Allí fue creciendo como futbolista hasta que con veinte años debutó en el primer equipo del Barça. Apenas fueron tres partidos en primera, contra Las Palmas, Mallorca y Sporting de Gijón. En la siguiente temporada apenas disputó cinco partidos oficiales, y fue despedido al final de la temporada junto con la mayor parte de la plantilla culé tras el conocido como “Motín del Hesperia“; un plante de los jugadores y el entrenador contra el entonces presidente del Barcelona y posteriormente ilustre preso José Luis Núñez.

Cromo de Nayim en el Barça en la temporada 86-87

Nayim no encontró un equipo de su agrado en España y el destino quiso que acabara en el Tottenham Hotspurs, conjunto al que por entonces dirigía Terry Venables, precisamente el entrenador que le había hecho debutar en Barcelona. Bueno, en realidad no fue el destino: fue el propio Venables, convencido de que el norteafricano podía triunfar en Inglaterra. Y con razón. Nayim fue el primer jugador español en jugar en la liga inglesa en la era moderna (hubo un par de casos en los años 30 y 40 de exiliados de la guerra que jugaron algún partido) y también el primero en alzar un título de campeón inglés: la FA Cup de 1991. En aquella final frente al Nottingam Forest de Brian Clough Nayim salió desde el banquillo para sustituir en el minuto 17 a un lesionado Paul Gascoigne, estrella del equipo, leyenda del club y gran amigo del ceutí.

Nayim en los Spurs, 1990

Tras cinco años en los Spurs a mediados de la 92-93 a Nayim le llega una oferta del Zaragoza. Con Venables fuera del club londinense, el ceutí decide volver a su país. A la temporada siguiente los maños ganarían el título que serviría de punto de partida para la sucesión de acontecimientos que culminan con el mejor gol de la Historia. Tras eliminar a Izarra, Athletic, Osasuna, Badajoz, Sevilla y Betis, el Zaragoza se plantó en la final de la Copa del Rey, que se disputó contra el Celta ante 60.000 espectadores enfervorizados. Tras 120 minutos más o menos tediosos, se llegó a la tanda de penaltis, en la que hubo un único fallo. Alejo, del Celta, envió su lanzamiento flojo casi directamente a las manos de Cedrún, el portero maño. El último disparo, del legendario Paquete Higuera, fue a parar a la red, y la Copa viajó a Zaragoza.

Jugadores del Zaragoza, con Nayim en primer plano, celebran la copa de 1994

La victoria copera le dio a los aragoneses el pase a la hoy desaparecida Recopa de Europa. Tras un par de rondas contra equipos de chichinabo de Europa del Este (Gloria Bistrita rumano y Tatran Presov eslovaco) el siguiente en la lista, ya en cuartos de final, fue el Feyenoord de Rotterdam. Tras despachar a los neerlandeses llegó un coco: el Chelsea. En el partido de ida de las semifinales se produjo una de las anécdotas más gloriosas de la historia del fútbol español. A los maños les había salido todo bien y se habían puesto 3-0 arriba y con un pie en la final de París. En eso que los cinco mil aficionados ingleses desplazados a la capital aragonesa empiezan a liarla parda en la grada y los antidisturbios cargan sin piedad. Los Ligallo, los ultras del Zaragoza, comenzaron entonces a cantar “Písalo”, un grito de guerra bastante común en los estadios españoles en aquella época gracias al entrenador del Sevilla, el argentino Bilardo, que le había espetado eso mismo a su propio masajista en una ocasión en la que este último saltó al campo a socorrer a un rival. Al enemigo ni agua. Con todo el estadio de la Romareda cantando “Písalo, písalo” la pelea entre la policía y los ingleses se calmó y el partido continuó. Al día siguiente, cuenta la leyenda, un periódico británico elogió la deportividad de la grada zaragocista y cómo lograron calmar los ánimos de la hinchada londinense con sus cánticos de “Peace and Love“.

