Grand Popo: cuando un país le roba la costa a su vecino

Togo y Benín son dos países limítrofes con una pequeña costa en el Golfo de Guinea. Sus huellas en el mapa son suficientemente similares para parecer territorios hermanos, como si alguien hubiera partido en dos un único país. Sobre el papel, ambos parecen tener una costa semejante, quizá ligeramente más larga la de Benín, pero si nos acercamos un poco en seguida detectamos algo raro: Benín le ha robado un tercio de su costa a Togo, a través de una estrechísima franja de terreno que, en su punto más angosto, apenas alcanza los setecientos metros de anchura. Hoy vamos a visitar Grand Popo, una de las curiosidades fronterizas más bizarras de África.

– Lo queremos Togo – Pues Benín a por ello

Si uno le pregunta a los habitantes de la zona a qué se debe el expolio de la costa togolesa (y de rebote, de miles de kilómetros cuadrados de zona económica exclusiva), la historia más común es que un jefe tribal de Dahomey (el antiguo nombre de Benín) tenía una novia en el pueblo y no quería tener que usar el pasaporte para ir a visitarla, así que procedió a anexionarse sin más el territorio al sur del río. La historia es graciosa, pícara, curiosa y, por supuesto falsa. Completa, total y absolutamente falsa. La realidad, me temo, es bastante más prosaica y tiene que ver, lo habéis adivinado, con el reparto de África y la época colonial. Concretamente con las dos potencias que se repartieron ese territorio: Alemania y Francia.

Mapa de la Togolandia alemana. El actual país de Togo es apreciablemente más estrecho por motivos que veremos en un par de párrafos

La historia colonial de Togo y Benín comienza con los acuerdos que alcanzaron Alemania y Francia con los monarcas de la zona, en la segunda mitad del siglo XIX. Según el territorio adscrito a los protectorados se iba ampliando, el espacio entre las dos colonias se iba reduciendo, hasta que fue necesario establecer un límite entre ambas. Ese primer límite se estableció en 1887, y se decidió que la frontera entre Togolandia y Dahomey, los nombres de las colonias, empezaría entre los pueblos de Petit Popo (que hoy se llaba Aného) y Agoué, que se sigue llamando igual. Concretamente, cito del tratado, «ligeramente al oeste de la aldea de Hillacondji«. Según el acuerdo, la frontera seguía al norte hasta el paralelo 9. Pero cuando se ratificó el tratado, diez años más tarde, la redacción del mismo reflejaba que el límite entre las colonias seguiría el río, no el meridiano. ¿Qué río? El río Mono, cuyo cauce principal está a veinte kilómetros al este. Con esa redacción, la frontera quedaba exactamente en su forma actual. Empieza junto a la aldea de Hillacondji y sigue el cauce del río hacia el este, hasta que se encuentra con la rama principal del Mono. Desde allí, la frontera sigue aguas arriba hasta que se encuentra con el paralelo 7 Norte, unos cuantos cientos de kilómetros más allá.

Primeros (o últimos) kilómetros de la frontera entre Togo y Benín, vistos en Google Earth
Frontera entre Togo y Benín. La bandera de Togo mola bastante, se ha de decir. Top 10 de África.

Así pues, no es que Benín le robara costa a Togo: es que Togo le «arrebató» miles de kilómetros cuadrados de territorio a Benín cuando cambió la redacción de los términos fronterizos entre Alemania y Francia. Togolandia existió hasta el final de la primera guerra mundial, cuando tras la derrota alemana, la colonia fue dividida en dos partes, británica y francesa. La Togolandia británica es hoy parte de Ghana, y la francesa es la República de Togo. ¿Podría la administración colonial francesa haber modificado la frontera para entregarle treinta kilómetros de costa a Togo? Seguramente. Pero, total, para qué, si todo era Francia. Así que al final ese extraño saliente se convirtió en una frontera internacionalmente reconocida cuando Togo y Benín se independizaron con un par de meses de diferencia en el verano de 1960. Y esta es la historia. Mucho menos entretenida, pero al fin y al cabo real.

Togolandias británica (verde, hoy parte de Ghana) y francesa (violeta, hoy República Togolesa)

Fuentes: Informe sobre la frontera de Togo y Benín del Departamento de Estado de los Estados Unidos de América, disponible en PDF pinchando aquí. La página de la Universidad de Florida que aloja todos los informes fronterizos que hizo la Oficina Geográfica en los años 60 y 70 es una auténtica mina de oro.

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Esta historia, como todas, está en El mapa de Fronteras

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2 respuestas a “Grand Popo: cuando un país le roba la costa a su vecino

  1. Avatar de Santiago Santiago 28-octubre-2025 / 5:55 pm

    Otro posible título menos diplomático podría ser: «Grand Popo: cuando tu vecino te c@ga con las fronteras»

    O sea que entonces, cuando se ratificó el tratado de límites entre las colonias, ¿Francia cambió la redacción de ese artículo y le tendió una trampa a Alemania? Me parece tan raro de los alemanes que no se hayan dado cuenta ese cambio en la redacción al ratificar el tratado. O quizá (lo más probable), antiguamente el curso del río Mono desembocaba directamente en el Atlántico en vez de desviarse territorio adentro de Togo, hasta robarle una tercera parte de su litoral.

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