Veinte mapas sobre la distribución de la población en España

Que la población no se distribuye de manera uniforme por el territorio es una obviedad. En los países industrializados o en vías de desarrollo la población se concentra en grandes núcleos urbanos, algo que tiene consecuencias de todo tipo, que van desde la ecología a la política. Pero, ¿cómo de concentrada está la población? Bastante; según estimaciones del Banco Mundial aproximadamente el 55% de la población ya reside en áreas urbanas, y las previsiones del organismo indican que el porcentaje seguirá creciendo hasta el 60% en 2030 y el 66% en 2050. La concentración demográfica, como también es lógico, no es la misma en todos los países. Bélgica, Singapur o Qatar tienen una tasa de población urbana del 100% o casi, mientras que en países del tercer mundo como Burundi o Nepal la tasa apenas sobrepasa el 15%, o ni llega. En el caso de España la población urbana supone ocho de cada diez habitantes, lo que, teniendo en cuenta que España no es un país con una densidad de población especialmente alta, supone un desequilibrio muy grande entre las zonas y regiones rurales y sus contrapartes urbanas. En la entrada de hoy vamos a ver gráficamente (léase a base de mapas con colorines) qué áreas concentran la mitad de la población de España y de sus comunidades autónomas.

HalfPopES4

Las provincias marcadas en rojo tienen más habitantes que toda la superficie amarilla.

Seguir leyendo

Los otros gibraltares de España

Los enclaves y exclaves no sólo se dan en las fronteras internacionales, sino que dentro de un mismo país las diferentes regiones suelen tener enclaves las unas dentro de las otras. Un par de casos extremos son Liechtenstein o los Emiratos Árabes, que ya aparecieron por aquí hace un tiempo. Sin llegar a tanto, en España también existen unos cuantos enclaves autonómicos y provinciales. La mayor parte de ellos han sido más o menos polémicos a lo largo del tiempo, algunos lo siguen siendo, y otros son completamente desconocidos. Casi todos ellos tienen un origen feudal y sobrevivieron a la extición de la mayor parte de los enclaves internos españoles, acaecida junto con la reorganización territorial de 1832, aún vigente en casi toda su extensión.

Navarra en Aragón

300px-navarra_-_mapa_municipal_petilla_de_aragonsvgSantiago Ramón y Cajal fue, sin duda, uno de los más importantes científicos españoles del Siglo XX, como vino a demostrar ganando el premio Nobel de Medicina en 1906 por la llamada Doctrina de la Neurona. El insigne médico era natural de un pueblo llamado Petilla de Aragón que, como su propio nombre no indica, no forma parte de Aragón, sino de Navarra. El pequeño pueblo, formado por dos enclaves en la provincia de Zaragoza, pertenece a Navarra desde el siglo XII, cuando Pedro II de Aragón empeñó varios castillos y villas a Sancho el Fuerte, a la sazón rey de Navarra. Los enclaves han sobrevivido a la conquista militar del reino en el siglo XVI, a la transformación de éste en provincia foral en el siglo XIX y a la integración en el llamado Estado de las Autonomías, en el que se basa la organización territorial de España desde 1978.

Fuente: Historia de Petilla. Ver en Google Maps.

Seguir leyendo

Iconos de la carretera (II)

Decíamos ayer…

Aunque el viaje de placer por carretera (algo que a muchos les parece un oxímoron) es una tradición norteamericana, lo cierto es que hace ya décadas que en Europa es muy común. El continente europeo tiene un tamaño parecido al de los Estados Unidos, con la diferencia de que sus “Estados” son nuestros países. Entre Barcelona y Cabo Norte (el punto supuestamente más al norte de la Europa continental*) hay aproximadamente la misma distancia que entre Nueva York y San Francisco, por poner un ejemplo, y no son pocos los que al cabo del año recorren distancias semejantes por el puro placer de estar en la carretera.

*Cabo Norte o Nordkapp es, además de un accidente geográfico, un pueblo noruego, más de quinientos kilómetros al norte del Círculo Polar. El cabo se menciona casi siempre como el punto más al norte de la Europa continental, pero es falso. A pocas decenas de kilómetros al oeste se encuentra el cabo Knivskjellodden, que llega unos 1.500 metros más al norte que el más popular Nordkapp, como se puede comprobar en los mapas del fantástico sitio de Jan Krogh.

800px-international_e_road_network_green

Red de Carreteras Europeas

Seguir leyendo

Pongamos que hablo de Madrid

Allá donde se cruzan los caminos/donde el mar no se puede concebir. Así comienza la famosísima canción de Sabina versionada más tarde por Los Porretas. Rafael Alberti cantó lo que se siente cuando uno es hombre de mar y le toca vivir en el centro de la Meseta, en su fantástico libro Marinero en Tierra. Pero la cosa podría haber sido diferente si hubiera vivido en otra Madrid. Porque la capital de España no tiene mar, pero Madrid sí que lo tiene. Y no me refiero a Valencia como Playa de Madrid, conste.

Escudo de Madrid, Surigao del Sur (click para ampliar)La ciudad de Madrid que tiene mar se encuentra en la isla filipina de Mindanao, y forma parte de la provincia de Surigao del Sur. En la actualidad cuenta con algo más de catorce mil habitantes, y fue originariamente un pequeño emplazamiento con unas pocas casas dispersas perteneciente a Cantilán, ciudad fundada por misioneros españoles en 1851. Su nombre original era Linibunan, que en tagalo significa “Lugar cubierto”. No fue hasta 1901, tres años después de la independencia de Filipinas, cuando cambió su nombre y pasó a llamarse como la capital de España. El sacerdote español Paulino García, párroco de Cantilán, propuso cristianizar el nombre del barrio, y qué mejor nombre que Madrid, la capital de la potencia colonial que había cristianizado las islas. El nombre fue aceptado por la población local, y así nació la ciudad de Madrid que tiene mar.

Pero hay más Madrides desparramadas por el mundo. Una rápida visita a la Wikipedia nos desvela otra en Colombia y hasta nueve en Estados Unidos, además de otra ciudad llamada Nuevo Madrid, capital del condado del mismo nombre. Veamos dónde están algunas de ellas, y por qué se llaman así.

Seguir leyendo