Tras sufrir un poco mas de la cuenta en el encuentro de vuelta frente en Stamford Bridge, el Zaragoza se plantó en la final de la Recopa. Era 10 de mayo de 1995. El rival: el vigente campeón, el Arsenal. En su plantilla, varios internacionales ingleses, empezando por el portero, David Seaman. El escenario, el Parque de los Príncipes de París. Casi veinte mil zaragocistas llegados a la capital francesa, y otros tantos gunners. Media España pendiente de La 2 de TVE, donde José Ángel de la Casa narraba el partido. Empate a cero al descanso. A los 22 minutos de la segunda parte, Juan Eduardo Esnáider abre el marcador con un zurdazo inconcebible desde fuera del área. La alegría dura poco, siete minutos después Ian Wright empata en un contraataque. Nos vamos a la prórroga. Los dos equipos lo intentan pero las fuerzas fallan. Queda menos de un minuto para que se cumplan los 120. Cedrún, mito de la liga española, saca de portería. El balón le llega botando a media altura a Mohamed Ali Amar, alias Nayim, escorado a la banda derecha un poco más allá del centro del campo. A quince segundos para el final de la segunda parte de la prórroga el narrador de la televisión británica afirma “Bueno, parece que nos vamos a la tanda de penaltis”. Y en ese preciso instante ocurre esto:

Mohamed Ali Amar acababa de marcar El Gol de Nayim, uno de los escasos goles con nombre propio de la historia del fútbol. Intentó algo que sale una de cada cien veces, y lo imposible sucedió. Una parábola perfecta, de 50 metros de extremo a extremo y once metros de altura. En un librito de Ignacio Martínez de Pisón dedicado al Real Zaragoza el escritor aragonés describió así lo que sucedió:

Nayim recibió el balón a la altura de la línea central y, casi sin pensárselo, lo lanzó hacia la portería defendida por David Seaman. El balón subió y subió hasta rozar el cielo de París, y luego descendió en busca del único hueco posible entre el desesperado bracear de Seaman y el larguero de su portería. Aquello no fue un gol: aquello fue un milagro

 

Digamos la verdad: Seaman se la come como un campeón
Esa mirada del que ve cómo se escapa todo y no hay nada que se pueda hacer al respecto

Un amigo me contó una de mis historias futboleras favoritas. Cuando él tenía quince años su padre trabajaba en el Metro de Barcelona. Mi amigo es hincha del Celta de Vigo por razones que ni él mismo comprende, pero su padre es maño y, como tal, seguidor del Zaragoza. El día de la final de la Recopa de 1995 el padre de mi amigo trabajaba en el turno de noche, que termina a la una de la mañana. Le pidió a su mujer que le grabara el partido y que por favor no le dijera nada del resultado. Mi amigo vio el partido en casa y tras celebrar enloquecido el gol de Nayim desde, aproximadamente, Cuenca, decidió meterse en la cama antes de que su padre llegara del trabajo porque le iba a resultar imposible ocultar la euforia. Eran aproximadamente las cuatro y veinte de la mañana cuando mi amigo, su famiia, el bloque de viviendas donde vivían y dos terceras partes del barrio se despertaron atronados por los aullidos de júbilo del padre del padre de mi amigo, que no había podido contenerse ante semejante golazo inconcebible,que él había visto grabado varias horas después. En casa todos salieron al salon a abrazar al padre que lloraba de emoción en el sofá. Durante una década los vecinos de todo el bloque le recordaron aquella madrugada en la que les despertó gritando como un loco.

Portadas de la prensa regional y deportiva del 11 de mayo

Casualmente, o no tanto, el Arsenal mantiene una rivalidad tradicional con los Spurs, el antiguo equipo de Nayim. Desde aquel día el cántico “Nayim from the halfway line” (Nayim desde el centro del campo) al ritmo del Go West de los Pet Shop Boys se hizo legendario. Hasta el propio Nayim acabó cantándolo con un mas que discutible dominio del oído musical.

El Gol de Nayim es único por muchas razones; la más estrambótica de todas ellas es que es el único gol al que se le ha dedicado una calle, que sepamos. El propio Nayim también tiene su callecita en la capital aragonesa y un hueco enorme en los aficionados no sólo del Zaragoza sino de cualquiera que estuviera delante de la televisión aquel diez de mayo de 1995, hace hoy 24 años, viendo en directo el mejor gol de la historia. El Gol de Nayim.

9 respuestas a “El mejor gol de la historia

  1. Alejandro 10-mayo-2019 / 9:02 am

    Esta semana hemos visto otra curiosidad. Precisamente los dos ultimos rivales que tuvo el Zaragoza son quienes jugarán la final de la actual Europa League.

