Barhout, el pozo sin fondo donde habitan los demonios

En un rincón desértico de la Península Arábiga hay un agujero en el suelo. No parece un dato especialmente interesante, pero lo es. No es un boquete común, ni un pozo petrolífero; es un crater enorme, de treinta metros de ancho, y es tan profundo que hasta hace bien poco nadie había visto su fondo, pese a que lleva millones de años en el mismo sitio. Nada de lo que entra puede volver a salir salvo que tenga alas, y su existencia ha generado todo tipo de leyendas en los alrededores, y no es de extrañar: es tan remoto, tan profundo y tan complejo que nadie lo exploró en su totalidad hasta nada menos que 2021. Hoy en Fronteras, el Pozo del Infierno de Yemen.

Os leo la mente

Localizado a poco más de veinte kilómetros de la frontera con Omán, el pozo de Barhout es una formación natural: una dolina cuya entrada, casi perfectamente redonda, destaca en medio del desierto como un ojo. O como algo mucho menos respetable, también, que sé lo que estáis pensando. Su aislamiento, tamaño y sobre todo su profundidad le granjearon fama de lugar maldito. Según la tradición local, la cueva es una prisión para los más malvados de los Djinn, unos seres invisibles del folclore árabe e islámico. Pero la mala fama del pozo se debe sobre todo a su mención en uno de los hadices, los dichos y enseñanzas atribuídos a Mahoma por la tradición islámica. Según él, «la peor agua de la Tierra se encuentra en el Valle de Barhut, […] en el pozo del mismo nombre». Terrible injusticia, teniendo en cuenta que probablemente nunca estuvo allí. Hasta que la primera expedición bajó al hoyo, nadie había conseguido ni siquiera ver el fondo de la cueva, perdido en la oscuridad de un pozo que parecía no tener final.

Sí, tú también lo has pensado

Los primeros seres humanos en ver el fondo de la cueva fueron miembros de una asociación omaní de espeleología, que en su tercer intento tuvieron finalmente éxito. Fueron advertidos repetidamente por los nómadas de la región acerca de los peligros de descender al Pozo del Infierno: olores nauseabundos, aguas tóxicas y, por supuesto, demonios que se cobraban la vida de cualquiera que osara profanar su reino. En el pozo de Barhout no hay genios ni demonios. Lo que sí hay, en abundancia, son serpientes, aunque eso sólo se supo cuando una expedición descendió por primera vez hasta el fondo de la cueva hace cuatro años, en octubre de 2021. La cueva está excavada en la roca y atraviesa dos capas diferentes de mineral hasta llegar al fondo, a una asombrosa profundidad de 112 metros. Si en la parte superior es grande, la cueva es descomunal en el subsuelo: 12o metros de ancho, con un ecosistema propio que, además de ofidios, incluye ranas, lagartos, pájaros o escarabajos. Todos ellos pueden vivir en el monumental hoyo gracias a las cascadas de cincuenta metros de alto que brotan de las paredes porosas de la cueva, y que probablemente son el origen remoto del lugar.

Un espeleólogo desciende al Pozo de Barhout, a decenas de metros del suelo todavía

Descartada la presencia de entes sobrenaturales recién salidos de las profundidades del averno, el peligro real que sí temían los espeleólogos omaníes era la presencia de municiones sin explotar. Después de once años de guerra civil y con el país dividido en facciones irreconciliables, cualquier agujero es trinchera, y la probabilidad de que algún piloto hubiera dejado caer explosivos allí por si acaso era bastante real. Por suerte para el equipo de exploradores, no fue el caso, y en el suelo de la cueva sólo encontraron abundantes perlas de las cavernas. Después de tomar muestras y beberse un litro del agua supuestamente tóxica, los visitantes, los primeros que había recibido la cueva en cientos de miles de años, se marcharon, dejando el ecosistema de nuevo en manos de sus legítmos habitantes. No los demonios, claro, sino las serpientes.

Una de las cascadas del pozo de Barhout

Fuentes, más fotos e info: Las fotos están tomadas de Atlas Obscura, aunque también han aparecido en Accuweather, y el Telegraph. Además, recomiendo este vídeo del South China Morning Post.

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Puedes encontrar esta historia, y todas las demás, en El Mapa de Fronteras

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4 respuestas a “Barhout, el pozo sin fondo donde habitan los demonios

  1. Avatar de fancymentalityeac41fd6ab fancymentalityeac41fd6ab 23-noviembre-2025 / 11:17 am

    Qué cosa más preciosa!! Me hubiera encantado ser uno de esos espeleólogos que bajaron y pudieron descubrir antes que nadie lo que había allí abajo.

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  2. Avatar de Santiago Santiago 2-diciembre-2025 / 7:36 pm

    Inevitable pensar en el Viaje al centro de la Tierra al ver que en el fondo existen cascadas, serpientes y pájaros viviendo en el fondo del pozo. Como inevitable pensar en aquello que todos pensábamos al ver las fotos

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