    En el partido de ida el Zaragoza salió en racha y lo raro es que “solo” hubiera 3-0 al Chelsea

    En Londres fueron recibidos con más acritud si cabe. Un gol tempranero daba esperanzas a los londinenses pero un empate al inicio de la segunda parte hizo que fueran necesarios 4 goles más. Se acabó 3-1 pero los dos goles fueron en los minutos finales.

    Eran tiempos de transistor, la otra semifinal se jugaba al mismo tiempo y el rival corrió de boca en boca

  2. Alejandro 10-mayo-2019 / 9:08 am

    Esta competición tuvo otra curiosidad fronteriza.

    El equipo de Bistrita se clasificó por primera vez a una competición europea. No tenían precedentes y la solución de transporte era un pequeño aeropuerto a 150km en los Carpatos.
    Vuelo chárter y…era el primer vuelo internacional de la historia de ese aeropuerto (el segundo fue cuando el equipo de Bistrita fue a jugar la vuelta)
    A falta de instalaciones, los pasaportes se pidieron a pie de escalera del avión.

    Tampoco mucho control. Fue tanta la expectación que la policía escolto al autobús del Zaragoza durante todo el trayecto y la cordialidad, entre dos equipos que no se conocían fue máxima

  3. Luis Alberto Mené Giménez 10-mayo-2019 / 1:21 pm

    Es verdad Alejandro, no me acordaba de lo de Bistrita, fue algo bastante comentado en los mentideros. también el “estadio” por decirlo de alguna manera era peculiar.

    E hilando también con el tema general del blog, desconozco si la zona de Bistrita (que pertenece o está muy cerca e la región de Transilvania) está encuadrada en la zona del País Sículo dentro de Rumanía (zona de minoría húngara que reclama autonomía propia o incluso la indepenedencia) o en una de las localidades pertenecientes al antiguo Imperio austro-húngaro y de colonización sajona del s.XII, donde la minoría alemana era muy relevante, como Sibiu (en alemán, Hermannstadt; en húngaro, Nagyszeben) en el la zona de Transilvania.

  4. Javier Domingo 10-mayo-2019 / 5:14 pm

    ¡Asombroso! Una de las mejores bitácoras en español se ha acordado del aniversario del día más glorioso de la Historia del fútbol mundial… Y sí, admite y proclama lo que todos los zaragocistas sabemos, que el Gol de Nayim es el mejor gol de la Historia. Un gol que es envidia de esos que acumulan copas ganadas a base de talonario y de ayudas arbitrales y administrativas. Pero ellos nunca lo tendrán. Sólo el Real Zaragoza.

    Gracias.

  5. chamaruco 10-mayo-2019 / 6:37 pm

    No soy hincha del Zaragoza, pero recuerdo aquella final con una claridad tremenda; quizá porque sucedió en 1995 en fechas en las que yo comenzaba a preparar la Selectividad. 24 años hace ya… como pasa el tiempo.

  6. Karji 10-mayo-2019 / 8:26 pm

    El gol de Marcelino, el gol de Luis Aragonés al Bayern, el gol de Cardeñosa, el gol de Señor, el gol de Michel a Brasil, el gol de Nayim, el gol de Iniesta….yo voto por el gol que ha marcado hoy Diego_gon. Enhorabuena Diego

  7. tucumano 10-mayo-2019 / 8:26 pm

    Que impresionante ese gol! (un poquito me hizo acordar el e maxi rogriguez a los mexicanos en alemania 2006)
    No sabía nada de esta historia
    También me quedo con la confusión del “pisalo” con el “P&L” jajajaja

  8. DNZ 11-mayo-2019 / 12:05 pm

    Wow, soy de Zaragoza y este es mi blog favorito! Esta entrada me ha recordado muchos momentos bellos de mi juventud. Un saludo!

  9. Bernabé Pagani 30-noviembre-2019 / 7:02 pm

    Soy de Salto, Uruguay. Había seguido la campaña de aquel equipo por la presencia de mi compatriota, Gustavo Poyet, recuerdo nítidamente aquel partido y el gol de Nayim, fabuloso por la factura… pero tal vez, más por el momento…

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